En una declaración que ha sacudido el tablero geopolítico global, el presidente Donald Trump afirmó este sábado que el Líder Supremo de Irán, el ayatollah Alí Jamenei, habría muerto durante la reciente ofensiva militar conjunta entre Estados Unidos e Israel.
Aunque la noticia carece de confirmación oficial por parte de Teherán o de pruebas de inteligencia publicadas, el mandatario estadounidense utilizó sus redes sociales para declarar el fin de una era en la República Islámica.
A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó a Jamenei como "una de las personas más malvadas de la historia" y aseguró que su desaparición representa un acto de justicia no solo para Irán, sino para las víctimas de su régimen en todo el mundo.
"No pudo evadir nuestra inteligencia ni nuestros sofisticados sistemas de rastreo", afirmó Trump, destacando la "estrecha colaboración con Israel" en las operaciones que, según él, habrían aniquilado a gran parte de la cúpula de poder iraní.
Más allá de la noticia del deceso, el mensaje de Trump parece buscar incentivar una insurrección interna o la deserción masiva dentro de las fuerzas armadas iraníes:
- Inmunidad a cambio de rendición: El mandatario instó a los miembros de la Guardia Revolucionaria (CGRI) y a la policía a abandonar sus puestos, ofreciéndoles inmunidad si se unen a los "patriotas iraníes" de forma pacífica.
- Advertencia de aniquilación: Trump fue enfático al señalar que, de no haber una transición, los bombardeos "intensos y precisos" continuarán de forma ininterrumpida.
- Estado del país: Según el presidente, el aparato estatal iraní ha quedado "profundamente destruido, incluso aniquilados" en apenas una jornada de ataques.
Trump afirmó que Alí Jamenei habría muerto, pero reconoció que no cuenta con confirmación visual definitiva.
A pesar de la contundencia de sus mensajes en redes, Trump mostró un matiz de cautela en una entrevista posterior con NBC News.
Al ser cuestionado sobre la veracidad de los informes, admitió que, aunque tienen la "sensación" de que la información es correcta, aún no existe una confirmación visual definitiva.
"No quiero decir nada definitivo hasta que lo vea, pero creemos que así es", declaró, subrayando que muchos líderes iraníes se encuentran actualmente en paradero desconocido o "desaparecidos".
Este anuncio se produce en el marco de una ofensiva militar sin precedentes que ha puesto a la región al borde de una transformación radical.
La falta de una respuesta oficial inmediata por parte de Irán —quien suele desmentir rápidamente este tipo de rumores— ha alimentado las especulaciones sobre el estado real de la cadena de mando en Teherán.
