“Quienes me difaman, calumnian y acusan, son los que se creen amos y señores de México. Alguans de las palabras fuertes del Presidente Legítimo de los Méxicanos.
“Quienes me difaman, calumnian y acusan, son los que se creen amos y señores de México. Son los que en verdad dominan, mandan en las cúpulas del PRI y del PAN... Son los que ambicionan las privatizaciones del petróleo y de la industria eléctrica, algo que aún no consiguen tras la entrega sucesiva de los bienes nacionales. Son los que utilizan al Estado para defender intereses particulares y rescatar instituciones financieras en quiebra. Son los que, al mismo tiempo, consideran al Estado una carga y quieren desvanecerlo en todo lo tocante a la promoción del bienestar de los pobres y de los desposeídos que es, también, si bien se ve, el bienestar de una nación corroída por la desigualdad.”
“Ahora resulta que en el país de la impunidad, en el país del Fobaproa, de los Amigos de Fox, del Pemexgate y otros latrocinios cometidos, permitidos o solapados por quienes ahora me acusan y juzgan a mí, me van a desaforar, me van a encarcelar, me van a despojar de mis derechos políticos por haber intentado abrir una calle para comunicar un hospital. Repito: por intentar abrir una calle para comunicar un hospital.”
“¿Ése es el Estado de Derecho que pregonan?, ¿Cuál Estado de Derecho puede haber si en México los encargados de impartir justicia, en vez de proteger al débil, sólo sirven para legalizar los despojos que comete el fuerte?
“¿De cuál Estado de Derecho hablamos si sólo se castiga a los que no tienen con qué comprar su inocencia?”
Eso es ser militante de izquierda. En franco contraste, los directivos del PRD nacional se alían con quienes agredieron al licenciado López Obrador. Vaya coincidencia. Como dijera él mismo, la alianza real entre ellos ya la tenían desde cuándo.
Las alianzas, sobre todo la del Estado de México que tiene toda la intención de ser el preámbulo hacia el 2012, equivalen al intento de estado por desaforar a AMLO y anular su derecho de ganar la elección presidencial en 2006, como en verdad ganó el PRD con el licenciado Andrés Manuel como su candidato.
Esos traidores a las causas del pueblo, junto con sus verdaderos aliados del PAN, se babeaban esperando la renuncia de AMLO al PRD. Cuando recibieron el texto que dice “…me dirijo a usted de manera respetuosa con el propósito de que ponga a consideración del Consejo que preside, mi solicitud de licencia como militante del partido por el tiempo en que se mantenga el contubernio de los dirigentes nacionales del PRD con Felipe Calderón y el Partido Acción Nacional”, lo único que se les ocurrió fue decir que se serene porque no está prevista la figura de la licencia en los Estatutos del PRD. Claro que no existe. Se trata de un recurso político, no de un trámite burocrático. Por lo mismo no pueden otorgar la licencia solicitada, pero tampoco pueden negarla. Demasiado complicado para ellos.
Ni esperanzas que lo comprendan los oportunistas, y menos aún cuando AMLO les dice “de ninguna manera podemos convalidar el proyecto de la mafia del poder, que pretende consolidar un bipartidismo de derecha con el PRI o con el PAN que, al final de cuentas, representan lo mismo; es decir, prolongar el régimen de opresión, corrupción y privilegios que está destruyendo al país y afecta cada vez más el bienestar y la tranquilidad de la mayoría de los mexicanos”. Los oportunistas vulgares solo conocen sus beneficios personales y de camarilla.
Los traidores no alcanzan a comprender la frase del inmortal Juárez cuando sentenció: “El triunfo de la reacción es moralmente imposible”. La cita de Juárez encaja perfectamente a todos los traidores de la historia y del presente. Como nunca, su militancia en la derecha ha quedado totalmente al desnudo.
Por si fuera poco, el Congreso Nacional del PRD no aprobó las alianzas, más que con fuerzas políticas afines, de izquierda. Ello no fue obstáculo para que los traidores lo consiguieran en el Consejo Político, donde controlan y manipulan a la mayoría de los consejeros.
Aliarse con el PAN, con el pretexto simplista y falaz de atajar al PRI, equivale a aliarse con el PRI para evitar la continuación del PAN en el poder. La alianza de algunos miembros del PRD con la derecha, significa que esos perredistas están de acuerdo con que la mafia y el PAN les hayan arrebatado la elección que ganó el licenciado Andrés Manuel. ¿Les importa acaso a los aliancistas oportunistas?
El Partido de la Revolución Democrática implica dos aspectos a la vez: representa a la parte de la sociedad que mantiene una postura de izquierda; y por otro lado, posee una franquicia electoral para postular candidatos a cargos de elección popular. A los verdaderos militantes y a sus partidarios les interesa la postura de izquierda. A los oportunistas solo les interesa la franquicia, porque en realidad no son militantes de izquierda, sino lacayos de la derecha.
Jesús Ortega no pudo ser presidente del PRD en 1996 porque se inscribió pero (al ver que no ganaría) declinó a favor del licenciado López Obrador; en 1999 volvió a perder ante Amalia García (dos veces, con todo y fraude); en 2002 perdió frente a Rosario Robles (en esta elección fue acusado insistentemente por tener nexos con el gobierno de Fox); en 2005 perdió ahora contra Marcelo Ebrard para ser candidato a jefe de gobierno del DF; en 2008 perdió frente a Alejandro Encinas, pero lo impusieron sus aliados de la derecha. Es natural que les deba el haber llegado a la presidencia nacional del PRD, y que ahora les quiera pagar entregando el partido a los intereses de la derecha.
In pectore, la mayoría de los miembros y simpatizantes del PRD desean licenciarse de las traidoras alianzas de los llamados ‘Chuchos’ con la derecha retardataria. Sin embargo, se debe actuar con audaz prudencia.
Es natural que Andrés Manuel López Obrador se deslinde de la traición de los oportunistas mediante su solicitud de licencia. Resulta imperioso que él lo haga para continuar con los verdaderos principios del PRD, en el Movimiento de Regeneración Nacional MORENA, que encabeza.
Todo México requiere de una verdadera regeneración nacional. El PRD la pide a gritos.
Hasta la próxima.
