Los Gobiernos Prianistas consuman el despojo de la industria petrolera
Saquean a PEMEX, ceden sus actividades estratégicas a compañías extranjeras y lo reducen a simple administradora de contratos
VILLAHERMOSA, TABASCO, 7 DE FEBRERO DE 2011/ Desde la Refinería de Minatitlán, el pasado primero de marzo, acompañado de los priístas Javier Duarte, gobernador de Veracruz, y de Carlos Romero Deschamps, dirigente del STPRM; el exempleado de Banamex, Televisa, del Grupo Modelo y ahora director de PEMEX, Juan José Suárez Coppel, anunció la participación de la iniciativa privada en la exploración, desarrollo y producción de petróleo y gas.
Esta acción, evidentemente inconstitucional, es nada más ni nada menos la estocada que aplicarán los neoliberales a Petróleos Mexicanos, el instrumento de carácter estratégico y geopolítico creado por el Estado con el propósito de impedir el saqueo del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos y de los abusos de las grandes corporaciones del petróleo mundial.
Esta acción está perfectamente planeada por las oligarquías que deciden en México y comprometida con los capitales trasnacionales en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte por Salinas, el Acuerdo Marco con Zedillo y en la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte con Fox y refrendado por Calderón.
Desde inicio de los noventas decidieron el desahució de PEMEX mediante la utilización de los cuantiosos ingresos como la fuente de recursos financieros para soportar los impactos de las recurrentes crisis capitalistas y para sostener el fracasado modelo impuesto en México y el mundo: el neoliberalismo.
En consecuencia, desde esa década se cancelaron las inversiones para exploración y procesamiento de hidrocarburos y sólo se destinó lo mínimo necesario para que PEMEX siguiera produciendo petróleo y operando sus plantas procesadoras. Por ello no es de extrañar el desplome de las reservas principalmente las probadas y la chatarrización de sus instalaciones.
El proceso abiertamente privatizador inició desde el régimen de Salinas con la petroquímica; para lo cual la denominaron secundaria para disminuir en la conciencia de los mexicanos su carácter estratégico. Con Zedillo legalizaron la participación de inversión privada en los complejos petroquímicos.
Así comenzó, un largo proceso de casi cuatro lustros para asfixiarla y desmantelarla a la par que formulaban diversas opciones de participación privada. Sin haberles preocupado ni alarmado haber convertido a México en importador neto de petrolquímicos o paralizar la producción de fertilizantes con el consecuente desplome de la productividad en el campo, es hasta hoy, con Calderón, que logran su meta: cadenas petroquímicas, como la del etileno o la del amoniaco son entregadas para su reactivación a conglomerados extranjeros.
Lo mismo se provocó con la Refinación, la cual estancaron impidiendo la construcción de refinerías indispensables para cubrir la demanda interna de gasolinas, diesel, combustóleo y la gran gama de petrolíferos. El propósito es evidente: mantener la gran cuota de exportación de petróleo crudo comprometida principalmente para abastecer las refinerías texanas. Hoy les compramos a esos “clientes” de nuestra materia prima, productos de mayor valor agregado.
En el caso de la gasolina la importación se ha disparado a un monto superior a los 10 mil millones de dólares anuales, monto superior al costo de una refinería de 300 mil barriles por día.
Con respecto al gas, que por décadas no se ha dejado de quemar privilegiando la extracción del crudo de exportación en la Sonda de Campeche, idearon la falacia de que México contaba con gigantescas reservas, principalmente gas seco en la Cuenca de Burgos y que la energía eléctrica debía producirse en México con ese insumo. El único problema era que no contábamos con recursos financieros ni tecnología para realizarlo, por lo cual, debíamos acudir a socios privados, particularmente extranjeros.
El resultado a la fecha es que han destruido la infraestructura de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, impidieron la inversión en la zona metropolitana, la de mayor consumo nacional, y se abocaron a fomentar el desarrollo de una industria de generación eléctrica privada utilizando el gas como fuente. Hoy, los Productores “Independientes” (léase de capital extranjero) de Electricidad, suministran cerca del 50 % de la demanda. Hoy nos han convertido en país importador de gas para abastecer a estos productores privados y han ocasionado inundaciones en la llanura costera de Tabasco sacrificando a la población de todo un estado de manera sistemática e inhumana; al privilegiar la generación de electricidad por empresas privadas sobre la generación y control de riesgos en las presas hidroeléctricas del Alto Grijalva, bajo cargo de CFE.
