“Me siento muy feliz. Por fin, después de 10 años, ya no hay necesidad de pasar lluvia ni mosquitos. Tendré un salón muy cómodo”, expresó una alumna del Telebachillerato Comunitario 17 tras la inauguración de las nuevas aulas en Arroyo Hondo, Comalcalco.
Después de una década de tomar clases en salones de madera, 71 estudiantes del Telebachillerato Comunitario Número 17, en la ranchería Arroyo Hondo primera sección de Comalcalco, estrenaron instalaciones nuevas.
La obra, con inversión superior a cuatro millones de pesos, incluyó la construcción de tres aulas, explanada y equipamiento en más de 500 metros cuadrados de concreto. También se colocaron 23 luminarias interiores, cinco tipo poste y se aplicó pintura en alrededor de 795 metros cuadrados.
Durante 10 años, nueve generaciones cursaron sus estudios en tres espacios provisionales hechos con madera de coco, con mobiliario donado y apenas tres ventiladores. En temporada de lluvia se filtraba el agua y en época de calor las altas temperaturas afectaban las clases.
Ahora, los salones cuentan con 13 ventiladores eléctricos y siete equipos de aire acondicionado, además de loseta armada en azotea con 10 centímetros de espesor, lo que mejora la seguridad y el confort térmico.
Tras 10 años en aulas de madera, 71 estudiantes ya toman clases en instalaciones nuevas y equipadas.
La directora María Elena Hernández Alejandro señaló que el plantel inició operaciones hace una década y que actualmente ya tiene 15 alumnos inscritos para el próximo ciclo escolar, lo que anticipa un posible crecimiento de matrícula.
La inauguración fue encabezada por el gobernador Javier May Rodríguez, acompañado por autoridades municipales. En el acto se destacó que la infraestructura busca garantizar condiciones dignas para que jóvenes de Arroyo Hondo, Las Arenas, Zárate y comunidades cercanas no tengan que trasladarse a otras localidades para continuar sus estudios.
Con la nueva infraestructura, la comunidad escolar contará con espacios formales y equipados para el próximo ciclo, lo que reduce riesgos por filtraciones, calor extremo y deterioro estructural que antes enfrentaban alumnos y docentes.
