Entrega pueblo indígena O’dam pliego petitorio a AMLO
Ciudad de México, sep 9 de 2022.- Desde la región conocida como El Gran Nayar, en plena Sierra Madre Occidental, el pueblo indígena O’dam presentó ante el presidente Andrés Manuel López Obrador un pliego de demandas para atender las históricas deudas que han enfrentado por décadas, a las que sumaron una de relevancia actual: la presencia de la Guardia Nacional en sus comunidades para atenuar los niveles de violencia.
En la comunidad de Santa María de Ocotán, en el municipio de Mezquital, ubicado al sur de Durango, el mandatario federal escuchó las peticiones de las autoridades tradicionales de este pueblo –llamados en castellano Tepehuanes del Sur—, uno de los cuatro que habitan el Gran Nayar junto con los Na’yeri (coras), los Wixarikas (huicholes) y los mexicaneros (nahuas).
El jefe del Ejecutivo se comprometió a dar respuesta y presentar los primeros avances en el Plan de Justicia para el Pueblo O’dam en seis mes, por lo que prometió regresar a esta comunidad el viernes 10 de febrero de 2023.
“Hoy es día 9 de septiembre, a ver si alguien tiene una agenda nos pueda decir el 9 de febrero en qué cae –jueves le dijo alguno de los presentes—, entonces vamos a dejarlo para el viernes 10 de febrero, aquí estoy, nos vamos a volver a ver, a encontrar a la misma hora. ¿Están de acuerdo?”; y al unísono la respuesta de decenas de indígenas presentes provenientes de distintas comunidades de la región fue un contundente “Siiiiiiiiiiiiii”.
Correspondió a Juan Carlos Aguilar Caldera, presidente del comisariado de bienes comunales de Santa María de Ocotlán, presentar las demandas del pueblo O’dam. Especial énfasis hizo en el tema de la inseguridad en sus comunidades, lo cual “no nos deja andar libremente por nuestra tierra propia.
“Por lo que solicitamos de la manera más atenta construir un cuartel de la Guardia Nacional en Huazamota y un campamento en Canoas, así como en la localidad de Maíz Gordo, en apego y respeto a nuestra forma de gobierno”, planteó el líder comunitario.
Ante esto, López Obrador respondió: “Aquí está conmigo el general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval González, y él es el encargado de la operación de la Guardia Nacional y ya hemos tomado nota para que puedan construir los cuarteles de la Guardia Nacional para que haya paz y haya tranquilidad para todas las familias, para todos”.
En este marco, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres, aprovechó para agradecer al presidente la presencia del Ejército en las calles para combatir la violencia y dijo compartir la idea del mandatario para que la Guardia Nacional sea tutelada por la Sedena.
“Reconocer el apoyo que siempre recibí de su gobierno en materia de seguridad, como gobernador reconozco que la presencia permanente de nuestro Ejército ha contribuido de manera muy importante para recuperar la seguridad en nuestra entidad. Hace años no teníamos estas condiciones, hoy desde luego que hay problemas, pero hoy tenemos una de las entidades más seguras del país y esto ha sido gracias al apoyo que tenemos del Ejército mexicano y de la Guardia Nacional.
“Así lo demuestran desde luego los resultados que se han tenido con la presencia de elementos de nuestro Ejército tanto los encuadrados en la décima zona militar y, desde luego, en el mando especial de La Laguna, que es uno de los modelos que ha dado mayor efectividad en seguridad. Así es que gracias señor presidente por ese respaldo. Hoy le reitero que siempre me he manifestado a favor que la Guardia Nacional se incorpore a la Sedena.
Otras de las demandas del pueblo O’dam son: que la Secretaría de Educación Pública (SEP) transforme la Universidad Tecnológica del Mezquital, para que se retomen los conocimientos y saberes tradicionales; que la dirección general del programa La Escuela es Nuestra atienda a los planteles que aún no reciben el apoyo para la construcción y rehabilitación de sus espacios educativos; que el Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas rehabilite las tres casas de niñez indígena de la región y realice estudios de factibilidad para construir tres más y dos comedores comunitarios.
En materia de salud, que las secretarías federal y estatal del ramo remodelen el hospital integral de la comunidad La Guajolota y que se incorpore la atención especializada y medicina tradicional, con servicios de ambulancia para pacientes graves; y que el proyecto IMSS-Bienestar realice un diagnóstico para la construcción de un hospital mixto en las comunidades de Mimbres y en Canoas.
Otros puntos que forman parte del documento –que fue firmado por el mandatario federal como compromiso para su cumplimiento— son: impulsar un programa que atienda la carencia de vivienda, y que en su implementación participen las comunidades; la apertura de dos carreteras, otros caminos y vías pavimentadas para mejorar la conectividad; la ampliación y establecimiento de redes de energía eléctrica en 25 localidades; cobertura de Internet; la construcción y administración de una gasolinería para dotar del combustible a las comunidades y, en especial, delinear los procesos necesarios para la conformación del municipio 40 en la entidad.
