Los de abajo

Traición y purga rompen a Movimiento Ciudadano


La disputa interna por el control del poder en Movimiento Ciudadano (MC) en Tabasco puede afectar severamente la cohesión interna y la credibilidad del partido de cara a las elecciones de 2027, al evidenciar rupturas en los acuerdos cupulares y la confrontación entre facciones tradicionales y nuevos liderazgos.
 

La marginación de la exdirigente estatal Fanny Vargas Vázquez de su curul local, propiciada por el regreso de la legisladora propietaria Patricia Lanestosa Vidal, es el reflejo más nítido de estas tensiones.
 

Vargas Vázquez reprochó públicamente que "en política la palabra cuenta muchísimo", denunciando la violación de un acuerdo previo de alternancia que establecía que cada una ocuparía el cargo por año y medio.
 

Esta fractura expone la fragilidad de las negociaciones internas, sembrando desconfianza entre la militancia y los cuadros legislativos en pleno periodo de reacomodos.
 

El conflicto coincide con una reestructuración de la dirigencia local de MC, encabezada por el nombramiento de Karla Rabelo como coordinadora interina en sustitución de Pedro Palomeque.
 

La reciente incorporación del diputado federal y exdirigente del PRI, Erubiel Alonso Que, ha profundizado la división. La propia Fanny Vargas declaró haber recibido múltiples comentarios advirtiendo que dicha suma "restaba" en lugar de beneficiar, evidenciando la resistencia interna hacia figuras ajenas que buscan candidaturas clave para 2027, como la alcaldía de Centro.
 

Mientras figuras como Jorge Álvarez Máynez promueven estas adiciones como la consolidación de una "nueva alternativa" en Tabasco, las bases perciben un desplazamiento de la militancia histórica por pragmatismo electoral.
 

Un partido fragmentado estructuralmente y con fisuras expuestas ante la opinión pública reduce su capacidad de capitalizar el voto de castigo local y debilita su discurso de "nueva política" frente a fuerzas dominantes como Morena.
 

GOLPES BAJOS Y COMPONENDAS
 

La disputa por el control de Movimiento Ciudadano (MC) en Tabasco se centra en el choque frontal entre los nuevos cuadros externos, respaldados por la cúpula nacional, y los alcaldes y militantes históricos de la base emecista.
 

En la disputa interna de Movimiento Ciudadano (MC) en Tabasco, Pedro Jiménez León, Pedro Palomeque, Gerardo Gaudiano y los alcaldes de Tacotalpa y Emiliano Zapata, juegan un rol estratégico, divididos entre la operación política de las cúpulas, la defensa de las estructuras de poder local y las aspiraciones de cara a 2027.
 

Como uno de los fundadores históricos de MC y cuadro de confianza de Dante Delgado, Jiménez León actúa como un componedor político tras bambalinas. Aunque mantiene un perfil público reservado ante el conflicto, históricamente respalda la apertura del partido a figuras externas y es el enlace directo con las decisiones estratégicas de la dirigencia nacional.
 

Palomeque Calzada dejó la coordinación estatal del partido para dar paso al interinato de Karla Rabelo en medio de presiones por un relevo urgente. Actualmente funge como el coordinador parlamentario de MC en el Congreso Local. Trata de mantener la estabilidad institucional de la bancada frente al cisma provocado por el regreso de Patricia Lanestosa y el desplazamiento de Fanny Vargas.
 

Gaudiano Rovirosa ha operado de manera directa en la Ciudad de México con la cúpula partidista para acelerar y unificar las reglas de la renovación estatal. Intenta colocarse como un factor de equilibrio que evite la desintegración del partido en el estado, cuidando su capital político como excandidato y cuadro visible de la "nueva política" de cara a las próximas elecciones constitucionales.
 

Ricki Arcos, alcalde de Tacotalpa, y José Armin Marín Saury, de Emiliano Zapata, representan el verdadero poder territorial de MC, habiendo entregado los triunfos electorales del partido.
 

Son el bloque más beligerante contra la imposición de candidaturas cupulares. Califican abiertamente a los recién llegados del PRI, como Erubiel Alonso Que, de "bandidazos" y oportunistas, bloqueando la entrega de estructuras municipales a la nueva dirigencia y amenazando con una rebelión interna masiva.
 

Con la marginación de Fanny Vargas Vázquez, quien pierde más allá de lo individual es la credibilidad institucional de Movimiento Ciudadano (MC) en Tabasco y su discurso de "nueva política".
 

Al romperse un pacto explícito de alternancia parlamentaria, un año y medio cada una, el partido exhibe ante la ciudadanía que sus acuerdos internos carecen de seriedad y ética política. Dinamita el discurso nacional de "lo nuevo" y la "política transparente".
 

MC Tabasco queda expuesto ante la opinión pública operando con las mismas prácticas de traición y agandalle cupular adjudicadas a los partidos tradicionales.

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