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La Verdad del Sureste

Ken Salazar ratifica que EE UU no tiene investigación sobre AMLO

El embajador de Estados Unidos en México afirmó que el tema de seguridad se atiende constantemente entre ambos países con reuniones quincenales y semanales.


Ken Salazar ratifica que EE UU no tiene investigación sobre AMLO
Ciudad de México, 26 de febrero de 2024.- En una visita al estado de Michoacán y acompañado del gobernador de ese estado, el morenista Alfredo Ramírez Bedolla, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, ratificó la información de que el gobierno de su país no tiene una investigación abierta relacionada con el presidente Andrés Manuel López Obrador.
A pesar de la información publicada en dos reportajes, uno del medio digital ProPublica y otro del diario The New York Times.
“Como lo dijo la Casa Blanca, como lo digo yo, como embajador de Los Estados Unidos aquí en México: no existe una investigación relacionada al Presidente López Obrador”, expresó.
Además el embajador Salazar destacó que nunca se había trabajado tanto con el gobierno de México en temas de seguridad, incluso abundó que en la próxima reunión del miércoles con funcionarios de ambos países sobre el tema migratorio, también se abordará el tema de la seguridad.
Explicó los temas de seguridad se trabajan constantemente.
“Yo como embajador, tengo reunión muy frecuente... por lo menos una vez a dos semanas; a veces a cada semana con la secretaria Rosa Icela, que encabeza la mesa de seguridad de México. Tenemos reuniones; muchísimas con la Fiscalía y trabajamos cosas que son para la seguridad de todos”, abundó.
El jueves pasado, los reporteros Alan Feuer y Natalie Kitroeff, del diario estadounidense The New York Times, publicaron un texto sobre cómo el Gobierno de Estados Unidos buscó ligar mediante una investigación de 2018 a cercanos de Andrés Manuel López Obrador con el crimen organizado, sólo para concluir que no hay “ninguna conexión directa entre el propio Presidente y las organizaciones criminales”, y admite que “gran parte de la información recopilada por funcionarios estadounidenses provino de informantes cuyos relatos pueden ser difíciles de corroborar y que en ocasiones terminan siendo incorrectos”.
En esta nueva escalada que busca ligar al Presidente mexicano con el crimen organizado, The New York Times cita como sus fuentes registros estadounidenses y tres personas familiarizadas con la investigación.
Así mismo señala que, como ocurrió en 2006, “Estados Unidos nunca abrió una investigación formal sobre López Obrador y los funcionarios involucrados finalmente archivaron la investigación”.
Tres personas familiarizadas con el caso que no estaban autorizadas a hablar públicamente dijeron al Times que según su percepción “llegaron a la conclusión de que el Gobierno de Estados Unidos tenía poco interés en presentar acusaciones contra el líder de uno de los principales aliados de Estados Unidos”.
Incluso la Casa Blanca salió a desmentir ese mismo día, como ya lo había hecho con el texto de ProPublica que hablaba de un caso similar pero en las campañas presidenciales mexicanas de 2006, que no había ninguna investigación abierta contra López Obrador.
El mandatario, por su parte, se había adelantado al reportaje y negó rotundamente las acusaciones contra sus cercanos, incluidos sus hijos.
El asunto escaló posteriormente luego de que el propio Presidente López Obrador, durante la conferencia de prensa matutina del 23 de febrero, se adelantó a la publicación del NYT y demostró el cuestionario que le hicieron llegar los reporteros.
El Presidente dijo que “son unos calumniadores”, en referencia a los periodistas de ese medio.
También dijo que ese nuevo reportaje, próximo a publicarse, revela además que Estados Unidos lo siguió investigando y que eso requerirá una explicación de Washington.
López Obrador señaló que la jefa de corresponsales del Times en México le mandó un cuestionario a su director de Comunicación Social, Jesús Ramírez Cuevas. Tenía como plazo ayer en la tarde para responderlo.
El mandatario mexicano decidió leer cada una de las preguntas en público, durante su conferencia de prensa matutina. Y fue respondiéndolas.
Sin embargo, en ese mismo momento, no ocultó los datos personales de una de las periodistas, Natalie Kitroeff, hecho que generó una investigación en contra del Presidente por el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), aunque el mandatario sostuvo lo ocurrido.
A finales de enero, un primer reportaje publicado por el medio ProPublica, y firmado por el periodista Tim G0lden —ganador del Premio Pullitzer— señalaba que Nicolás Mollinedo Bastar, conocido como “Nico”, chofer de López Obrador hasta 2012, había recibido dos millones de dólares en 2006 para la primera campaña presidencial del entonces candidato presidencial por el PRD, Andrés Manuel López Obrador.
Dicha cantidad, afirma el texto con supuesta información de indagatorias de la DEA, había sido entregado por elementos de grupos delictivos.
Según su texto, citando fuentes de la DEA, el narcotraficante Edgar Valdéz Villarreal, “La Barbie”, dio dinero a Mollinedo Bastar y hasta financió el plantón de Paseo de la Reforma en 2006, cuando López Obrador protestaba contra el fraude electoral que llevó a Calderón Hinojosa a la Presidencia.



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