Los contratos asignados a empresas extranjeras para el mantenimiento (y en realidad operación) de las redes de ductos e instalaciones en el sureste terrestre y marino solo requirieron dos años para evidenciar su inviabilidad y sobre todo la irresponsabilidad de quienes se han dedicado a encontrar “nuevas oportunidades de negocio” (léase nuevas justificaciones para privatizar y hacer negocio). La auditoría Superior de la federación ha evidenciado no solo la anarquía e ineficacia que están provocando dentro de PEMEX, sino el saqueo e inseguridad a que han expuesto a los trabajadores y a las comunidades en centros de trabajo y zonas petroleras.
LOS CONTRATOS INCENTIVADOS QUE INICIARÁN EN TABASCO SON LA ESTOCADA A PEMEX
El colofón de la infame destrucción de fuerzas productivas nacionales en beneficio y privilegio de intereses extranjeros es, como se señala al inicio, la próxima entrega de campos “maduros” o “marginales”, término que como con la inventada “Petroquímica Secundaria” se utiliza para menospreciar su importancia estratégica y minimizar el acto inconstitucional de comenzar a acostumbrados a la participación de particulares en las actividades de exploración y producción de hidrocarburos, señaladas como actividades exclusivas de la nación para lo cual fue constituido PEMEX.
En efecto, justificados en el esquema del nuevo marco legal que rige a PEMEX a partir de la Reforma Energética impuesta en octubre del 2008 por una mayoría de senadores y diputados amafiados o subordinados a capitalistas, como Labastida, Beltrones, Bueno Torio; los funcionarios de PEMEX y la SENER, respaldados por los integrantes del Consejo de Administración, entre ellos tres de los denominados Consejeros Ciudadanos y los otros cinco parásitos permanentes del STPRM, se inicia el proceso de promoción y licitación de contratos conocidos también como integrales, cuyos plazos son de 25 años de concesión misma que puede ser renovada por otros 25 años sin licitación.
Afirmamos que mientras la Constitución Mexicana prevalezca sin modificación alguna, todo lo que se haga para entregar los campos petroleros a compañías privadas será improcedente. Estos contratos tendrán como base subterfugios plasmados en leyes secundarias aprobadas en la reforma energética,
El lanzamiento de licitaciones para abrir brecha de este despojo al pueblo de México y retroceso histórico, .no solo es en la Ciudad de México; incluye su promoción en Calgary, Buenos Aires y Houston para hablar de sus términos y condiciones así como para hacer atractivas las características técnicas de las áreas con las cuales apenas comienzan.
Suárez Coppel Director General de PEMEX dejará de hacer las cosas que la Constitución le ordena y trastocara el recurso exclusivo que pertenece a la Nación entregándoselo a emporios capitalistas entre los que destacan Schlumberger, Halliburton, Watherfor y CARSO de Carlos Slim.
Este nuevo modelo de contratos en su clausulado contempla que aún en caso de ineficiencia, negligencia ó abuso dado por la contratista se rembolsaran los costos incluidos en los gastos de operación en su mayor porcentaje por Petróleos Mexicanos. Además contiene una cláusula de protección a favor de las trasnacionales para evitar ser demandadas.
Respecto al aval de parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para la aplicación de este tipo de contratos lo único aceptable constitucionalmente es la facultad del consejo para fijar las formas de contratación, pero en ningún caso lo será permitir que extranjeros desarrollen las funciones y actividades que a PEMEX le corresponden en exclusividad y menos que se entreguen campos petroleros o territorios para su exploración y explotación.
El comportamiento entreguista de quienes debieran impedir este atentado contra la soberanía de nuestra Patria debe ser señalado y denunciado.
No solo han sido promovidos por los legisladores y el gobierno entreguistas, sino de sus operadores neoliberales en la administración de PEMEX, la SENER incluyendo a los representantes del sindicato petrolero y a los consejeros “ciudadanos”, que pronto olvidaron la lucha y sacrificios contra la privatización del petróleo y sector energético que los impulso para ser considerados en el Consejo como expresión progresista, custodios del cabal cumplimiento de la Constitución y en representación de los genuinos intereses del pueblo y sus trabajadores.
Este atraco y golpe brutal contra el patrimonio de los mexicanos no se puede permitir. El Comité Nacional de Estudios de la Energía hace un llamado para que categóricamente rechacemos la aplicación de los Contratos Integrales o Incentivados en PEMEX Exploración Producción.
El gobierno federal respaldado por gobiernos estatales, en representación de las oligarquías nacionales y capitales trasnacionales, están empeñados en continuar desmantelando a Petróleos Mexicanos, así como despojándose de su personal técnico y profesional para dejarlo como ejército de reserva al servicio de las compañías privadas, o explotadores como Carlos Slim que, gracias a la gran capacidad de este personal ha constituido otro más de sus emporios.
Unifiquémonos de nueva cuenta, como en el 38 lo hicieron los trabajadores petroleros, el pueblo y el General Lázaro Cárdenas para arrancar de las compañías explotadoras el patrimonio petrolero para el desarrollo de nuestro México, Unifiquémonos como en el 2007-2008 para evitar que los legisladores del PRI y el PAN modificaran la Constitución.
