ICA, contratista favorita en sexenios panistas, se hunde
Mientras el sol brilla para OHL y Grupo Higa
Ciudad de México, 2 de diciembre.– Ingenieros Civiles Asociados (ICA) está inmersa en problemas financieros. Su desplome en el mercado accionario ya acumula un 79 por ciento en 2015 y una caída en sus calificaciones crediticias. Esto no fue siempre así. Durante los pasados sexenios panistas, la constructora se convirtió en la favorita de los ex presidentes Felipe Calderón Hinojosa –a quien le inyectó millones de pesos a su campaña– y Vicente Fox Quesada.
Pero con la llegada de la nueva administración, ICA ha ido en caída libre y se ha intensificado en estos años, mientras otras constructoras como Obrascón Huarte Lain (OHL) y Grupo Higa, ambas involucradas en escándalos de corrupción con el gobierno de Enrique Peña Nieto, se han ido abriendo paso en México.
El respaldo de ICA a los blanquiazules se hizo evidente, de acuerdo con informes del financiamiento del Partido Acción Nacional (PAN) expuestos por Contralínea, con los recursos que aportaron a la campaña presidencial de Calderón Hinojosa en 2006.
Los problemas de la compañía para lograr su liquidez se dieron en medio de una oleada de vencimientos de deuda a corto plazo que dispararon los temores de analista e inversores por la posiblemente mayor cesación de pagos en México en 20 años. La precaria situación y la creciente probabilidad de que abra un proceso formal de renegociación de su deuda se ha traducido en la huida de los inversores llevando a la acción a hilar dos días de mínimos históricos tras desplomarse un 41.5 por ciento en tres días.
Así, tras el desplome del 22.6 por ciento de este miércoles, ICA apenas vale 1.949 millones de pesos en bolsa (unos 117 millones de dólares o 3.21 pesos por título).
Por su parte, OHL informó en su tercer reporte trimestral que sus ingresos por cuotas de peaje –la mayoría en el Distrito Federal, Estado de México y Puebla– aumentaron 29 por ciento, mientras que la UAFIDA por cuotas de peaje creció 46 por ciento en el trimestre”.
Sin embargo, la compañía generó una utilidad neta consolidada de mil 875.9 millones de pesos en el tercer trimestre, lo que representa una disminución del 6.4 por ciento, respecto a lo registrado en el mismo periodo del año anterior.
Ante sus problemas económicos, ICA se dio 30 días para pagar sus deudas derivadas del incremento del tipo de cambio – el 53 por ciento de su deuda está en dólares mientras que sólo el 19 por ciento de los ingresos son en esa moneda– y la modificación en la composición de proyectos. Esta decisión provocó su derrumbe en la bolsa a niveles históricos y la baja en su calificación por parte de Moody’s.
La calificadora redujo su resultado de crédito corporativo de B3 a Caa3 con perspectiva negativa. La petición de los 30 días, explicó, refleja su precaria liquidez y probablemente antecede a un proceso de refinanciación más formal.
El periodo de gracia para pagar intereses de un bono es el preludio de lo que podría ser el mayor incumplimiento en México en al menos 20 años, sentenció Bloomberg. “¿Pagarán en 30 días? No”, aseguró a la agencia el administrador de dinero Carlos Legaspy.
Una de las salidas a la crisis puede ser recurrir al concurso mercantil, aunque a finales de octubre afirmó no tener esa intención. Mientras tanto su refugio han sido las transacciones de reciclaje de capital, las cuales generaron recursos en el tercer trimestre del año por un total de mil 915 millones de pesos provenientes de la venta de activos inmobiliarios y de la venta del 2.9 por ciento de su participación en la operadora de aeropuertos Grupo Aeroportario Centro Norte (OMA).
Por lo pronto, lleva dos días seguidos con el valor de sus acciones por los suelos hasta alcanzar el mínimo histórico: 14.66 por ciento a 3.55 pesos (8:40 horas). Pero no es la primera vez. La empresa ha enfrentado a lo largo del año una nube negra que no hace más que obscurecer más.
Su nueva caída pronunciada comenzó el lunes cuando la empresa de infraestructura y construcción anunció a los inversionistas de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) que decidió tomar el periodo de gracia de 30 días respecto al pago de intereses de aproximadamente 31 millones de dólares correspondientes al cupón de 8.875 por ciento del bono con vencimiento en 2024. El periodo “no resulta en un evento de incumplimiento”, aclaró.
Pero, hasta el momento, la medida no generó otro efecto salvo el de cundir el pánico entre los inversionistas. Monex o Barclays han recomendado vender las acciones en ICA.
ICA es dirigida por el ingeniero civil Alonso Quintana, hijo del presidente de la compañía Bernardo Quintana, a su vez hijo de uno de los fundadores de la empresa con 68 años en el mercado.
Alonso se incorporó a ICA en 1994 y ha colaborado en las unidades de Construcción Industrial, Construcción Civil e Infraestructura. De 2007 a 2011 fue Vicepresidente de Administración y Finanzas, durante 2011 y 2012 se desempeñó como Director de Operaciones, hasta que en julio de ese mismo año fue nombrado Director General de ICA, cargo que ocupa hasta la fecha.
LOS PROBLEMAS QUE ENFRENTA
La prioridad de ICA es la generación de flujo de operación, la reducción del apalancamiento y mantener la liquidez. Ya desde mayo del 2013 Moody’s alertaba que “el riesgo de liquidez de ICA es alto”.
La constructora “enfrenta vencimientos de deuda (tanto bancaria como bursátil) por 10 mil 656 millones de pesos hasta septiembre de 2017. Sólo en el último trimestre de 2015, la constructora tiene pagos por 2 mil 552 millones de pesos de deuda bancaria y ya ha dado muestras de que no cuenta con los recursos necesarios para afrontarlos”, reporta EcomomíaHoy.
La deuda total al 30 de septiembre del 2015 fue de 57 mil 929 millones de pesos, un incremento de 8 por ciento respecto al 31 de diciembre de 2014, es decir, 4 mil 150 millones de pesos.
Se derivó “del incremento por tipo de cambio de 4 mil 242 millones de pesos, junto con 2 mil 607 millones de pesos de deuda adicional que se encuentra estructurada a través de créditos de tipo Financiamiento de Proyectos y Aeropuertos. En total, estos incrementos suman 6 mil 849 millones de pesos, los cuales fueron compensados por pagos y amortizaciones a créditos de 2 mil 699 millones de pesos. De estas amortizaciones, la mayoría fueron a créditos en dólares (126 millones de dólares) y el resto a créditos en pesos (544 millones de pesos)”, desglosó en su reporte del tercer trimestre de 2015.
La deuda corporativa representa la mayoría con un 44 por ciento de la total en donde se observa el mayor efecto negativo de la fluctuación cambiaria. Consiste principalmente en tres bonos emitidos en dólares.
El 17 de noviembre, Standard & Poor´s bajó la calificación del grupo corporativo de B a CCC+ y de las notas senior no garantizadas por la compañía de B- a CCC con una perspectiva negativa.
En su último informe a la bolsa, ICA expuso que el desempeño de la construcción civil en México se ha visto afectado por el cambio en la composición de proyectos y retrasos en la ejecución.
Estas reducciones se dan principalmente por una disminución del 16 por ciento ponderado de los proyectos en México compensada con el crecimiento del 17 por ciento ponderado de los proyectos internacionales.