Feminicidios y desigualdad, nada que festejar en México
México, DF., 08 de marzo.- Alma trabajaba en el equipo de una Diputada federal pero fue despedida injustificadamente. El motivo: denunciar a quien, dentro de esas oficinas, la acosó sexualmente. “En dos meses voy a pedir licencia”, le informó a la legisladora, quien actualmente sigue en funciones. La joven explicó que no recibió finiquito ni aguinaldo y detalló que el verdadero motivo de su despido fue porque alzó la voz contra su acosador, uno de sus compañeros de trabajo quien a la fecha mantiene un estrecho lazo con su ex jefa.
El sujeto la amenazó de muerte, contó Alma en entrevista. “Si quieres demándalo. Yo no voy a hacer nada”, le dijo la legisladora. Ana aseguró que no encontró apoyo, sino acoso laboral y reclamos, así que denunció los dos hechos ante las instituciones correspondientes. Sin embargo, desde el inicio de las demandas se ha enfrentado a trabas, autoridades que no cuentan con una conciencia de género y un sistema lento e incluso incompetente ante estos temas, aseveró la joven.
“La violencia de género no sólo puede ser de un hombre hacia una mujer, sino de una mujer contra una mujer. No hay un sentimiento de empatía, de consideración al hecho de compartir más que historias de vida, de violencia”, expresó Alma.
Como Alma, maestras, doctoras, amas de casa, ingenieras, investigadoras y en general millones de mujeres se enfrentan a una sociedad que aún le falta mucho por lograr la igualdad de género. A pesar de los avances en equidad de género en el país, el machismo, la falta de voluntad política, la opacidad en rendición de cuentas y la discriminación –por parte de la sociedad, órdenes de gobierno y hasta el Poder Legislativo– siguen prevaleciendo, acusaron expertas en el tema.
Uno de los avances importantes, coincidieron, es el presupuesto público para la igualdad de género, que para este 2015 se contempló un gasto de 24 mil 308 millones 185 mil 225 pesos. Estos recursos estarán destinados para responder a las necesidades diferenciadas de mujeres, hombres, niñas y niños en los diversos sectores: salud, justicia, laboral, educación, entre otros.
Martha Lucía Mícher Camarena, Diputada federal e integrante de la Comisión de Equidad y Género, explicó que un presupuesto con enfoque de género ayuda a impulsar políticas públicas que resuelven la desigualdad y favorecen la situación de discriminación y vulnerabilidad de las mujeres.
“Lo que hemos logrado es que, por ejemplo, en salud haya proyectos exclusivamente para mujeres o en justicia existan proyectos destinados a mujeres. Ha sido un gran avance esta transversalidad de género. De modo que todas las dependencias deben tener programas para abatir, eliminar las desigualdades, en el acceso de un derecho humano”, dijo Mícher Camarena.
Para la investigadora de políticas públicas con perspectiva de género, Gabriela García Patiño, integrante de la organización Balance AC, este tipo de presupuestos ayuda también a identificar si realmente un gobierno está trabajando por la igualdad y el respeto a los derechos humanos de la mujer. No obstante, precisó que además es necesario que sean acciones abiertas, transparentes y que se rindan cuentas.
“Ha habido una falta de progreso para reducir las desigualdades de género, en particular debido a un débil compromiso político y a marcos macroeconómicos ciegos al género. Adicionalmente, los presupuestos mismos son problemáticos a causa de su incapacidad de tomar en cuenta el género y la falta de estadísticas socioeconómicas precisas, como también de transparencia y participación”, refiere el informe.
En el Presupuesto de Egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2015, al Poder Legislativo se le otorgaron más de 18 mil millones de pesos para efectos de equidad de género; a la Secretaría de Gobernación (Segob) 263 millones; a la Secretaría de Educación Pública (SEP) más de 3 mil millones de pesos; a la Secretaría de Salud más de 5 mil millones; no obstante en el país el número de feminicidios y denuncias de violencia contra las mujeres aumenta.
¿Pero quién vigila que realmente los recursos sean dirigidos a atender la equidad de género? La respuesta es: nadie.
Martha Lucía Mícher aseveró que si bien existen políticas públicas a favor de las mujeres, no se han podido atender todos los problemas porque se lucha contra un “sistema machista” que deja las problemáticas al último o que por un asunto cultural y no le importan los temas de la mujer.
“Hay ignorancia por parte de dependencias, falta de voluntad política, falta de ejercicio presupuestal: se les olvida gastarlo porque dicen, ‘es para las mujeres’.
El pasado jueves, la Diputada del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Xóchitl Arzola Vargas, aseguró que Ecatepec de Morelos, Estado de México, es el municipio con más feminicidios del país y acusó al Presidente Enrique Peña Nieto y al Gobernador Eruviel Ávila Villegas de llenar la entidad federativa de sangre al “evitar a toda costa la declaratoria de género”.
La legisladora aseguró que de 2005 a la fecha se han suscitado al menos mil 500 feminicidios en el Estado de México, sin contemplar los casos que no fueron denunciado debido a que las autoridades siguen sin tener protocolos que inhiben la denuncia, aseveró Arzola Vargas.
A esto, se suman hechos como cuando el Alcalde de San Blas, Nayarit, Hilario Ramírez Villanueva, le levantó el vestido a una joven o que actualmente en el país no haya ninguna Gobernadora. La investigadora Gabriela García planteó que muchos de esos hechos y la falta de voluntad política para actuar también intervienen factores culturales: “Hay que tomar en cuenta que vivimos en una sociedad netamente machista. No hemos hecho realmente cambios estructurales. Nos hemos quedado en medidas afirmativas, en medias que nos ayudan a cubrir los parches, pero no hemos ido realmente a los cambios de cultura, por eso no podemos esperar grandes cambios”.