EXPRESIÓN ESTUDIANTIL
ACOSO SEXUAL EN LA UJAT
Los casos de violencia y acoso sexual dentro de las universidades, en todo México y a nivel mundial, son denunciados cotidianamente por las estudiantes universitarias. A través del movimiento #MeToo (Yo También), es que cientos de mujeres se han atrevido a denunciar sus propias experiencias de acoso sexual por parte de algún docente, compañero universitario y administrativo. El movimiento pronto se extendió por varias universidades y centros académicos del país: UNAM, UAEM, UANL, BUAP, UACM, Claustro de Sor Juana Inés, ENAH y recientemente la UJAT. Ante tales circunstancias, el surgimiento del Colectivo de Mujeres de la UJAT abordó un añejo problema de la institución, no atendido ni resuelto en la máxima casa de estudios de Tabasco: el acoso sexual de las estudiantes universitarias. De manera directa el colectivo visibilizó viejas y conocidas prácticas de violencia y acoso reproducidas en las diferentes divisiones académicas de la UJAT, en las cuales las principales víctimas resultaron ser las mujeres.
Así, lo que inició el 20 de marzo con la protesta de estudiantes, hombres y mujeres, para erradicar el acoso sexual en la universidad; continuó con una rueda de prensa que llevó a cabo el Colectivo de Mujeres el 25 de marzo, en la cual se presentaron los resultados de una encuesta realizada a 142 alumnas de la DACSyH y la lectura de un pliego petitorio.
El resultado de esa encuesta arrojó datos contundentes, para considerar el acoso sexual en la UJAT como un asunto urgente a tratar. Las autoridades han sido acusadas de omitir, simular y realizar varios actos, tendientes a minimizar el problema. Por ello, hoy la rectoría de la UJAT, los directores de las diversas divisiones, los docentes y los universitarios en general, tienen el reto de afrontar y resolver esa práctica brutal, reproductora de la cultura machista y misógina, de la Universidad
Desde su origen, el Colectivo de Mujeres manifestó su completa solidaridad y apoyo para que las víctimas, pudieran expresar sus testimonios de cómo han sido acosadas por algún docente, alumno, administrativo, etc., quienes han abusado de su cargo académico, administrativo o político para actuar de manera impune; por ello, es que hasta el momento no han recibido sanción alguna por parte de la universidad.
La respuesta de las estudiantes ha sido abrumadora, en la redes sociales del colectivo varias mujeres pusieron en evidencia la realidad en la que viven inmersas en DAEA, DACS, DACSyH, Idiomas, Chontalpa, etc., sus testimonios hablan de: 1) acoso sexual: 2) Temor a denunciar: 3) Falta de atención con perspectiva de género por parte de la universidad para atender los casos de acoso, que sí fueron denunciados en las divisiones: 4) Impunidad y ocultamiento de los hechos por parte de las autoridades universitarias.
Al día de hoy, la Universidad ha movilizado toda su maquinaria para desacreditar el problema; los políticos quieren echar agua a su molino para aprovechar la coyuntura; los medios de comunicación le han dado una amplia cobertura al problema y ya es noticia nacional e internacional; otras voces y otras mujeres de instituciones educativas, también están haciendo denuncias.
Por ello, esperemos que este asunto no intente taparse entre las represiones institucionales, la grilla política y las incapacidades intelectuales y sociales de los organismos diversos que lo están tratando. En esa dinámica el Colectivo de Mujeres, tendrá el reto de mantener un compromiso social y profesional, jurídico, solidario y psicológico con las voces que les han confiado sus testimonios.
En la dinámica de los hechos, los detractores y los sordos, que se niegan a escuchar y reconocer el problema, esperemos que sus hermanas, sobrinas, primas e hijas, nunca sufran esa situación y, menos en una institución educativa pública, como lo es la UJAT.