Especialistas evidencian historial tendencioso de encuestas de GCE
La empresa que supuestamente midió la popularidad del gobierno en Tabasco, por patrocinio de granieristas, tiene detrás una larga lista de desaciertos y fallas en estudios elaborados en Veracruz, Hidalgo, Tamaulipas, Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Michoacán
VILLAHERMOSA, Tab., 19 de abril.- Con una larga lista de desaciertos y equivocaciones a cuestas, el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), alguna vez la empresa encuestadora de cabecera del gobierno granierista, dio a conocer su más recientes estudio sobre la supuesta percepción de los tabasqueños en torno a la administración de Arturo Núñez.
De acuerdo con los resultados de GCE, la encuestadora del secretario particular zedillista, Liébano Sáenz, la popularidad del gobierno de la alternancia viene a la baja. El estudio fue fi nanciado por la otrora mayancista, ahora en su faceta de paladín de la democracia, Lorena Beaurregard de los Santos.
El sondeo consideró entrevistas telefónicas a 800 personas el día 12 de abril, según argumentó Beaurregard de los Santos, quien formó parte del régimen que hoy tiene a Tabasco en la bancarrota fi nanciera y con limitadas oportunidades de desarrollo. Sin embargo, sobre los productos del Gabinete de Comunicación Estratégica pesa un largo catálogo de cuestionamientos y descalifi caciones. La falta de seriedad y nula metodología, hasta acusaciones de chantaje, son algunos de los argumentos que actores políticos y especialistas en el tema han vertido sobre la desprestigiada fi rma que ahora ha sido contratada por la mayancista-granierista.
Especialistas como Francisco Abundis, de la empresa Parametría; Ulises Beltrán, de la encuestadora BGC, y Jorge Buendía, de la compañía Buendía y Laredo, descalifi caron en su momento los sondeos del GCE, por su falta de seriedad y metodología. El ahora gobernador de Michoacán, Fausto Vallejo, la tachó de chantajista, luego de que la empresa lo presionó para adquirir un paquete de encuestas que lo colocarían como el puntero de las preferencias electorales en los comicios de 2012. El priísta no accedió y como revancha la empresa propiedad de Liébano Sáenz y dirigida por Federico Barrueto lo colocó durante toda la contienda a la zaga de la candidata ofi cial del panismo, María Luisa Calderón, a la postre candidata derrotada en la competencia por la gubernatura. Pero este no ha sido el único resultado en la que GCE ha errado. Sus estudios político-electorales también incurrieron en marcadas equivocaciones procesos electorales de Veracruz, Hidalgo, Tamaulipas, Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Michoacán. El más reciente fue la elección de Michoacán de 2011. La encuesta del Gabinete de Comunicación Estratégica vaticinó que Luisa María Calderón, del PAN, ganaría la elección con el 33 por ciento de las preferencias. La realidad fue que el priísta Fausto Vallejo ganó la contienda por margen de 2.72 puntos. Otro fallo más.
En la elección de gobernador de Veracruz, en 2010, GCE pronosticó que el abanderado del PRI, Javier Duarte, ganaría por más de 18 puntos de diferencia al panista Miguel Ángel Yunes. La elección fue tan cerrada que el tricolor apenas sacó 2.7 puntos porcentuales de diferencia. Un yerro más. En la elección de gobernador de Hidalgo, en 2010, una vez más el Gabiente aventuró una amplia ventaja de más de 20 puntos para el candidato del PRI, Francisco Olvera, sobre la panista Xóchitl Gálvez.
Al fi nal la diferencia fue de menos de 5 puntos. En la elección de gobernador de Puebla, en 2010, la tendencia irresponsable vaticinada por GCE puso a sudar a todos. El empate técnico que dio entre los candidatos del PAN-PRD, Rafael Moreno, y el priísta Javier López, esto para favorecer al segundo, se convirtió en una victoria de 10 puntos para el primero. Sus críticos argumentan que la encuesta del empate técnico fue la última que GCE hizo durante la contienda, pues en las primeras daba como vencedor a López por 10 ó 15 puntos. En la elección de gobernador de Oaxaca, GCE volvió a fallar. Sus sondeos daban el triunfo al priísta Eviel Pérez, del PRI, sobre Gabino Cué, del PRD-PAN, con más de seis puntos de ventaja. Al fi nal, el aliancista del PRD-PAN se impuso por ocho puntos