La hipertensión arterial, también conocida como el “asesino silencioso”, es una afección común que afecta a las arterias del cuerpo. Se caracteriza por un aumento de la presión con la que la sangre fluye a través de los vasos, lo que obliga al corazón a trabajar más intensamente.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de mil millones de personas en el mundo padecen hipertensión.
En México, se tiene registro de 1 millón 056 mil pacientes diagnosticados, de los cuales 47 mil 558 son originarios de Tabasco y actualmente se encuentran bajo tratamiento médico.
Esta enfermedad, que no presenta síntomas en la mayoría de los casos, puede causar graves daños al organismo si no se controla adecuadamente.
Entre los síntomas más comunes se incluyen dolor de cabeza intenso, mareos, náuseas, visión borrosa, ansiedad, zumbido en los oídos y, en algunos casos, hemorragias nasales.
La hipertensión es uno de los principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, pues puede provocar o agravar ataques cardíacos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia cardíaca y renal, entre otros padecimientos graves.
Prevenir la hipertensión es posible mediante una dieta balanceada, ejercicio regular, control del peso, evitar el consumo de tabaco y gestion
ar el estrés. La detección temprana es clave, por lo que se recomienda realizarse mediciones frecuentes de la presión arterial.
Para ello, la población puede acudir a su Centro de Salud o Unidad Médica más cercana.
