Los manifestantes, con el rostro cubierto, forzaron la entrada principal del edificio utilizando mazos y otros objetos contundentes. Una vez dentro, prendieron fuego a papelería, mobiliario y fotografías del secretario general del SNTE, Alfonso Cepeda Salas. El incendio se concentró en una sala llena de documentos, lo que requirió la intervención inmediata del cuerpo de bomberos para evitar su propagación al resto del inmueble.
La protesta forma parte de las movilizaciones que la disidencia magisterial ha intensificado en las últimas semanas, exigiendo la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la destitución de Cepeda Salas, a quien acusan de no representar los intereses del magisterio.
En respuesta a estos hechos, las secretarías de Gobernación (SG) y de Educación Pública (SEP) condenaron los actos vandálicos. La SEP expresó en redes sociales su rechazo a "todo acto vandálico que atente contra edificios públicos y privados, como ha sido el caso del ataque a la sede del SNTE, donde integrantes de la CNTE han provocado un incendio".
Este incidente se suma a una serie de protestas y movilizaciones que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha llevado a cabo en diversas entidades del país, incluyendo bloqueos y manifestaciones frente a oficinas gubernamentales y financieras, en demanda de mejoras laborales y la revisión del sistema de pensiones.
