Exigen a Pemex y Conagua pagar daños en Oxiacaque
La lucha de los campesinos de esa zona, no surgió a partir de la explosión del pozo Terra 123, sino de antes por la destrucción que ha causado la explotación petrolera en los últimos 30 años
Villahermosa, Tab., 16 de junio.- Pedimos atención inmediata a nuestras peticiones y necesidades, proyectos productivos para resarcir los daños que nos han ocasionado Petróleos Mexicanos y la Comisión Nacional del Agua y el cumplimiento de las cuatro minutas firmadas después de la explosión del pozo Terra 123, exigió Rubicel López García, a nombre de los ejidatarios y avencindados de Oxiacaque, Nacajuca.
El comisariado ejidal del ejido anexo Oxiacaque, en entrevista en las oficinas del Comité de Derechos Humanos de Tabasco, expuso que la lucha de los campesinos de esa zona, no surgió a partir de la explosión del Terra 123, sino de antes por la destrucción que ha causado Pemex al agua, suelo, flora y fauna en los 30 años que se estableció en la zona.
Los pocos recursos que ha hecho llegar Pemex al estado, no hay logrado resarcir el impacto que ha ocasionado en cada uno de los pobladores, ni cambiar su estatus de vida, porque no se han canalizado a recuperar la producción de las tierras afectadas, por el contrario, afirmó.
“Desde el año pasado hemos emprendido una lucha pacífica, con mucha humildad, con mucha paciencia, apostando al razonamiento humano para tratar de hacer entender, transmitirle a las autoridades del gobierno federal, a Pemex, la Comisión Nacional del Agua y al gobierno del estado la crítica situación por la que atravesamos, pero al parecer no quieren escuchar”.
Nuestra lucha tiene ya varios años, prosiguió López García, no solo contra Pemex, sino contra la Conagua, ya que con el manejo del desfogue de las presas, la desviación de las aguas en El Macayo, han destruido nuestras parcelas, las cuales se mantienen bajo el agua desde el 2007 y hasta el momento no conocemos ningún plan de rescate ni del gobierno federal ni estatal. Después de que nuestras tierras se han mantenido bajo el agua siete años y nosotros sin producir, viene el siniestro ocasionado por la explosión del pozo Terra 123, sin que hasta la fecha, a pesar de los daños causados a lo que es el sostén de nuestra vida diaria, la contaminación ocasionada y las bretaduras a nuestras casas, no han dado respuesta a nuestros reclamos.
El representante ejidatario mencionó que luego de la explosión del pozo Terra 123, Pemex y el gobierno del estado firmaron cuatro minutas (el 8 de febrero, 8 de marzo, 2 de abril y 16 de mayo) en donde nosotros planteamos muestras demandas e inquietudes y ellos asumieron compromisos.
Entre esos compromisos, enumeró , se encuentran la construcción del centro de salud y de nuevas líneas de drenaje, el pago por daños a pastizales pero en lo único que han cumplido -lo digo con honestidad, expresó- es la entrega de alambre y 39 paquetes de microcréditos para grupos de cinco mujeres para la producción de animales de traspatio y pies de árboles frutales para trasplantar.
El crédito fue de 5 mil pesos a cada grupo, sin tomar en cuenta lo que en la actualidad cuesta producir animales de traspatio, expuso.
Adelantó que los ejidatario del ejido anexo de Oxiacaque, continuarán dando seguimiento a los compromisos asumidos por las autoridades del gobierno federal, estatal y Pemex por la explosión del Terra 123 y que exigirán a la Comisión Nacional de Derechos Humanos que emita el exhorto por los daños a esa zona indígena.
Nosotros seguiremos caminando, luchando contra la marginación y el olvido en que tienen a nuestros pueblos, seguiremos esperando una respuesta, por eso, a través de este medio, le pedimos al gobernador, Arturo Núñez Jiménez, que instruya a sus funcionarios de su gabinete a que nos proporcionen una atención humana y pronta.
No sabemos cómo hacerles entender a nuestras autoridades del gobierno federal, estatal y del municipio, que lo que queremos son proyectos productivos, que rescaten nuestras tierras de la destrucción en que nos han dejado Pemex y Conagua, porque ya no aguantamos, ya no tenemos de que alimentar a nuestros hijos, agregó.