- La posible tasa del 5% a remesas preocupa por su impacto económico y social.
Pese a los beneficios del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la industria automotriz mexicana enfrenta una nueva contracción en sus exportaciones. De acuerdo con el Boletín de Análisis Económico No. 9 del ITESO, el sector automotriz nacional registró una caída anual del 7.3% en el primer cuatrimestre de 2025, al pasar de 1 millón 114 mil vehículos exportados en 2024 a solo 1 millón 32 mil este año. La caída más aguda se dio en abril, con una reducción del 10.9%, particularmente en las exportaciones hacia EE.UU., que bajaron casi un 15%.
Mireya Pasillas, editora del boletín, explicó que aunque los vehículos que cumplen con las reglas de origen del T-MEC están exentos del arancel del 25% impuesto por Estados Unidos, una parte de la producción no cumple con estos requisitos. “Ya vemos caídas en la exportación, y es una señal de que el entorno comercial está siendo más restrictivo”, afirmó.
El informe destaca que marcas como Ford e incluso Toyota han logrado aumentar sus exportaciones, lo que sugiere una rápida adaptación de ciertas armadoras a los criterios del tratado.
Por otro lado, el boletín también advierte sobre una posible desaceleración en el crecimiento de las remesas. Aunque marzo de 2025 registró un aumento mensual del 15.5%, esta cifra está por debajo del promedio histórico, lo que apunta a una moderación.
A nivel estatal, Michoacán, Jalisco y Guanajuato encabezaron la recepción de remesas en el primer trimestre del año, concentrando más del 25% del total nacional.
La propuesta de imponer un impuesto del 5% a las remesas en EE.UU., impulsada por legisladores republicanos como parte de una reforma de seguridad fronteriza, representa un riesgo potencial para miles de familias mexicanas.
Pasillas advirtió que dicha medida, aún sin aprobarse, podría fomentar el uso de canales informales, reducir la trazabilidad de los envíos y aumentar la desigualdad en comunidades vulnerables.
“Jalisco, al ser el segundo estado que más remesas recibe, sería uno de los más afectados. Si el impuesto lo absorbe el remitente o el receptor, en cualquier caso disminuirá el ingreso disponible y, con ello, el consumo”, advirtió Pasillas.
Esto podría desencadenar una cadena de impactos económicos que frenen el crecimiento regional y nacional.
