Washington y Ciudad de México mantienen posturas encontradas tras las declaraciones de Donald Trump, quien asegura que el flujo de combustible se ha detenido, mientras el gobierno de Claudia Sheinbaum prioriza la "vía diplomática" y la ayuda humanitaria.
La postura de la Casa Blanca: Presión y negociaciones
Este lunes 2 de febrero, el presidente Donald Trump reafirmó desde la Casa Blanca su convicción de que México cesará el envío de hidrocarburos a la isla. "México dejará de enviarles petróleo", declaró tajantemente ante la prensa, aunque sin presentar pruebas documentales o acuerdos firmados que sustenten este desenlace inmediato.
Esta narrativa no es nueva. El pasado 31 de enero, a bordo del Air Force One, Trump ya había sugerido que existía un compromiso por parte de la administración mexicana:
"Le dije a la presidenta Sheinbaum: 'mira, no queremos que envíen petróleo allá'. Y ella no está enviando nada", afirmó el mandatario estadounidense.
Trump vincula esta presión energética con una estrategia mayor para forzar un cambio político en la isla, sugiriendo que Estados Unidos ha iniciado contactos directos con autoridades cubanas para buscar un "trato" que, según sus palabras, haga que "Cuba sea libre de nuevo".
EE. UU. afirma que México ya frenó el petróleo a Cuba; México lo niega y defiende un enfoque humanitario.
La respuesta de México: Diplomacia y ayuda humanitaria
A pesar de las afirmaciones de Washington, la narrativa en Ciudad de México es distinta. La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura cautelosa pero firme en cuanto a la soberanía de sus decisiones exteriores.
- Desmentido de acuerdos directos: Sheinbaum aclaró que el tema del petróleo no fue parte de sus conversaciones directas con Trump, aunque reconoció que el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, sí lo abordó con el secretario de Estado, Marco Rubio.
- Gestión de permisos: Actualmente, México gestiona canales diplomáticos para suministrar combustible bajo la premisa de que se trata de una necesidad de la población civil y no de una postura política.
- Operativo en marcha: Bajo la coordinación de la Secretaría de Marina, México prepara el envío de alimentos e insumos básicos durante la primera semana de febrero.
El factor de los aranceles y la crisis energética
La situación se ve agravada por la amenaza de Washington de imponer nuevos aranceles a cualquier país que exporte petróleo a Cuba. La presidenta Sheinbaum ha advertido que estas medidas punitivas podrían profundizar la crisis humanitaria en la isla, afectando el acceso a servicios básicos como la electricidad y el agua.
| Punto de Conflicto | Versión de EE. UU. (Trump) | Versión de México (Sheinbaum) |
|---|---|---|
| Suministro actual | Afirma que México ya detuvo los envíos. | Busca vías legales para continuar el suministro. |
| Naturaleza del apoyo | Lo ve como apoyo al régimen cubano. | Lo define como ayuda humanitaria para el pueblo. |
| Canales de comunicación | Asegura un acuerdo verbal con la presidenta. | Indica que el tema se trata a nivel de cancillería. |
Mientras Trump apuesta por la asfixia energética como moneda de cambio para una transición en Cuba, México intenta navegar entre la presión de su principal socio comercial y su histórica política de solidaridad con el Caribe. Los próximos días serán cruciales para determinar si el cargamento coordinado por la Marina logra zarpar sin desencadenar las sanciones comerciales prometidas por la Casa Blanca.
TomaNota:
- Las declaraciones de Trump fueron el 31 de enero y el 2 de febrero.
- México no reconoce un acuerdo directo para frenar el suministro de petróleo.
- Hay amenaza de aranceles de EE. UU. a países que exporten crudo a Cuba.
- Un envío de alimentos e insumos está previsto para la primera semana de febrero.
- Las decisiones pueden impactar electricidad y agua en la isla.
