Hacen llamado urgente pobladores de Cunduacán a la Conagua
Un llamado urgente hacen los pobladores del ejido El Carmen, San Pedro Cumuapa y Cumuapa primera del municipio de Cunduacán para que, de manera inmediata, la Comisión Nacional del Agua instale más espigones, un muro de contención y clausure la extracción de arena que realizan varias empresas, principalmente la que tiene en propiedad Lucía del Carmen Pedrero Jiménez. El hecho de que la Conagua, con la obra del Macayo, desviara el 70 por ciento del cauce del Carrizal hacia el Samaria, la sobreexplotación que realizan las areneras con licencias autorizadas por esa dependencia, ha dejado bajo el agua decenas de hectáreas cultivables bajo el agua y está a punto de desaparecer a la comunidad de El Carmen habitada por aproximadamente 120 familias.
Durante un recorrido por la zona, primero se puede observar la destrucción de la carretera pavimentada que los habitantes de Cumuapa primera sección y el ejido El Carmen lograron que Petróleos Mexicanos le construyera, cuenta el delegado de Cumuapa primera sección, Ignacio Medrano Vela. Los transportistas de la empresa de Pedrero Jiménez, no pudieron esperar a que la carretera se consolidara, cuando empezaron a entrar y salir con su pesada carga, en camiones de hasta de doble remolque, por lo que la misma presenta un visible deterioro, afirma. Ha habido momentos, en que han sacado más de cien viajes de arena al día en transportes de 7 metros cúbicos, afirma el delegado de Cumuapa primera que nos acompaña en el recorrido.
Ni que decir de las condiciones en que se encuentra, por el mismo problema, el camino de terracería hacia el ejido El Carmen, en donde los transportistas no tienen compasión ni de los niños que van o vienen de la escuela, para evitar bañarlos de polvo o de lodo cuando llueve. En lo que respecta a los daños ocasionados por las areneras a Cumuapa primera sección, dijo el representante, además de la destrucción de la carretera, es que las empresas, para sacar la arena del río a la carretera, han roto los bordos que los pobladores de esas comunidades construyeron hace muchos años con sus propias manos, lo cual ocasionó la inundación de comunidades que antes no se habían ido al agua. Otra consecuencia es la bretadura de 12 viviendas, por el paso continuo de los vehículos pesados por los caminos del ejido El Carmen, mencionó Medrano Vela . Algunos de esos boquetes los han vuelto a tapar, pero solo con arena del río, que el agua se lleva con facilidad y ya el año pasado, mencionó, ocasionó que las aguas del Samaria inundaran, no solo a la comunidad de El Carmen sino también a Cumuapa primera, 120 familias de la primera y 157 familias de la segunda resultaron afectadas, porque el agua se salió por ahí.
Por otra parte están los daños que los rompidos ocasionados por la obra del Macayo y las areneras, la destrucción de los bordos y las inundaciones están ocasionando al ejido El Carmen. En El Carmen las familias se arremolinan alrededor de la reportera para exponer su difícil situación, en tanto esta observa que, por el contrario de la situación que presenta el río Carrizal, el Samaria, según cálculos de la población, en estos momentos se encuentra al 80 por ciento de su capacidad, la corriente es muy fuerte. A la altura de la casa de la señora Decilia de Dios Orama y del ejidatario Tiburcio Hernández Vasconcelos, un enorme remolino de agua golpea la ribera derecha del Samaria y el agua no solo se llevado una hectárea de la propiedad de este último, sino que está a punto de tragarse el último de los tres caminos que han existido para comunicar a esa comunidad.
Don Tiburcio, con las familias de sus hijas y la suya, han construido otra casa, a la orilla de lo que ahora es un camino vecinal y que todavía hace poco era parte de su propiedad ejidal, porque la que antes tenía ya tampoco existe, pero es muy probable que la corriente pronto atraviese la carretera de terracería y ya no tengan donde refugiarse. Más angustiada se encuentra Decilia de Dios, quien dice se mantiene alerta del avance de la erosión que frente a su casa se observa y que ya llegó a la carretera y se llevó incluso la tubería de agua domiciliara, lo cual tiene ya a ese poblado sin ese servicio desde hace dos semanas del cual lo único que rescataron es un tubo.
