En estos tiempos de la Cuarta Transformación del país es muy importante recordar la importancia del concepto de la separación de la Iglesia y el Estado.
El concepto legal y político del estado moderno ha permitido a estas dos instituciones convivir en paz y respeto mutuo .Ni el Estado interviene en los asuntos de la iglesia ni ésta interviene en los asuntos públicos reservados al Estado .
Benito Juárez separó a la Iglesia del Estado en México.
Las iglesias - sin excepcion - en México como todas las agrupaciones religiosas se encuentran reguladas por las normas que sobre el culto público dicte el Congreso de la Unión.
Independientemente de las sacudidas y estremecimiento que en una época perturbaron la paz pública en el país los resultados de esta separación han sido de grandes beneficios , tanto en el campo politico como en el desarrollo económico de la sociedad mexicana.
La revolución mexicana permitió el acomodo de todos los grupos e intereses políticos y económicos , unas veces mediante acuerdos y otras posiblemente impuestas.
Históricamente se puede afirmar que la revolución termina al concluir el sexenio de Luis Echeverría Alvarez.
El gobierno de López Portillo permitió el espacio que los tecnócratas deseaban y lograron en la etapa lopezportillista asentarse y apoyar su tésis neoliberal.
López Portillo fue un gobernante de veleta, impetuoso liviano y frívolo al mismo tiempo.
Miguel de la Madrid se aprovechó de las circunstancias de un PRI dividido y sin brújulas para irresponsablemente abrir las puertas de un nuevo estado donde el concepto de democracia y bienestar social fueron los menos importantes , el presidente de la Madrid y su sucersor Carlos Salinas, educado en las universidades norteamericanas, incrustados hasta la fecha en el PRI , impusieron desde Los Pinos las nuevas ideas politicas y económicas depredadoras de los recursos naturales y elevarse en defensores del capitalismo enemigos de toda injerencia gubernamental impulsando y favoreciendo el capital privado, por un lado, y por otro lado, eliminando los subsidios oficiales.
El campo mexicano fue abandonado y la dependencia alimentaria cada dia fue mayor en beneficio de los importadores que vieron crecer sus ganancias.
El estado mexicano fue perdiendo la rectoria de sus empresas importantes, entre éllas las de producción y de comunicación entregándoselas a particulares hasta llegar a las llamadas reformas estructurales que despojaron al estado del control de PEMEX ,CFE y FERTILIZANTES entre otras empresas fundamentales para el desarrollo económico integral.
La politica neoliberal sentó sus reales para apropiarse del pais.
Creó instituciones educativas para producir los futuros dirigentes como el ITAM y el ITM y otras afines con cortes confesionales y subordinadas al capital extranjero.
Mientras el pueblo empobrecía los gobiernos priistas y panistas se enriquecian y sus aliados comerciantes se transformaron en organismos influyentes para la toma de decisiones politicas y económicas.
El gobierno se convirtió en rehen de los patrones y también en cómplices para compartir fortunas.
El gobierno perdió el poder politico y económico y el mando y decisiones de la nación la cedió a los patrones.
Esa es la fuerza que anima al Presidente Nacional de la Confederación Patronal de la República Gustavo Adolfo de Hoyos Walther enemigo número uno de la Cuarta Transformación, llegando el caso de declarar sin rubor sus aspiraciones presidenciales.
Su discurso bravucón al estilo Guaido ( venezolano) pretende alentar la confrontacion del México conservador contra un gobierno democráticamente electo que trabaja para erradicar la corrupción y la impunidad para lograr el bienestar social.
Las ideas del señor de Hoyos son asegurar y consolidar sus privilegios, obtener mayor riquezan y acrecentar su poderio económico.
Parafraseando al gobierno peñista podemos decir, si Peña nos llevó al despeñadero, del Hoyos nos llevará al hoyo. Eso no mas faltaba.
Gustavo del Hoyo se siente el nuevo pastor de una secta religiosa adoradores del dinero, como los seguidores de la Santa Muerte, aunque el pueblo padezca hambre, desnutrición y muerte.
Predica la rebelión empresarial y se compromete con las fuerzas mas reaccionarias de México, sus amigos predicadores del mal son Fox y Calderón miembros del cártel de los amparistas.
Del Hoyo pretende llevar a país a un desafío como la Guerra de los Tres Años o similar a la de los Cristeros sin medir las consecuencias.
Afortunadamente hay empresarios nacionalistas y conscientes que sostienen que por el bien de todos primero los pobres.
Asi sea.