El encabezar este acto, el presidente inició un recorrido de trabajo por varios puntos del Gran Nayar, para establecer...
...los planes de justicia con otros pueblos originarios de la región.
Para abrir la ceremonia, la gobernadora tradicional de San José de Xoconostle, Virginia Flores Flores, resaltó que las palabras de inclusión del mandatario “nos hacen sentir que por primera vez nuestro presidente nos ve, nos oye y nos toma en cuenta”.
Reconoció los programas sociales de la administración federal y “su decisión de voltear a vernos y que su gobierno haya dispuesto no dejarnos fuera, valoramos su voluntad para construir con nuestros pueblos originarios una nueva relación con el Estado mexicano, tomando en cuenta nuestros derechos y visión de nuestra vida comunitaria y que hoy pondremos en sus manos bajo la forma de plan de justicia, un plan por demás histórico en nuestros pueblos”.
Enfundado bajo un sombrero de soyate –elemento fundamentan en la vestimenta O’dam—, y con el bastón de mando que le fue entregado, López Obrador se comprometió a cumplir con las demandas suscritas en el plan de justicia.
“Yo quiero decirles que muchas de las cosas que ustedes están plateando, lo que ustedes necesitan, lo que están demandando con justicia, está aquí en este plan que se elaboró con la participación de gobernantes tradicionales, autoridades de las comunidades, de ejidos, y este programa de justicia no tiene frontera, porque incluye a Durango, incluye a Nayarit, a Zacatecas y a Jalisco, a todas las comunidades y todos los pueblos originarios de las culturas de esta región. Y vamos a dar respuesta a estas peticiones”.
Cuando el mandatario se disponía a tomar la palabra, él mismo rompió el protocolo al permitir que hablaran otras personas que no estaban dentro de la agenda de trabajo. Se trató de un representante de los maestros indígenas de Durango, quien solicitó varios puntos entre ellos el apoyo para el impulso de la educación indígena; un habitante de la comunidad San Francisco De Lajas, quien invitó al jefe del Ejecutivo a visitar el poblado, porque “nunca un gobernante ha ido, ahí lo estuvimos esperando señor gobernador” y solicitó caminos, pavimentación y apoyos para su gente; y el presidente municipal de Súchil, que pidió pavimentación para conectar comunidades con el Mezquital.
En la comunidad de Santa María de Ocotán, en el municipio de Mezquital, ubicado al sur de Durango, el mandatario federal escuchó las peticiones de las autoridades tradicionales de este pueblo –llamados en castellano Tepehuanes del Sur—, uno de los cuatro que habitan el Gran Nayar junto con los Na’yeri (coras), los Wixarikas (huicholes) y los mexicaneros (nahuas).
El jefe del Ejecutivo se comprometió a dar respuesta y presentar los primeros avances en el Plan de Justicia para el Pueblo O’dam en seis mes, por lo que prometió regresar a esta comunidad el viernes 10 de febrero de 2023.
“Hoy es día 9 de septiembre, a ver si alguien tiene una agenda nos pueda decir el 9 de febrero en qué cae –jueves le dijo alguno de los presentes—, entonces vamos a dejarlo para el viernes 10 de febrero, aquí estoy, nos vamos a volver a ver, a encontrar a la misma hora. ¿Están de acuerdo?”; y al unísono la respuesta de decenas de indígenas presentes provenientes de distintas comunidades de la región fue un contundente “Siiiiiiiiiiiiii”.
Correspondió a Juan Carlos Aguilar Caldera, presidente del comisariado de bienes comunales de Santa María de Ocotlán, presentar las demandas del pueblo O’dam. Especial énfasis hizo en el tema de la inseguridad en sus comunidades, lo cual “no nos deja andar libremente por nuestra tierra propia.
“Por lo que solicitamos de la manera más atenta construir un cuartel de la Guardia Nacional en Huazamota y un campamento en Canoas, así como en la localidad de Maíz Gordo, en apego y respeto a nuestra forma de gobierno”, planteó el líder comunitario.
Ante esto, López Obrador respondió: “Aquí está conmigo el general secretario de la Defensa, Luis Cresencio Sandoval González, y él es el encargado de la operación de la Guardia Nacional y ya hemos tomado nota para que puedan construir los cuarteles de la Guardia Nacional para que haya paz y haya tranquilidad para todas las familias, para todos”.
En este marco, el gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres, aprovechó para agradecer al presidente la presencia del Ejército en las calles para combatir la violencia y dijo compartir la idea del mandatario para que la Guardia Nacional sea tutelada por la Sedena.
