• La Verdad del Sureste |
  • Martes 03 de Marzo de 2026

LOS CENTENARIOS DEL PUEBLO

Publicado el:

Agustín Díaz lastra


México nació de un alzamiento social muy cruento contra la injusticia, la opresión y la ausencia de oportunidades para la gente desvalida.

    Dos generaciones más tarde, el régimen político fue reorientado mediante un movimiento político llamado de Reforma, fundamentalmente debido a la concentración de poder y a los abusos del insaciable clero católico. Otro medio siglo después, hubo necesidad de volver a cambiar el régimen descompuesto, mediante una revolución crudelísima que desangró al pueblo de México, pero del que surgió una profunda transformación social, política y económica.

    A un siglo del inicio de la Revolución Mexicana, el ámbito político se encuentra nuevamente capturado por un grupo muy cerrado de poderosos privilegiados, quienes imponen todo: desde las leyes, hasta los funcionarios públicos. Pero sobre todo, decisiones contrarias a la voluntad, al interés y al bien de la gran mayoría de la población.

    Nuevamente los desequilibrios, las inequidades, los privilegios, los abusos y la injusticias. Por supuesto, impuestos de manera violenta y autoritaria contra los mexicanos quienes se resisten de manera sistemática contra los poderosos. Todos los días se acorrala a las masas empobrecidas hacia salidas desesperadas. Ya hacia el exterior mediante la migración. Internamente, hacia el subempleo, la informalidad, la migración interna, la mendicidad y la delincuencia generalizada.

    Al finalizar los enfrentamientos armados entre mexicanos por la Revolución, los militares eran criticados por los políticos, ya que carecíamos de democracia, justicia, justicia social, educación y salud públicas; mientras se padecía de pobreza, corrupción, impunidad, etc. Los militares terminaron por rendir el poder a los civiles, concretamente a los abogados, sin una sola gota de sangre. Los militares entregaron un país en paz, laico, con un Estado en consolidación, y con instituciones como el mismo Ejército Mexicano. También entregaron un gobierno sin deudas.

    El régimen derivado de la Revolución inició instituciones para el mejoramiento de la población, como los Bancos de Desarrollo. Ante la falta de avance entre los sectores más desvalidos de nuestra sociedad, el régimen llamado revolucionario, optó por instituciones benefactoras, como el IMSS, CONASUPO, el Instituto Nacional Indigenista y muchos otros. Sin embargo, múltiples instituciones han sido eliminadas, y las que permanecen se encuentran podridas hasta la médula.

    A casi un siglo de que los políticos recibieron el poder, los reclamos del pueblo siguen siendo: justicia, democracia, estado de legalidad,  transparencia y rendición de cuentas, seguridad y estabilidad social, equidad social, igualdad de oportunidades, educación pública suficiente, salud pública total. Ante la situación, desesperante igual y peor que hace un siglo, ¿a quién puede sorprender la ira y la desesperación de la mayoría de los mexicanos?Si la situación realmente fuera como dicen los estúpidos y envenenados estribillos oficiales como ‘para vivir mejor’, entonces que respondan los espurios: ¿porqué nuestra gente emigra masivamente de México arriesgando hasta sus propias vidas y separando dolorosa y definitivamente a sus queridas familias? Dónde estaría nuestra patria si millones de mexicanos no pudieran encontrar salida a sus angustias, emigrando a Estado Unidos.

    En 2006 el Pueblo de México marcó un mandato claro hacia un cambio radical. Sin embargo, el autoritarismo de derecha volvió a imponerse contra la voluntad popular. Eso no es nuevo. El giro a la derecha es el trasfondo de tanta delincuencia, de tanta corrupción, de tanta impunidad, sostenidas por los más altos burócratas del país, los que resultan ser una auténtica maldición para nuestra afligida población.

    A los espurios no les importa gobernar por la nítida fuerza de la razón; a ellos les basta aferrarse a los cargos públicos, por la brutal razón de la fuerza. Pero el pueblo está cada día más alerta, como lo demostraron los ejemplares ciudadanos de Iztapalapa. Esa epopeya demuestra que nuestra gente es inteligente, lista, positiva, solidaria, organizada, noble y digna, siempre que se le trate con la verdad y con justicia. En cambio, la derecha -que intenta arrebatar lo más sagrado del pueblo que es su dignidad-, la derecha sabe cómo sacar la peor parte de la gente, aún de los humildes.

    No nos dejemos engañar, en la historia de la humanidad, las derechas siempre desprecian a la gente. Las derechas dicen que el poder se los otorgan los favorecidos por los dioses, inventaron la esclavitud, el colonialismo, el imperialismo, el fascismo,  el robo de las elecciones. En otras palabras, la derecha inventó a satanás. Por eso la derecha se sustenta en la mentira.

    En algo más de medio siglo hemos pasado de los peor a lo pésimo. El PRI podía más o menos controlar al país Pero lo terrible reside en que que lo hacía controlando a los tres poderes federales y estatales, a los gobiernos municipales, así como a las demás instituciones del Estado Mexicano, de las entidades federativas y de los municipios. Ante la incipiente democratización iniciada en los años noventa, no fue capaz de ubicarse a la altura de las circunstancias, y lógicamente perdió el poder.

    Lo pésimo ha sido que el PAN se inició en el poder, en medio de un intento popular por la democracia. Rápidamente se pasó a lo que tanto detestamos del PRI: restableció la manipulación de todas las instituciones, incluyendo a las encargadas de encabezar y garantizar la conducción del anhelado como ausente cambio a la democracia.

    La carencia de fuentes de trabajo estables y decorosamente remuneradas, no propicia la integración de familias integradas. Por el contrario, propicia la desintegración de hogares.

    Un país desarrollado no requiere de un ‘proyecto de país’ por parte de sus partidos, porque lo tiene y funciona. En contraste, una nación sumida en y sometida al subdesarrollo, demanda un proyecto o un modelo de país, alternativo al impuesto, como el que encabeza el Licenciado López Obrador. Muy pronto habrá de ser refrendado por los votantes en las urnas.

    Que disfrute Usted de una productiva y divertida semana, en sus actividades profesionales y familiares. Sonría: ya viene el 2012 y se acerca el final de la pesadilla neoliberal del PRIAN.