Según informes oficiales, los internos lograron abrir un agujero detrás de un inodoro en una de las celdas, lo que les permitió acceder a un área de mantenimiento y, posteriormente, salir al exterior del penal. Utilizaron mantas para escalar una cerca con alambre de púas y cruzaron la Interestatal 10, según captaron las cámaras de seguridad. La fuga no fue detectada sino hasta las 8:30 a.m., durante un conteo rutinario, más de siete horas después del escape.
Las autoridades han recapturado a tres de los fugitivos: Kendall Myles, Robert Moody y Dkenan Dennis. Los siete restantes, entre ellos Derrick Groves, Corey Boyd y Jermaine Donald, son considerados altamente peligrosos y enfrentan cargos que incluyen asesinato en segundo grado y otros delitos violentos.
El sheriff de la parroquia de Orleans, Susan Hutson, reconoció que la fuga pudo haber contado con la complicidad de personal del penal. Tres empleados han sido suspendidos mientras se lleva a cabo una investigación interna para determinar posibles fallas en los protocolos de seguridad y supervisión.
La ciudad de Nueva Orleans ha ofrecido una recompensa de $12,000 por información que conduzca a la captura de los reclusos restantes. Se insta a la población a no acercarse a los fugitivos y a reportar cualquier información relevante a las autoridades locales o federales.
"Estamos iniciando una investigación exhaustiva para determinar cómo ocurrió esta fuga, incluyendo la revisión de los protocolos de las instalaciones, el desempeño del personal y las medidas de seguridad física", declaró la sheriff Susan Hutson.
