HISTORIAS DE LA HISTORIA DE LA UJAT
Las crisis de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco
Con el argumento de estar investigando la historia de la UJAT por más de 28 años; tiempo en el que he publicado varios libros y más de 20 reseñas, artículos y ensayos sobre educación superior y el propio pasado de la UJAT. Puedo decir, que la Universidad es una de las instituciones más nobles de la historia de Tabasco; pero, que hoy está entrando a una dinámica de crisis, que ya ha experimentado en otros tiempos.
Las crisis de la UJAT, a través de su historia se han caracterizado por: 1) enfrentamientos entre el gobernador y los cotos de poder de los distintos sectores de la Universidad; 2) por administración deficiente de los recursos económicos de la institución, por parte de la rectoría y los directores; 3) por los relevos estudiantiles y el control de los organismos que representan a los alumnos; 4) por autoritarismo y falta de democracia en la toma de decisiones de la institución; 5) por corrupción y complicidades, que generan actos al margen de la Ley; 6) por inercias burocráticas, que propician clientelismo, simulación y actos represivos; y finalmente, 7) por actos ilícitos que se expresan a través de la venta de calificaciones, el otorgamiento de plazas sin concursos de oposición o prácticas de violencia verbal, simbólica o física, que concluyen en la calumnia, el daño moral y el acoso sexual.
Y es que en la historia de la UJAT se ha dado de todo, quien estudie su devenir va encontrar: fraudes, como el de la construcción de la Ciudad Universitaria. Asesinatos, como los ocurridos en los 60’s, 70’s y 80’s. Secuestros: en los 60’s y 70’s. Represiones a los estudiantes, se han dado en todas las décadas. Encarcelamiento de alumnos, que participaron en movimientos estudiantiles, huelgas y manifestaciones diversas, en los 60’s, 70’s y 80’s. Acusaciones de malos manejos de los fondos económicos. Falta de pago a los docentes, mientras los administrativos cobraban altos salarios, en los 60’s, 70’s y 80’s. etc.
Cuando esos fenómenos se han expresado de manera aguda en la UJAT, la institución experimenta una crisis y, luego, una transición; en ese proceso de cambio inmediato, los universitarios se enfrentaban y se impugnaban, el estado de cosas de la universidad se desestabilizaba y, a través de pactos, los sectores de la UJAT lograban intentar volver a reconstruirse. En ese proceso, el gobierno federal y el gobierno del estado intervenían y se establecían acuerdos para reestructurar la dinámica de la universidad.
Así ocurrió en la pequeña crisis que se vivió en 1959, cuando el primer rector no pudo continuar con sus funciones y, se dio un relevo administrativo. Lo mismo ocurrió cuando el Patronato Pro-construcción de la Ciudad Universitaria se tranzó los recursos económicos; después de demandas, acuerdos y reposicionamientos, intervino el gobierno federal y local y el asunto se solucionó parcialmente. En esa dinámica se dieron los movimientos estudiantiles de 1966, 67 y 68, en los que la UJAT experimentó, hasta 1969, una de las crisis más severas de su historia; situación que se amortiguó levemente entre 1970 y 71, pero que se volvió a manifestar de manera violenta entre 1972 y 73 con el enfrentamiento de las organizaciones estudiantiles. Entre 1973 y 1979, la universidad logró establecer acuerdos y tener una línea de continuidad administrativa, con muy pocos conflictos; pero, en 1979 los diversos sectores de la UJAT se vuelven a enfrentar por el control de la Rectoría y ello, los llevó a una crisis que se extendió hasta 1984. En 1985, la Institución inició una reestructuración, cambió su modelo educativo y organizacional y, en el contexto del boom petrolero, empezó a volver a florecer.
Así, desde los 80’s la UJAT no había experimentado tantos fenómenos que la situaran en una verdadera crisis estructural.
Los hechos actuales de esa crisis son: la falta de pago de aguinaldos y salarios a los trabajadores a finales del año, durante el último trienio; los casos de acoso sexual; la venta de calificaciones; del otorgamiento ilegal de becas a los del Comité Ejecutivo del SPIUJAT; la asignación de plazas y las recategorizaciones al margen de la Ley Orgánica; el cobro excesivo en cuotas, libros, etc.; la designación de administrativos y sus gastos excesivos; la participación de la rectoría en el caso de la Estafa Maestra; etc.,
Mientras la UJAT siga metida en esta dinámica, el desarrollo de sus funciones sustantivas: la docencia, la investigación, la difusión del conocimiento y la extensión universitaria se verán seriamente afectados; porque todos los problemas ya señalados, están incidiendo en el funcionamiento de la institución; porque son fenómenos que trastocan la convivencia y la cohesión social de los universitarios, que inevitablemente, los llevarán al enfrentamiento.
Por ello, la ciudadanía, los padres de los estudiantes de la UJAT, las organizaciones sociales, los poderes hegemónicos locales y los diversos sectores de la universidad, deberán asumir el reto de reconstruir y transformar a la institución, con el fin de reorientar su funcionamiento a partir de las necesidades sociales de los tabasqueños. Para terminar con la simulación, la corrupción y la impunidad en los espacios universitarios. La UJAT necesita transformarse con nuevos acuerdos, nuevas leyes, nuevos compromisos y nueva dirección académica.
Los problemas universitarios están ahí, a la vista de todos, enfrentémoslos con inteligencia, diálogo y tolerancia; pero, sobre todo, con justicia efectiva y democracia; principios todos, de nuestra condición humanista y universitaria.