En una primera fase, el personal sanitario se centra en la elaboración de historiales clínicos, permitiendo un diagnóstico inicial que facilitará el seguimiento de la salud de los beneficiarios. Posteriormente, las enfermeras no solo brindarán atención preventiva y orientación médica, sino que también podrán resurtir recetas previamente autorizadas por médicos, garantizando la continuidad de los tratamientos.
Este ambicioso proyecto, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum desde su candidatura, busca atender a una población objetivo de más de 13 millones de personas, incluyendo adultos mayores y personas con discapacidad. Para ello, se está realizando un censo en el que se han registrado más de 8.5 millones de personas, con el fin de recabar información clave sobre su estado de salud, condiciones de vida y factores de riesgo.
El programa cuenta con la capacitación de especialistas del sector salud, quienes han entrenado al personal en protocolos nacionales para el manejo de enfermedades como hipertensión, diabetes tipo 2, obesidad y enfermedad renal crónica.
Con un enfoque integral, Salud Casa por Casa no solo busca detectar y atender enfermedades como artritis, cataratas o hipercolesterolemia, sino también evaluar aspectos como alimentación, actividad física, salud emocional y condiciones de vida de los beneficiarios.
Gracias a esta estrategia de proximidad, el gobierno pretende garantizar atención médica accesible y fomentar el bienestar de millones de personas que, hasta ahora, tenían dificultades para recibir consultas médicas periódicas.
En la primera visita el protocolo incluye:
-Toma de signos vitales.
-Valoración del estado nutricional.
-Agudeza visual.
-Detecciones y pruebas rápidas de glucosa, colesterol, triglicéridos.
-Capacidad locomotriz.
