Actualmente, cerca del 20% de los intereses que los principales bancos perciben de sus inversiones en deuda gubernamental proviene de los bonos generados por Fobaproa. Entre los beneficiarios se encuentran BBVA, Santander, Banorte, Banamex, Scotiabank, HSBC e Inbursa, quienes continúan obteniendo ganancias sustanciales gracias a los Bonos de Protección al Ahorro (BPA) emitidos por el IPAB.
En 2024, los principales bancos generaron más de 21 mil millones de pesos en intereses por deuda gubernamental, de los cuales 4.6 mil millones provinieron directamente de estos bonos. La cifra podría ser aún mayor debido a diferencias en la forma de reportar ingresos entre instituciones financieras.
Mientras los bancos obtienen beneficios por el rescate bancario, el gobierno federal se ve obligado a recurrir al endeudamiento constante para cubrir los pagos derivados de Fobaproa. Este año, se proyecta la emisión de 254 mil millones de pesos en nueva deuda destinada a refinanciar pasivos del IPAB.
Desde la creación de este mecanismo, se han pagado más de 2 billones de pesos en intereses y, pese a los esfuerzos de amortización, aún se adeuda más de un billón de pesos.
