Encarcelan a mujer tzeltal por fraude que no cometió
La acusa, sin pruebas, un profesor que la acosaba
México, DF, 23 mar 11 (CIMAC).- A sus 25 años de edad, María Luna Méndez, una indígena tzeltal originaria del Paraje Menzal, en el municipio de Tenejapa, Chiapas, se vio obligada a dejar de vender tortillas hechas a mano, pozol y verduras luego de ser acusada y encarcelada por haber cometido un presunto fraude.
María es una indígena pobre que apenas habla español y que lleva más de dos años encarcelada en el Centro de Reinserción Social para Sentenciados número 5 en el municipio de San Cristóbal de Las Casas.
Ella se dedicaba a vender en los tianguis para ayudar a sus padres con los gastos de la casa y así poder mantener a sus seis hermanos, sin embargo su vida se interrumpió en 2008 cuando fue detenida por agentes de la Policía Ministerial de Chiapas.
En entrevista, la abogada Gloria Flores, del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas (CDMCH), explica que la mañana del 20 de junio de 2008 María estaba vendiendo en el “Tianguis del campesino”, cuando llegaron unos agentes de la Policía Ministerial que la detuvieron sin explicarle la causa y sin mostrarle una orden de aprehensión.
La abogada señala que durante la detención la policía la esposó y le vendó los ojos para llevarla a rendir su declaración preparatoria.
María es una indígena pobre que apenas habla español y que lleva más de dos años encarcelada en el Centro de Reinserción Social para Sentenciados número 5 en el municipio de San Cristóbal de Las Casas.
Ella se dedicaba a vender en los tianguis para ayudar a sus padres con los gastos de la casa y así poder mantener a sus seis hermanos, sin embargo su vida se interrumpió en 2008 cuando fue detenida por agentes de la Policía Ministerial de Chiapas.
En entrevista, la abogada Gloria Flores, del Centro de Derechos de la Mujer de Chiapas (CDMCH), explica que la mañana del 20 de junio de 2008 María estaba vendiendo en el “Tianguis del campesino”, cuando llegaron unos agentes de la Policía Ministerial que la detuvieron sin explicarle la causa y sin mostrarle una orden de aprehensión.
La abogada señala que durante la detención la policía la esposó y le vendó los ojos para llevarla a rendir su declaración preparatoria.