También enfrentan cargos por tráfico de metanfetamina, heroína y cocaína, así como por lavado de dinero y delincuencia organizada.
La acusación se enmarca en la estrategia de la administración Trump para combatir el narcotráfico, que incluye la designación de varios cárteles latinoamericanos como organizaciones terroristas extranjeras.
El fiscal Adam Gordon señaló que los Inzunza han facilitado enormes envíos de drogas desde Centroamérica a EE. UU., operando bajo símbolos reconocibles como sellos de marcas y películas.
Además de los Inzunza, otros miembros de alto rango del Cártel de Sinaloa, como Óscar Manuel Gastélum Iribe, alias «El Músico», y Fausto Isidro Meza Flores, alias «El Chapo Isidro», también enfrentan cargos similares.
Las autoridades estadounidenses han ofrecido recompensas de hasta cinco millones de dólares por información que conduzca a la captura de estos individuos.
