La discusión en el Senado de la República sobre la Reforma al Poder Judicial se paró tras la irrupción de manifestantes en contra de la iniciativa a la Cámara.
Morena y aliados en el Senado aprobaron en lo general la reforma judicial. Se registraron 86 votos a favor, 41 votos en contra y cero abstenciones. Uno de los votos fue del panista Miguel Ángel Yunes Linares.
Tras casi una hora de registro de votos y una vez dado a conocer el resultado, legisladores de Morena y aliados celebraron con consignas como “¡Ya pasó, ya pasó, la reforma ya pasó!”.
Horas antes de la votación, lo nunca antes visto, manifestantes, en su mayoría empleados del Poder Judicial, que mantenían un plantón frente al Senado de la República, irrumpieron violentamente en el edificio legislativo de la Cámara de Senadores en medio de la discusión de la Reforma Constitucional.
Aproximadamente el 30 por ciento de los protestantes que estaban sobre Paseo de la Reforma participó en la acción, por lo que la sesión que se llevaba a cabo, se declaró en un receso indefinido, el cual fue retomado en la sede alterna conocida como la Casona de Xicoténcatl, a las 17:00 horas de ayer.
Una vez dentro, algunos manifestantes, visiblemente molestos, gritaron consignas en contra de la reforma al Poder Judicial que se estaba debatiendo en el Pleno.
Desde la semana pasada, los manifestantes habían estado fuera del Senado, y habían asegurado repetidamente que permitirían el acceso a los legisladores y el desarrollo de las sesiones, exigiendo que votaran en contra de la reforma.
Aunque las manifestaciones se habían desarrollado sin mayores contratiempos, diez minutos antes de las 4 de la tarde de hoy, cuando la sesión ya había comenzado y se esperaba la votación a la reforma al Poder Judicial, forzaron la puerta y entraron con matracas, banderas y cornetas.
Una vez dentro, desplegaron una enorme bandera en el patio del federalismo, y después ingresaron al salón del Pleno, justo cuando se suspendió la sesión debido a su entrada. Otros manifestantes se dispersaron por diversas áreas del recinto.
Mientras la mayoría de los manifestantes permanecía fuera, el personal de seguridad se apresuró a asegurar las entradas utilizando agua con jabón y extintores.
En la mañana, los manifestantes siguieron la primera sesión del día a través de una pantalla gigante, donde se leyó por primera vez el dictamen de la reforma al Poder Judicial, mientras coreaban “la esperanza muere al último”.
Cada vez que un legislador de la oposición subía a la tribuna, los manifestantes respondían: “ese senador sí me representa”.
Al ingresar al Senado, gritaron: “¿Dónde están, dónde están, los senadores que nos iban a escuchar?”.
