En una maniobra que intensifica la guerra comercial y el conflicto de poderes en Estados Unidos, el presidente Donald Trump anunció este 21 de febrero de 2026 un incremento en los aranceles globales, elevando la tasa del 10% al 15%.
La medida surge apenas horas después de que la Suprema Corte de Justicia asestara un golpe a su política económica al invalidar el uso de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) para fines arancelarios.
Respuesta a la Suprema Corte: "Ridícula y antiestadounidense"
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario calificó de "ridícula" la decisión del máximo tribunal, asegurando que su equipo legal ya trabaja en estrategias alternativas.
Trump afirmó que su administración utilizará otros marcos legales que permitan aplicar impuestos a la importación sin ser bloqueados por jueces, manteniendo su narrativa de que diversos países han "estafado" a Estados Unidos durante décadas.
Nota clave para la región: A pesar del endurecimiento de la postura global, los productos protegidos bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá) quedarían exentos de esta nueva tasa del 15%, lo que otorga un respiro estratégico a los socios comerciales del norte.
El conflicto de los 175 mil millones: Sin reembolsos a la vista
El arancel global sube a 15%, pero bienes bajo T-MEC quedarían exentos del nuevo impuesto.
El fallo de la Corte Suprema abrió una puerta legal para que las empresas recuperen el dinero pagado por aranceles ahora declarados inconstitucionales.
Sin embargo, el presidente Trump ha cerrado filas, eludiendo cualquier responsabilidad sobre las devoluciones.
- Obstáculos legales: El Ejecutivo advirtió que no facilitará los reembolsos y que cualquier empresa que intente recuperar su capital deberá enfrentarse a litigios que podrían durar años.
- Ausencia de mecanismos: Hasta la fecha, el gobierno no ha habilitado portales ni procedimientos administrativos para procesar las solicitudes de devolución de los 175 mil millones de dólares recaudados en 2025.
Gigantes corporativos contra el Gobierno
La resistencia de la Casa Blanca se enfrenta a una presión legal sin precedentes. Actualmente existen más de 1,800 demandas activas ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. Entre las empresas que encabezan la batalla legal para recuperar sus fondos se encuentran:
- Consumo y Retail: Walmart, Amazon, Costco.
- Automotriz y Manufactura: Toyota, Goodyear.
- Tecnología: Diversas compañías del sector tecnológico que absorbieron los costos durante el último año.
Presión política interna
La negativa a devolver los fondos con intereses ha unificado a la oposición demócrata. Figuras como el gobernador de California, Gavin Newsom, se han sumado a las exigencias corporativas, argumentando que la retención de estos recursos es un golpe directo a la competitividad y a la legalidad financiera del país.