“Hoy a las 6:55, el río se llevó un metro y en tres meses se ha llevado siete metros, afirmó, y si estando en el mes de mayo, la corriente nos llevó no solo el bordo sino que ya llegó al camino, que nos espera cuando comiencen a caer las lluvias”, dijo desesperada ante la posibilidad de que el agua se lleve su propiedad. Decilia dice que la Conagua les ha dicho que no tiene dinero, pero, lo sabemos, un arenero gana al día más de 40 mil pesos. Queremos una ayuda rápida, antes de que venga la lluvia, que nos hagan espigones y un bordo, exige. La Conagua construyó varios espigones, pero prometió a instalar más y no lo ha hecho, denunciaron los habitantes de El Carmen, la solución dice don Tiburcio y otros ejidatarios es que se construyan otros espigones, pero a la mitad del río, un bordo de contención y se pare la extracción de arena, de manera inmediata, demandan.
Las areneras han destruido los playones que disminuían la velocidad de la corriente que se estrella contra la ribera, formando grandes remolinos que están socabando las paredes del bordo y el camino, afirmaron. La responsabilidad es principalmente de la Comisión Nacional del Agua porque sigue autorizando la extracción de arena y no ha cumplido con las obras que ha prometido, si la empresaria Lucía del Carmen Pedrero Jiménez no estuviera apoyada por esa dependencia, no actuaría con la impunidad que los hace. Sabemos que a esa empresa le autorizaron que sacara la arena con una draga marina y metió otra que está causando más destrucción porque a la hora de salir arrastra tierra de los bordos, afirmaron. En la entrada a la comunidad, un patrulla de la Policía Municipal, según informaron los vecinos, permanece ahí para vigilar que los camiones de la empresa arenera no entren ni salgan para impedir que sigan destruyendo la carretera pavimentada, pero más adelante, cuando la reportera y el delegado de Cumuapa pasan por enfrente de la entrada al banco de arena, enormes camiones están a punto de salir con carga.
No se sabe si con la complicidad de la policía o de las autoridades del ayuntamiento de Cunduacán, sin embargo al regreso, dicha entrada había sido tapada con tierra para evitar que se vieran los camiones. Los inconformes afirman que ya la Conagua ha clausurado los trabajos de la empresa, pero solo transcurren unas cuantas horas y de nuevo continúa con la extracción y el transporte del material. Una vez un grupo de personas, dijo uno de los ejidatarios, fuimos a la Conagua y nos dijeron, ahorita iremos con ustedes a clausurar las máquinas de la señora, pero cuando llegamos ya estaban clausuradas, quién lo hizo, no sabemos, pero en cuanto nos fuimos, a las dos tres horas ya estaban trabajando de nuevo “Se burla de todos, de la comunidad, de la Conagua, de los delegados municipales, de los representantes, ni al alcalde respeta, incluso a él a los delegados y comisariados ejidales los tiene demandados”.
Posteriormente, el jefe del jurídico de Cunduacán se hizo presente en El Carmen, según declaró a esta reportera y a los habitantes de la misma, para, con notario público, certificar el daño al camino vecinal como parte de una demanda del ayuntamiento en contra de la empresaria. Dicho camino, el tercero que se ha hecho en el mismo lugar y que también está a punto de sucumbir en el agua, fue construido hace poco por la Junta Estatal de Caminos, encima de terrenos ejidales. Según el funcionario municipal, el ayuntamiento, en relación a toda la problemática que enfrentan estas comunidades, “ha hecho todo lo corresponde” que es la Conagua la que no ha cumplido con sus obligaciones. Mencionó que en una plática entre el delegado de Conagua, Jorge Octavio Mijangos y el alcalde de Cunduacán, el primero afirmo que existía un presupuesto federal para las obras de esa zona, pero hasta fecha, la autoridad federal no baja los recursos. En varias ocasiones hemos exigido a la Conagua, con escritos, los espigones para que el remolino de la corriente no pegue en el camino, pero hasta el momento no hay respuesta, afirmó. En cuanto a la arenera de Lucía del Carmen Pedrero Jiménez, declaró que es la Conagua la responsable porque es la dependencia que otorga las licencias, y sabemos que ha clausurado la maquinaria de la empresaria y que incluso la ha sancionado económicamente, pero ella también está, como nosotros, en su derecho a defenderse, sostuvo. Mencionó que el ayuntamiento, a través de la Dirección de Ecología, inició ya un procedimiento, porque esa empresa carece del estudio de impacto ambiental y afirmó que esa dirección está haciendo su trabajo y que el ayuntamiento está pendiente de la comunidad. El delegado de Cumuapa primera sospecha que algunos de los funcionarios de la Conagua son propietarios de algunas de esas empresas, con prestanombres, hace unos meses, otra de las areneras se había instalado en la margen derecha del río, y entonces le hice ver a uno de ellos que la extracción de arena en esa zona causaría muchos perjuicios. Me contestó, “no hay problema”, y tres meses después fue instalada a la misma altura pero en la margen izquierda. Los ejidatarios de El Carmen en estos momentos, no solo están temerosos, de perder lo poco de los cultivos de plátano y cacao que les quedaron de la pasada inundación, sino que ahora temen quedarse con el poco patrimonio que les queda e incluso la vida, si la erosión del escaso terreno que los separa del río, termina por caerse.
