El senador Artuto Núñez considera que la medida de granier en realidad es una cortina de humo. (Foto: Joel Arias).
Coincidió con los actores políticos que han externado que esa medida se trata en realidad de una cortina de humo, de una estrategia mediática con la que pretende recuperar los puntos que ha perdido ante los tabasqueños por su posición errática ante el manejo de las presas, causa principal de las inundaciones que, desde el 2007, ha sufrido la entidad.
Los tabasqueños, expresó el Vicepresidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, “no nos estamos chupando el dedo para creerle que estos cambios son un planteamiento de dignidad”.
Desde luego, subrayó, “la prensa oficialista nos satanizará a los que nos atrevemos a no estar con el patriota que es Andrés Granier, porque no cerramos filas con él en su lucha contra la malvada Federación.”
Recordó que, cuando la inundación del 2007, Andrés Manuel López Obrador, presentó una demanda ante la PGR, la cual fue suscrita por el legislador tabasqueño, en la que se señalaba como causas de los daños a Tabasco el mal manejo de las presas.
Por ello expuso que la postura asumida por el gobierno estatal, de retirarse del comité, contradice su posición inicial, porque no se sabe que haya habido un cambio en el manejo de las presas, lo cual indicaría que en el pasado sí avalo dicho manejo y, por lo tanto, permitió que Tabasco se inundara, y “hasta ahora le cayó el veinte al gobernador, no se había dado cuenta que era verdad”.
Expresó que tampoco se justifica esta decisión porque el estado no se encuentra en el “peor momento” de la contingencia de este año, sin menoscabo de lo que todavía pueda ocurrir en lo que le resta al mes de noviembre, “pero en estos días no estamos en la situación más grave, dramática, que explicara este retiro.”
Por ello, remarcó Núñez Jiménez, no hay nada que objetivamente justifique el retiro del Comité de Administración de las Presas, por lo que esa medida tiene que ver más con el informe de labores que dentro de ocho días rendirá el Ejecutivo.
Seguramente, ,dijo, “sus estrategas le dijeron que asumiera esa posición de patear a la Federación porque así iba a ganar puntos, todos los que ha perdido ante los tabasqueños y engañarnos una vez más que ahora sí va a defender a Tabasco, de que cuando Granier dice que no es que es no, ¡por favor!; son bolas de humo”.
Expresó que el mandatario quiere darle atole con el dedo a los tabasqueños, pero que se equivoca si piensa que “no nos damos cuenta, ese es el socorrido argumento que, con frecuencia, utilizaban algunos dictadores en América Latina cuando tenían problemas internos en sus países, inventaban el enemigo externo que los venía a agredir, en este caso a la villana Federación.”
Expresó que la oposición ha luchado contra el gobierno federal desde el 2007 y que desde un principio se señaló el mal manejo de las presas “como uno de los elementos claves que explican la tragedia de Tabasco; y también contra el gobierno del estado y los presidentes municipales que permitieron los asentamientos humanos irregulares” que también han sido determinantes en esta desgracia que ha vivido la entidad en los últimos tres años.
