Entonces, obispos y sacerdotes de diversas partes de la república mexicana dejaron a un lado la división entre la iglesia y la política. Así que lanzaron expresiones de rechazo al proceso que ya está en marcha, el cual se realizará en 2025.
Durante la solemnidad de Cristo Rey, asistió un grupo de magistrados a la Basílica de Guadalupe desde donde se incluyó la petición por los integrantes del Poder Judicial y sus familias, para que pongan a Dios en el centro de sus preocupaciones.
En Morelia, Michoacán, el sacerdote a cargo de la iglesia también pidió por los integrantes del Poder Judicial y por las consecuencias que conlleva la reforma judicial que vulnera los derechos y la carrera judicial.
El arzobispo Carlos Garfias Merlos expresó:
“Hoy oramos por la paz, para que los magistrados, los jueces y todos los colaboradores del Poder Judicial tengan esta decisión de construir la paz”.
Al mismo tiempo exhortó al Poder Judicial a hablar con verdad para impedir que la mentira impere con base en la confusión. Otras ciudades donde se oficiaron misas por la paz y la justicia fueron:
Oaxaca de Juárez, Oaxaca
La Paz, Baja California Sur
Culiacán, Sinaloa
Cancún, Quintana Roo
Morelia, Michoacán
Durango
San Luis Potosí
Mérida
Yucatán
Xalapa
Veracruz
A la Basílica de Guadalupe también asistió el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, quien estuvo acompañado por su familia. Durante la misa, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis Primada de México, Francisco Javier Acero Pérez, ofició la misa y dio la bienvenida a los magistrados, pero también al político estadounidense.
Los posicionamientos de la Iglesia católica se dan en el contexto de la puesta en marcha de la reforma judicial y de las 859 renuncias presentadas por jueces y magistrados, quienes rechazaron participar en el proceso de elección.