“Reconocer el apoyo que siempre recibí de su gobierno en materia de seguridad, como gobernador reconozco que la presencia permanente de nuestro Ejército ha contribuido de manera muy importante para recuperar la seguridad en nuestra entidad. Hace años no teníamos estas condiciones, hoy desde luego que hay problemas, pero hoy tenemos una de las entidades más seguras del país y esto ha sido gracias al apoyo que tenemos del Ejército mexicano y de la Guardia Nacional.
“Así lo demuestran desde luego los resultados que se han tenido con la presencia de elementos de nuestro Ejército tanto los encuadrados en la décima zona militar y, desde luego, en el mando especial de La Laguna, que es uno de los modelos que ha dado mayor efectividad en seguridad. Así es que gracias señor presidente por ese respaldo. Hoy le reitero que siempre me he manifestado a favor que la Guardia Nacional se incorpore a la Sedena.
Otras de las demandas del pueblo O’dam son: que la Secretaría de Educación Pública (SEP) transforme la Universidad Tecnológica del Mezquital, para que se retomen los conocimientos y saberes tradicionales; que la dirección general del programa La Escuela es Nuestra atienda a los planteles que aún no reciben el apoyo para la construcción y rehabilitación de sus espacios educativos; que el Instituto Nacional para los Pueblos Indígenas rehabilite las tres casas de niñez indígena de la región y realice estudios de factibilidad para construir tres más y dos comedores comunitarios.
En materia de salud, que las secretarías federal y estatal del ramo remodelen el hospital integral de la comunidad La Guajolota y que se incorpore la atención especializada y medicina tradicional, con servicios de ambulancia para pacientes graves; y que el proyecto IMSS-Bienestar realice un diagnóstico para la construcción de un hospital mixto en las comunidades de Mimbres y en Canoas.
Otros puntos que forman parte del documento –que fue firmado por el mandatario federal como compromiso para su cumplimiento— son: impulsar un programa que atienda la carencia de vivienda, y que en su implementación participen las comunidades; la apertura de dos carreteras, otros caminos y vías pavimentadas para mejorar la conectividad; la ampliación y establecimiento de redes de energía eléctrica en 25 localidades; cobertura de Internet; la construcción y administración de una gasolinería para dotar del combustible a las comunidades y, en especial, delinear los procesos necesarios para la conformación del municipio 40 en la entidad.
El encabezar este acto, el presidente inició un recorrido de trabajo por varios puntos del Gran Nayar, para establecer...
...los planes de justicia con otros pueblos originarios de la región.
Para abrir la ceremonia, la gobernadora tradicional de San José de Xoconostle, Virginia Flores Flores, resaltó que las palabras de inclusión del mandatario “nos hacen sentir que por primera vez nuestro presidente nos ve, nos oye y nos toma en cuenta”.
Reconoció los programas sociales de la administración federal y “su decisión de voltear a vernos y que su gobierno haya dispuesto no dejarnos fuera, valoramos su voluntad para construir con nuestros pueblos originarios una nueva relación con el Estado mexicano, tomando en cuenta nuestros derechos y visión de nuestra vida comunitaria y que hoy pondremos en sus manos bajo la forma de plan de justicia, un plan por demás histórico en nuestros pueblos”.
Enfundado bajo un sombrero de soyate –elemento fundamentan en la vestimenta O’dam—, y con el bastón de mando que le fue entregado, López Obrador se comprometió a cumplir con las demandas suscritas en el plan de justicia.
“Yo quiero decirles que muchas de las cosas que ustedes están plateando, lo que ustedes necesitan, lo que están demandando con justicia, está aquí en este plan que se elaboró con la participación de gobernantes tradicionales, autoridades de las comunidades, de ejidos, y este programa de justicia no tiene frontera, porque incluye a Durango, incluye a Nayarit, a Zacatecas y a Jalisco, a todas las comunidades y todos los pueblos originarios de las culturas de esta región. Y vamos a dar respuesta a estas peticiones”.
Cuando el mandatario se disponía a tomar la palabra, él mismo rompió el protocolo al permitir que hablaran otras personas que no estaban dentro de la agenda de trabajo. Se trató de un representante de los maestros indígenas de Durango, quien solicitó varios puntos entre ellos el apoyo para el impulso de la educación indígena; un habitante de la comunidad San Francisco De Lajas, quien invitó al jefe del Ejecutivo a visitar el poblado, porque “nunca un gobernante ha ido, ahí lo estuvimos esperando señor gobernador” y solicitó caminos, pavimentación y apoyos para su gente; y el presidente municipal de Súchil, que pidió pavimentación para conectar comunidades con el Mezquital.