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Podio en disputa
Dentro del “Centro de Alto Rendimiento Deportivo” se vivieron historias diversas y con su demolición, para la construcción de un espacio nuevo, deja de herencia la disputa legal de un podio y equipos gimnásticos, entre el órgano rector del deporte estatal y el Club de Gimnasia “La Choca”, por la propiedad de dichos implementos deportivos.
Según el presidente del mencionado club, José Emilio Muñoz Martínez, durante el gobierno del “Químico” Andrés Granier Melo, gestionaron y lograron que dicha administración les comprará un podio, con costo de varios miles de dólares, el cual les fue entregado mediante acta de donación.
A finales del sexenio pasado el también entrenador de gimnasia recibió la notificación del entonces Indetab, que tanto él como su equipo deberían de abandonar las instalaciones del CARD. Sin embargo, el podio así como otros aparatos con valor de muchos miles de pesos, quedaron bajo resguardo de la institución deportiva en el lugar en cuestión.
Obviamente el club inició una disputa legal ante los tribunales para obligar al órgano deportivo a entregarles el equipamiento, la cual se prolongó hasta esta nueva administración y cuya institución deportiva se denomina ahora Injudet.
Regularmente las asociaciones deportivas gestionan los apoyos para la comunidad que representan, pero en el caso de la gimnasia es innegable que tiene varios años de vivir en el desorden; pero si existe un club legal y legítimamente constituido, estará en su derecho de tramitar apoyos ante el sector público o privado.
Con respecto al resto del equipo Muñoz Martínez sostiene que los adquirió el club con dinero propio. En este caso, las pruebas contundentes son las facturas de adquisición de esos aparatos y en esa situación nadie tiene derecho a apropiarse de algo que no es suyo.
Para nadie es un secreto que en este problema se mueven conflictos personales del pretérito y bretes intestinos en la citada disciplina deportiva, en menoscabo de los deportistas. Tocará a los tribunales dictaminar quién tiene o no la razón, mientras que el Injudet está obligado a cuidar que no se maltraten con el derribamiento del CARD.
El poder es el poder.