RECHACEMOS LOS CONTRATOS INCENTIVADOS QUE HOY NOS QUIEREN IMPONER LOS AGENTES DE LAS COMPAÑÍAS PETROLERAS
Esta acción, evidentemente inconstitucional, es nada más ni nada menos la estocada que aplicarán los neoliberales a Petróleos Mexicanos, el instrumento de carácter estratégico y geopolítico creado por el Estado con el propósito de impedir el saqueo del petróleo y de los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos y de los abusos de las grandes corporaciones del petróleo mundial.
Esta acción está perfectamente planeada por las oligarquías que deciden en México y comprometida con los capitales trasnacionales en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte por Salinas, el Acuerdo Marco con Zedillo y en la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte con Fox y refrendado por Calderón.
Desde inicio de los noventas decidieron el desahució de PEMEX mediante la utilización de los cuantiosos ingresos como la fuente de recursos financieros para soportar los impactos de las recurrentes crisis capitalistas y para sostener el fracasado modelo impuesto en México y el mundo: el neoliberalismo.
En consecuencia, desde esa década se cancelaron las inversiones para exploración y procesamiento de hidrocarburos y sólo se destinó lo mínimo necesario para que PEMEX siguiera produciendo petróleo y operando sus plantas procesadoras. Por ello no es de extrañar el desplome de las reservas principalmente las probadas y la chatarrización de sus instalaciones.
El proceso abiertamente privatizador inició desde el régimen de Salinas con la petroquímica; para lo cual la denominaron secundaria para disminuir en la conciencia de los mexicanos su carácter estratégico. Con Zedillo legalizaron la participación de inversión privada en los complejos petroquímicos.
Así comenzó, un largo proceso de casi cuatro lustros para asfixiarla y desmantelarla a la par que formulaban diversas opciones de participación privada. Sin haberles preocupado ni alarmado haber convertido a México en importador neto de petrolquímicos o paralizar la producción de fertilizantes con el consecuente desplome de la productividad en el campo, es hasta hoy, con Calderón, que logran su meta: cadenas petroquímicas, como la del etileno o la del amoniaco son entregadas para su reactivación a conglomerados extranjeros.
Lo mismo se provocó con la Refinación, la cual estancaron impidiendo la construcción de refinerías indispensables para cubrir la demanda interna de gasolinas, diesel, combustóleo y la gran gama de petrolíferos. El propósito es evidente: mantener la gran cuota de exportación de petróleo crudo comprometida principalmente para abastecer las refinerías texanas. Hoy les compramos a esos “clientes” de nuestra materia prima, productos de mayor valor agregado.
En el caso de la gasolina la importación se ha disparado a un monto superior a los 10 mil millones de dólares anuales, monto superior al costo de una refinería de 300 mil barriles por día.
Con respecto al gas, que por décadas no se ha dejado de quemar privilegiando la extracción del crudo de exportación en la Sonda de Campeche, idearon la falacia de que México contaba con gigantescas reservas, principalmente gas seco en la Cuenca de Burgos y que la energía eléctrica debía producirse en México con ese insumo. El único problema era que no contábamos con recursos financieros ni tecnología para realizarlo, por lo cual, debíamos acudir a socios privados, particularmente extranjeros.
El resultado a la fecha es que han destruido la infraestructura de generación eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad, impidieron la inversión en la zona metropolitana, la de mayor consumo nacional, y se abocaron a fomentar el desarrollo de una industria de generación eléctrica privada utilizando el gas como fuente. Hoy, los Productores “Independientes” (léase de capital extranjero) de Electricidad, suministran cerca del 50 % de la demanda. Hoy nos han convertido en país importador de gas para abastecer a estos productores privados y han ocasionado inundaciones en la llanura costera de Tabasco sacrificando a la población de todo un estado de manera sistemática e inhumana; al privilegiar la generación de electricidad por empresas privadas sobre la generación y control de riesgos en las presas hidroeléctricas del Alto Grijalva, bajo cargo de CFE.
Los contratos asignados a empresas extranjeras para el mantenimiento (y en realidad operación) de las redes de ductos e instalaciones en el sureste terrestre y marino solo requirieron dos años para evidenciar su inviabilidad y sobre todo la irresponsabilidad de quienes se han dedicado a encontrar “nuevas oportunidades de negocio” (léase nuevas justificaciones para privatizar y hacer negocio). La auditoría Superior de la federación ha evidenciado no solo la anarquía e ineficacia que están provocando dentro de PEMEX, sino el saqueo e inseguridad a que han expuesto a los trabajadores y a las comunidades en centros de trabajo y zonas petroleras.
