FREE LANCE. Familia y dinero
Mientras que la jugadora de tenis de mesa Yadira Silva Llorente argumenta su posible retiro del deporte competitivo probablemente para el 2014, por cuestiones familiares, su esposo y entrenador Roberto Madrigal arguye que le es insostenible mantener su apoyo económico para que la jugadora compita por más tiempo. La seleccionado nacional, quien se consagró como la primer tenismesista mexicana en lograr un boleto a Juegos Olímpico al calificar a Beijing 2008 y repetir en Londres 2012, confirmó recientemente el fin de sus carrera deportiva en el alto rendimiento para el próximo año. De origen cubano, la jugadora radicada en Tabasco, advierte que ahora su prioridad es su familia a quien quiere dedicarle más tiempo, por lo que le será imposible continuar con el ritmo de entrenamientos que requiere un atleta de su talla; aunque no señala una fecha exacta para su retiro.
Sin embargo, Yadira, tiene pendiente una reunión con Sergio Blanco, presidente de la Federación Mexicana de Tenis de Mesa, para conocer los planes de trabajo que hay para el inicio del ciclo olímpico y depende mucho de lo que platique con el federativo y de la planeación que haya para ella y así definir si continúa o no con su carrera deportiva. Por su parte, Roberto Madrigal, de profesión médico gastroenterólogo, desde que se casó con la jugadora se dedicó a ofrecerle todo su apoyo técnico, moral y, sobre todo, económico, por lo que se gastó sus ahorros y dejó de percibir ingresos profesionales por abandonar su consultorio al estar pendiente de la preparación de la tenismesista. Aún cuando Yadira posee con una beca federal de seis mil pesos mensuales, esta no alcanza para cubrir las necesidades de la jugadora de alta competencia.
Este caso ejemplifica claramente como el desarrollo de los deportistas mexicanos depende en medida superior de sus familiares. Desde que el niño o niña comienza a practicar su disciplina recreativa favorita, son los padres que cargan con los gastos que genera su afición y es hasta que el deportista gana un campeonato nacional que comienza a gozar de una raquítica beca económica. Los motivos que argumenta Yadira para un presunto destierro del deporte competitivo tienen el peso específico que le corresponde en su proyecto de vida, pero seguramente pensará más su decisión si ahora las autoridades deportivas le garantizan que la apoyaran, sobre todo, en la parte económica, que es lo que en este momento tiene desmotivado a su esposo ya que le apostó todo a su alumna. El poder es el poder.