La inivtación de Lula da Silva llega en medio de una serie de amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imposición de aranceles contra México y el mundo. Por lo que su invitación podría significar la planeación de una nueva ruta comercial para México.
“Estoy invitando a estos países a participar en los BRICS en Brasil, porque creo que, aunque no sean miembros oficiales, es importante que formen parte del debate global”, declaró Lula en una entrevista con la agencia Sputnik.
El presidente de Brasil enfatizó la relevancia de BRICS en la economía mundial, destacando que el bloque representa a casi la mitad de la humanidad y una porción significativa del PIB global.
“Los BRICS no son una cosa pequeña. Con países como China e India, que juntos representan una gran parte de la población mundial, es crucial fortalecer el multilateralismo y el libre comercio”, apuntó Lula. Según el mandatario, la próxima cumbre de BRICS en Río de Janeiro buscará consolidar compromisos en favor del comercio global y la cooperación internacional.
“Vamos a trabajar en un documento serio sobre la necesidad de respetar el multilateralismo y el libre comercio”, afirmó.
Según analistas, el fortalecimiento de BRICS podría marcar un cambio en la estructura financiera global y en la gobernanza económica internacional por lo que la próxima cumbre en Brasil será clave para definir el rumbo del bloque y su influencia en el comercio global y la diplomacia multilateral.
El bloque BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, ha crecido en los últimos años con la incorporación de nuevos miembros y el interés de varias naciones en sumarse. En la cumbre de 2023, se extendió una invitación a Argentina, Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, aunque Argentina declinó su ingreso bajo el nuevo gobierno de Javier Milei.
Además, otros países como Cuba, Malasia, Tailandia y Turquía han mostrado interés en formar parte del bloque, lo que refleja el creciente atractivo de la organización como un contrapeso a la hegemonía económica de Occidente.
Actualmente, los BRICS albergan a más del 40 por ciento de la población mundial y representan aproximadamente el 37.3 por ciento del PIB global, con China e India como motores principales del crecimiento económico. La expansión del bloque podría reforzar su posición en el comercio de materias primas, incluyendo el petróleo, donde se convertiría en un actor clave con la incorporación de países productores como Irán y Emiratos Árabes Unidos.
La expansión de BRICS también busca impulsar una reforma en el multilateralismo global. Desde la creación del Nuevo Banco de Desarrollo (NDB) en 2015, el bloque ha financiado proyectos en monedas locales, desafiando el dominio del dólar estadounidense en la economía mundial.
