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La Verdad del Sureste

La guerra en Brasil de Alemania-Francia


 

Alemania y Francia son dos naciones que pasaron del odio a la construcción de la Europa moderna. Rivales en la primera y segunda guerra mundial, los franceses sintieron la humillación cuando en junio de 1940 Adolfo Hitler les hizo firmar un armisticio en el que el gobierno francés reconocía la ocupación alemana en el mismo vagón de ferrocarril en el que casi veintidós años antes Alemania firmó su rendición en el primer gran conflicto armado.
    Durante la segunda guerra mundial Francia pudo ser liberada y al final del conflicto en 1945 Alemania fue de nuevo la gran perdedora. Pocos años después alemanes occidentales y franceses dejaron atrás sus rencores y en 1950 impulsaron junto con Italia, Bélgica, Luxemburgo y Holanda la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, un mercado común que representó uno de los primeros cimientos de lo que es la Unión Europea actual.
    En el 2013 Alemania fue la cuarta mayor economía mundial y Francia la quinta, encabezando al viejo continente, y a nivel global detrás de Estados Unidos, China y Japón. En el fútbol mantienen una vieja rivalidad, y desde hace años son potencia.
    La República Federal de Alemania ganó la Copa Mundial de Fútbol de 1954 que se efectuó en Suiza. Max Morlock anotó seis goles para la República Federal de Alemania en el Mundial de Fútbol de 1954. Fue su máximo anotador. Helmut Rahn fue otro jugador clave de los alemanes occidentales, al anotar dos goles en la final en la que la República Federal de Alemania venció 3-2 a Hungría.
    Ya para entonces existían las mañas. Hungría había llegado como la selección favorita. Llevaba cuatro años y sin perder y su buen fútbol era tal que eran conocidos como los “Mágicos Magiares”. Su mejor jugador era Ferenc Puskás. En la fase de grupos los húngaros habían derrotado 8-3 a los alemanes occidentales, pero pagaron un costo alto. En ese partido el defensor Werner Liebrich lesionó a Puskás y le destrozó el tobillo izquierdo. Aunque Puskás pudo jugar la final y anotó un gol, no rindió al cien por ciento. La agresión de Liebrich a Puskás es conocida como “La patada que ganó un mundial”.
    La República Federal de Alemania ha ganado además los mundiales de 1974 y 1990. A Francia, el país de la gran revolución de 1789 que le dijo al mundo que era posible la “libertad, igualdad, fraternidad”, le ha costado más trabajo ascender. Su primera buena participación fue en el Mundial de 1958 en el que quedó en tercer lugar. Just Fontaine anotó 13 goles para Francia y encabezó el torneo como mejor goleador. Fue hasta 1998 en su país que Francia logró ganar el campeonato mundial. Este viernes ambos equipos abren en el Maracaná de Río de Janeiro los cuartos de final de Brasil 2014.
    En otro partido de cuartos de final, Brasil enfrentará a Colombia. Sería catastrófico para Brasil, cuyo gobierno gastó millones de dólares en la construcción de estadios para el mundial, quedar eliminado en esta fase. Sería también la tumba política de su presidenta Dilma Rouseff,  y un golpe a la trayectoria de Lula da Silva, quienes han defendido la justa en su país.
    Brasil es un país que a lo largo de su historia ha padecido desgracias políticas, económicas y deportivas. Quinto país más grande del mundo con más de 8 millones y medio de kilómetros cuadrados y más de 200 millones de habitantes, sufrió entre 1930 y 1945 la dictadura militar de Gertulio Vargas, uno de los más polémicos gobernantes de la nación, y quien terminó quitándose la vida de un tiro al corazón en 1954.
    Con altibajos, el país ha logrado avanzar. El año pasado fue la séptima economía del mundo y primera latinoamericana. Sin embargo, mucha gente sigue estando inconforme, de ahí las protestas cuya difusión ha dado la vuelta al mundo.
    En lo deportivo, la derrota más dolorosa en la historia del país fue el Maracanazo, último partido de la ronda decisiva del Mundial de 1950, el cual se jugó en el estadio Maracaná de Río de Janeiro.
    El Mundial de Brasil 1950 ha sido el único en el que propiamente no ha habido una final como en otros mundiales. El campeón se definió en una última ronda en la que participaron Uruguay, Brasil, Suecia y España. Cuando Brasil y Uruguay se midieron en el último partido, Brasil tenía cuatro puntos y Uruguay tres. A los brasileños le bastaba con el empate, pero los charrúas acabaron ganando 2-1. Juan Alberto Schiaffino anotó el primer gol para Uruguay y Alcides Ghiggia el segundo. La gran mayoría de los más de 170 mil espectadores que acudieron al encuentro salieron llorando. Uruguay ganó el Mundial de 1950.  A pesar de eso, Brasil ha logrado ganar cinco copas del mundo, siendo el máximo ganador de la FIFA. Pero han pasado 64 años y esa sombra sigue pesando sobre los brasileños, por eso les urge salir campeones. No la tendrán fácil contra Colombia, que ha venido jugando mejor.
    Por su parte, Costa Rica irá por la consolidación contra Holanda. Ya sabe que tiene que jugar igual que México, pero sin los descuidos que al final cometió la selección tricolor. En el otro duelo Argentina, pueblo para el que el fútbol significa mucho, saltará como favorito ante Bélgica.
    Argentina es un país que ha logrado ir superando la crisis que vivió a principios de siglo, y es parte de la unidad latinoamericana contra la que los gringos no pueden.
    Su último campeonato lo obtuvo en México 1986 y a su afición ya le urge otra corona. Una de sus últimas víctimas en ese mundial fue precisamente Bélgica, al que derrotó 2-0 en semifinales con dos tantos de Maradona.
    Para Bélgica su máximo logro futbolístico fue haber sido campeón olímpico en los Juegos de Amberes 1920, cuando todavía los mundiales de la FIFA ni existían.
    Robert Coppée anotó cuatro goles para Bélgica para ser el máximo anotador de la selección local en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920.

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