En forma de proverbios, apotegmas o aikús. Espigaremos sus referencias a las virtudes y obligaciones de políticos y ciudadanos.
Los hados y la resignación del hombre.
-La fatalidad tiene una fuerza terrible: ni las riquezas, ni Marte, ni las torres, ni las negras naves que sufren el embate de las olas la pueden evitar. -Entre los mortales maltratados por el destino no habrá otro más miserable que tú -No sé que deidad se unió a la perversa intención…para infundir en los muy malaventurados la funesta rencilla de apoderarse del mando y del supremo poder. -Ningún mortal sea quien fuere, puede nunca resistir cuando es un dios quien lo empuja Acerca de los hombres -En lo que a los dioses se refiere, no cometer impiedad; pues las insolentes bravatas que castigan a los soberbios con atroces desgracias, les enseñan a ser prudentes en la vejez -Nada temo, pues mantengo la verdad que es poderosa. -El tiempo es la única prueba del hombre justo, ya que al malvado basta un día sólo para conocerlo -.No he nacido para compartir odio, sino amor -Nada ocurre en la vida humana exento de dolor.
-Los que creen que solamente ellos poseen la sabiduría, la elocuencia y el valor que no tienen los demás, al ser examinados, se encuentran vacíos. -No con palabras deseo hacer ilustre mi vida, sino con obras. -Quien desea vivir más de lo debido…manifiesta ser muy torpe…los largos días le colocan muy cerca del dolor. -¿Qué beneficio te trae la destrucción de la patria? -Lo ve todo, lo ve todo siempre el Tiempo, que un día eleva a unos, y otro, a otros. -No juzgar feliz a nadie antes de que llegue al término de su vida sin haber sufrido una desgracia. -Los sufrimientos, la vejez y también mi índole propia, me han enseñado a condescender con todo. -Los hijos no deben guardar memoria de las fatigas que pasen por el autor de sus días. -El orgullo en la desgracia no es conveniente. -No quiero obligarte con juramento como si fueras hombre malvado -No conozco a ningún hombre justo que de todo hable bien -Cuando el hombre yerra no es necio ni infeliz si, reconociendo su error, se enmienda y no es terco; la terquedad acusa ignorancia -Quien estime a un amigo más que a su propia patria, no lo estimo en nada -Nadie está fuera del alcance de la desgracia -Ni el Istro ni el Fasis podrán lavar con sus aguas las impurezas que ese palacio encierra. -La maldición de tu padre y de tu madre…te arrojará de esta tierra, donde si ahora ves la luz, luego no verás más que tinieblas -La imprudencia es para el hombre la mayor de las desgracias…la prudencia la primera condición para la felicidad. -Lo mejor es abandonarse a la suerte siempre que se pueda Sobre tiranos y ciudadanos
-El orgullo genera tiranos..si hay algún orgulloso que de obra y de palabra proceda sin temor a la justicia ni respeto a los templos de los dioses, que cruel destino le castigue por su culpable arrogancia; y lo mismo al que se enriquece con ilegítimas ganancias. -Aunque tú seas rey, te contestaré lo mismo que si fuera tu igual, pues derecho tengo a ello. -¿Te atreviste a desobedecer las leyes? Como que no era Júpiter quien me las había promulgado, ni tampoco Justicia, la compañera de los dioses infernales, ha impuesto esa leyes a los hombres, ni creí yo que tus decretos tuvieran fuerza para borrar e invalidar las leyes divinas. -Todos estos dirían que lo que he hecho es de su agrado, si el miedo no les trabase la lengua. Pero los tiranos tienen ésta y muchas otras ventajas, y les es permitido hacer y decir cuanto quieran.
-A quien la ciudad coloca en el trono, a éste hay que obedecer en las cosas pequeñas, en las justas y en las que no sean ni pequeñas ni justas. -No hay mayor mal que la anarquía…hay que defender el orden y la disciplina, y no dejarse nunca dominar por una mujer. -Obedeceré a los que están en el poder; porque el querer hacer más que lo que una puede, no es cosa razonable. Acumulación de riquezas -Por que toda la raza de los adivinos es amiga del dinero Y la de los tiranos desea enriquecerse torpemente -Amontona riqueza y vive fastuosamente como un tirano…si con todo te falta la alegría…el placer…no lo compraría por la sombra del humo -La esperanza del lucro pierde muchas veces a los hombres -No ha habido entre los hombres invención más funesta que la del dinero -Lo adquirido con engaño o con injusticia no se conserva -No debe uno querer lucrar en todo negocio. Pues por amor de ilícitas ganancias, más hombres verás perdidos que salvados -Malas ganancias acarrean desgracias. Servicio público -Servir a sus semejantes es el mejor empleo que un hombre puede hacer de su ciencia y su riqueza. -¡Oh riqueza y realeza y arte de gobernar, el más difícil de todos en esta vida agitada por la envidia! Tengo la convicción que las ideas de Sófocles, no están demás para el ciudadano y el gobernante.
rubenmv99@yahoo.com
