Los Olmecas de Tabasco siguen atravesando su mejor momento de la temporada. La reciente serie ganada ante El Águila de Veracruz confirmó el notable crecimiento de un equipo que hoy luce mucho más sólido, equilibrado y seguro dentro del terreno de juego.
Nuevamente, el conjunto tabasqueño respondió con categoría en los momentos de mayor presión. La ofensiva produjo carreras cuando el juego lo exigió, mientras que el pitcheo abridor y el relevo mantuvieron el control en una serie que demandaba concentración constante. Más allá del resultado, la sensación entre la afición es que los Olmecas finalmente han encontrado la estabilidad deportiva que tanto buscaban.
Sin embargo, ahora llega la prueba más exigente del calendario regular. Enfrente estará Guerreros de Oaxaca, actual líder de la Zona Sur y uno de los rivales más peligrosos de toda la Liga Mexicana de Beisbol. Esta serie será ideal para medir el verdadero alcance del buen momento tabasqueño.
Porque enfrentar al superlíder no solo exige talento, también obliga a mantener la intensidad y la concentración durante cada entrada. Justamente ahí estará el gran reto para unos Olmecas que llegan jugando su mejor béisbol del año. El momento de demostrarlo ha llegado.