Durante un recorrido por la zona, primero se puede observar la destrucción de la carretera pavimentada que los habitantes de Cumuapa primera sección y el ejido El Carmen lograron que Petróleos Mexicanos le construyera, cuenta el delegado de Cumuapa primera sección, Ignacio Medrano Vela. Los transportistas de la empresa de Pedrero Jiménez, no pudieron esperar a que la carretera se consolidara, cuando empezaron a entrar y salir con su pesada carga, en camiones de hasta de doble remolque, por lo que la misma presenta un visible deterioro, afirma. Ha habido momentos, en que han sacado más de cien viajes de arena al día en transportes de 7 metros cúbicos, afirma el delegado de Cumuapa primera que nos acompaña en el recorrido.
Ni que decir de las condiciones en que se encuentra, por el mismo problema, el camino de terracería hacia el ejido El Carmen, en donde los transportistas no tienen compasión ni de los niños que van o vienen de la escuela, para evitar bañarlos de polvo o de lodo cuando llueve. En lo que respecta a los daños ocasionados por las areneras a Cumuapa primera sección, dijo el representante, además de la destrucción de la carretera, es que las empresas, para sacar la arena del río a la carretera, han roto los bordos que los pobladores de esas comunidades construyeron hace muchos años con sus propias manos, lo cual ocasionó la inundación de comunidades que antes no se habían ido al agua. Otra consecuencia es la bretadura de 12 viviendas, por el paso continuo de los vehículos pesados por los caminos del ejido El Carmen, mencionó Medrano Vela . Algunos de esos boquetes los han vuelto a tapar, pero solo con arena del río, que el agua se lleva con facilidad y ya el año pasado, mencionó, ocasionó que las aguas del Samaria inundaran, no solo a la comunidad de El Carmen sino también a Cumuapa primera, 120 familias de la primera y 157 familias de la segunda resultaron afectadas, porque el agua se salió por ahí.
Por otra parte están los daños que los rompidos ocasionados por la obra del Macayo y las areneras, la destrucción de los bordos y las inundaciones están ocasionando al ejido El Carmen. En El Carmen las familias se arremolinan alrededor de la reportera para exponer su difícil situación, en tanto esta observa que, por el contrario de la situación que presenta el río Carrizal, el Samaria, según cálculos de la población, en estos momentos se encuentra al 80 por ciento de su capacidad, la corriente es muy fuerte. A la altura de la casa de la señora Decilia de Dios Orama y del ejidatario Tiburcio Hernández Vasconcelos, un enorme remolino de agua golpea la ribera derecha del Samaria y el agua no solo se llevado una hectárea de la propiedad de este último, sino que está a punto de tragarse el último de los tres caminos que han existido para comunicar a esa comunidad.
Don Tiburcio, con las familias de sus hijas y la suya, han construido otra casa, a la orilla de lo que ahora es un camino vecinal y que todavía hace poco era parte de su propiedad ejidal, porque la que antes tenía ya tampoco existe, pero es muy probable que la corriente pronto atraviese la carretera de terracería y ya no tengan donde refugiarse. Más angustiada se encuentra Decilia de Dios, quien dice se mantiene alerta del avance de la erosión que frente a su casa se observa y que ya llegó a la carretera y se llevó incluso la tubería de agua domiciliara, lo cual tiene ya a ese poblado sin ese servicio desde hace dos semanas del cual lo único que rescataron es un tubo.
“Hoy a las 6:55, el río se llevó un metro y en tres meses se ha llevado siete metros, afirmó, y si estando en el mes de mayo, la corriente nos llevó no solo el bordo sino que ya llegó al camino, que nos espera cuando comiencen a caer las lluvias”, dijo desesperada ante la posibilidad de que el agua se lleve su propiedad. Decilia dice que la Conagua les ha dicho que no tiene dinero, pero, lo sabemos, un arenero gana al día más de 40 mil pesos. Queremos una ayuda rápida, antes de que venga la lluvia, que nos hagan espigones y un bordo, exige. La Conagua construyó varios espigones, pero prometió a instalar más y no lo ha hecho, denunciaron los habitantes de El Carmen, la solución dice don Tiburcio y otros ejidatarios es que se construyan otros espigones, pero a la mitad del río, un bordo de contención y se pare la extracción de arena, de manera inmediata, demandan.