LOS CONTRATOS INCENTIVADOS QUE INICIARÁN EN TABASCO SON LA ESTOCADA A PEMEX
El colofón de la infame destrucción de fuerzas productivas nacionales en beneficio y privilegio de intereses extranjeros es, como se señala al inicio, la próxima entrega de campos “maduros” o “marginales”, término que como con la inventada “Petroquímica Secundaria” se utiliza para menospreciar su importancia estratégica y minimizar el acto inconstitucional de comenzar a acostumbrados a la participación de particulares en las actividades de exploración y producción de hidrocarburos, señaladas como actividades exclusivas de la nación para lo cual fue constituido PEMEX.
En efecto, justificados en el esquema del nuevo marco legal que rige a PEMEX a partir de la Reforma Energética impuesta en octubre del 2008 por una mayoría de senadores y diputados amafiados o subordinados a capitalistas, como Labastida, Beltrones, Bueno Torio; los funcionarios de PEMEX y la SENER, respaldados por los integrantes del Consejo de Administración, entre ellos tres de los denominados Consejeros Ciudadanos y los otros cinco parásitos permanentes del STPRM, se inicia el proceso de promoción y licitación de contratos conocidos también como integrales, cuyos plazos son de 25 años de concesión misma que puede ser renovada por otros 25 años sin licitación.
Afirmamos que mientras la Constitución Mexicana prevalezca sin modificación alguna, todo lo que se haga para entregar los campos petroleros a compañías privadas será improcedente. Estos contratos tendrán como base subterfugios plasmados en leyes secundarias aprobadas en la reforma energética,
El lanzamiento de licitaciones para abrir brecha de este despojo al pueblo de México y retroceso histórico, .no solo es en la Ciudad de México; incluye su promoción en Calgary, Buenos Aires y Houston para hablar de sus términos y condiciones así como para hacer atractivas las características técnicas de las áreas con las cuales apenas comienzan.
Suárez Coppel Director General de PEMEX dejará de hacer las cosas que la Constitución le ordena y trastocara el recurso exclusivo que pertenece a la Nación entregándoselo a emporios capitalistas entre los que destacan Schlumberger, Halliburton, Watherfor y CARSO de Carlos Slim.
Este nuevo modelo de contratos en su clausulado contempla que aún en caso de ineficiencia, negligencia ó abuso dado por la contratista se rembolsaran los costos incluidos en los gastos de operación en su mayor porcentaje por Petróleos Mexicanos. Además contiene una cláusula de protección a favor de las trasnacionales para evitar ser demandadas.
Respecto al aval de parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para la aplicación de este tipo de contratos lo único aceptable constitucionalmente es la facultad del consejo para fijar las formas de contratación, pero en ningún caso lo será permitir que extranjeros desarrollen las funciones y actividades que a PEMEX le corresponden en exclusividad y menos que se entreguen campos petroleros o territorios para su exploración y explotación.
El comportamiento entreguista de quienes debieran impedir este atentado contra la soberanía de nuestra Patria debe ser señalado y denunciado.
No solo han sido promovidos por los legisladores y el gobierno entreguistas, sino de sus operadores neoliberales en la administración de PEMEX, la SENER incluyendo a los representantes del sindicato petrolero y a los consejeros “ciudadanos”, que pronto olvidaron la lucha y sacrificios contra la privatización del petróleo y sector energético que los impulso para ser considerados en el Consejo como expresión progresista, custodios del cabal cumplimiento de la Constitución y en representación de los genuinos intereses del pueblo y sus trabajadores.
Este atraco y golpe brutal contra el patrimonio de los mexicanos no se puede permitir. El Comité Nacional de Estudios de la Energía hace un llamado para que categóricamente rechacemos la aplicación de los Contratos Integrales o Incentivados en PEMEX Exploración Producción.
El gobierno federal respaldado por gobiernos estatales, en representación de las oligarquías nacionales y capitales trasnacionales, están empeñados en continuar desmantelando a Petróleos Mexicanos, así como despojándose de su personal técnico y profesional para dejarlo como ejército de reserva al servicio de las compañías privadas, o explotadores como Carlos Slim que, gracias a la gran capacidad de este personal ha constituido otro más de sus emporios.
Unifiquémonos de nueva cuenta, como en el 38 lo hicieron los trabajadores petroleros, el pueblo y el General Lázaro Cárdenas para arrancar de las compañías explotadoras el patrimonio petrolero para el desarrollo de nuestro México, Unifiquémonos como en el 2007-2008 para evitar que los legisladores del PRI y el PAN modificaran la Constitución.
RECHACEMOS LOS CONTRATOS INCENTIVADOS QUE HOY NOS QUIEREN IMPONER LOS AGENTES DE LAS COMPAÑÍAS PETROLERAS