Las areneras han destruido los playones que disminuían la velocidad de la corriente que se estrella contra la ribera, formando grandes remolinos que están socabando las paredes del bordo y el camino, afirmaron. La responsabilidad es principalmente de la Comisión Nacional del Agua porque sigue autorizando la extracción de arena y no ha cumplido con las obras que ha prometido, si la empresaria Lucía del Carmen Pedrero Jiménez no estuviera apoyada por esa dependencia, no actuaría con la impunidad que los hace. Sabemos que a esa empresa le autorizaron que sacara la arena con una draga marina y metió otra que está causando más destrucción porque a la hora de salir arrastra tierra de los bordos, afirmaron. En la entrada a la comunidad, un patrulla de la Policía Municipal, según informaron los vecinos, permanece ahí para vigilar que los camiones de la empresa arenera no entren ni salgan para impedir que sigan destruyendo la carretera pavimentada, pero más adelante, cuando la reportera y el delegado de Cumuapa pasan por enfrente de la entrada al banco de arena, enormes camiones están a punto de salir con carga.
No se sabe si con la complicidad de la policía o de las autoridades del ayuntamiento de Cunduacán, sin embargo al regreso, dicha entrada había sido tapada con tierra para evitar que se vieran los camiones. Los inconformes afirman que ya la Conagua ha clausurado los trabajos de la empresa, pero solo transcurren unas cuantas horas y de nuevo continúa con la extracción y el transporte del material. Una vez un grupo de personas, dijo uno de los ejidatarios, fuimos a la Conagua y nos dijeron, ahorita iremos con ustedes a clausurar las máquinas de la señora, pero cuando llegamos ya estaban clausuradas, quién lo hizo, no sabemos, pero en cuanto nos fuimos, a las dos tres horas ya estaban trabajando de nuevo “Se burla de todos, de la comunidad, de la Conagua, de los delegados municipales, de los representantes, ni al alcalde respeta, incluso a él a los delegados y comisariados ejidales los tiene demandados”.
Posteriormente, el jefe del jurídico de Cunduacán se hizo presente en El Carmen, según declaró a esta reportera y a los habitantes de la misma, para, con notario público, certificar el daño al camino vecinal como parte de una demanda del ayuntamiento en contra de la empresaria. Dicho camino, el tercero que se ha hecho en el mismo lugar y que también está a punto de sucumbir en el agua, fue construido hace poco por la Junta Estatal de Caminos, encima de terrenos ejidales. Según el funcionario municipal, el ayuntamiento, en relación a toda la problemática que enfrentan estas comunidades, “ha hecho todo lo corresponde” que es la Conagua la que no ha cumplido con sus obligaciones. Mencionó que en una plática entre el delegado de Conagua, Jorge Octavio Mijangos y el alcalde de Cunduacán, el primero afirmo que existía un presupuesto federal para las obras de esa zona, pero hasta fecha, la autoridad federal no baja los recursos. En varias ocasiones hemos exigido a la Conagua, con escritos, los espigones para que el remolino de la corriente no pegue en el camino, pero hasta el momento no hay respuesta, afirmó. En cuanto a la arenera de Lucía del Carmen Pedrero Jiménez, declaró que es la Conagua la responsable porque es la dependencia que otorga las licencias, y sabemos que ha clausurado la maquinaria de la empresaria y que incluso la ha sancionado económicamente, pero ella también está, como nosotros, en su derecho a defenderse, sostuvo. Mencionó que el ayuntamiento, a través de la Dirección de Ecología, inició ya un procedimiento, porque esa empresa carece del estudio de impacto ambiental y afirmó que esa dirección está haciendo su trabajo y que el ayuntamiento está pendiente de la comunidad. El delegado de Cumuapa primera sospecha que algunos de los funcionarios de la Conagua son propietarios de algunas de esas empresas, con prestanombres, hace unos meses, otra de las areneras se había instalado en la margen derecha del río, y entonces le hice ver a uno de ellos que la extracción de arena en esa zona causaría muchos perjuicios. Me contestó, “no hay problema”, y tres meses después fue instalada a la misma altura pero en la margen izquierda. Los ejidatarios de El Carmen en estos momentos, no solo están temerosos, de perder lo poco de los cultivos de plátano y cacao que les quedaron de la pasada inundación, sino que ahora temen quedarse con el poco patrimonio que les queda e incluso la vida, si la erosión del escaso terreno que los separa del río, termina por caerse.