El senador Ricardo Monreal con su saco manchado al ser agredido a huevazos dentro de la Quinta Grijalva, vigilado por policiás y personal de lógistica (Foto: Joel Arias)
Más adelante, el legislador petista hizo la misma petición a las seis fracciones parlamentarias representadas en el Congreso del Estado para que se sumen a la demanda que involucra a CFE, Conagua, y que además es “contra quien resulte responsable” de la magnitud de las anegaciones que han provocado la perdida de viviendas, enseres, cosechas, animales y todo tipo de bienes a miles de familias de la localidad.
Los otros dos planteamientos del senador a los poderes Ejecutivo y Legislativo es que se sumen a una propuesta que presentó, y que fue enviada a comisiones, para que se conforme un grupo plural de legisladores federales que investigue las causas de las inundaciones y se deslinden responsabilidades, entre ellas el manejo irresponsable de presas del Alto Grijalva por parte de la CFE, además de buscar un replanteamiento del Plan Hídrico Integral de Tabasco (PHIT).
Tal y como lo había adelantado, Monreal Ávila llegó puntual a la Quinta Grijalva antes de las diez de la mañana. Llegó sólo, en un taxi de pasajeros proveniente del aeropuerto. En la residencia del gobernador fue recibido por el secretario de Gobierno, Humberto Mayans Canabal, y el titular de la Consejería Jurídica, Miguel Alberto Romero Pérez.
El gobernador Andrés Granier Melo no lo recibió personalmente bajo el argumento de que tenía una gira por el municipio de Teapa, antes de partir por la tarde a la ciudad de México donde se reuniría con el titular de la Secretaría de Hacienda, Ernesto Cordero.
Ya dentro de la residencia oficial, donde se reuniría en uno de los salones con los funcionarios estatales, y a petición de los reporteros que buscaban una entrevista, Monreal Ávila se acercó a la reja, donde recibió una lluvia de huevos arrojados por un grupo de mujeres que momentos antes habían llegado en una camioneta Ram Charger placas PVF-43-27 del estado de Morelos, y que se encontraban afuera de la Quinta Grijalva.
Debido a estas agresiones “porriles”, “bárbaras” y “cavernícolas”, como fueron calificadas por el senador petista, éste tuvo que interrumpir la entrevista y enfilarse al salón donde se encontraban los funcionarios que lo recibieron.
Monreal Ávila dijo en un inicio que las personas agresoras fueron enviadas y manipuladas desde el gobierno del estado, y después que quien estuvo detrás de ellas fue el diputado local del PRI, Miguel Moheno Piñera, a quien trató de “bufón” que de esa formar buscar ganarse la nominación a la alcaldía de Cárdenas.
Señaló que eso pasa cuando se habla con claridad y se le dice a los “corruptos, corruptos, y a los rateros, rateros”, y adelantó que pese a todo no caerá en provocaciones.
La líder visible de la hueviza contra el legislador dijo llamarse Liliana Jiménez Olán, quien justificó su acción en que gente de fuera no tiene que venir a intrometerse en la vida de los tabasqueños, además de que el petista hizo severas criticas a Granier en el Senado de la República.
Según versiones, Jiménez Olán es esposa de Carlos Manuel Juárez de la Cruz, priísta ligado al ex diputado local y titular del Instituto de Desarrollo Social de Tabasco, José del Carmen Escayola Camacho.
Los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública que custodian la Quinta Grijalva permitieron el lanzamiento de huevos contra Monreal Ávila, que se encontraba adentro del lugar. No movieron ni un dedo para detener las agresiones.
El senador se reunió por espacio de una hora con Mayans Canabal y Romero Pérez, a quienes hizo la serie de planteamientos, y les dejó copia de la demanda que presentará para que la analicen y en su caso la suscriban.
Al término del encuentro, Monreal Ávila abundó en la responsabilidad que tienen CFE y Conagua en las inundaciones del estado. La primera por el manejo incorrecto de las presas en aras de favorecer la generación y venta privada de electricidad, y la segunda por no construir o concluir las obras de protección.
Hay “negligencia criminal” que no debe quedar impune, dijo el senador, al señalar que entre los delitos que se le pueden imputar a la CFE están uso indebido de atribuciones y facultades, al permitir el sobrellenado de presas en aras de favorecer la generación y venta privada de energía, y el desfogue irresponsable de las mismas inundando comunidades del estado, además de daños contra las personas que a causa de ello perdieron su patrimonio, afectaciones al medio ambiente, entre otros. En estos últimos también tendría responsabilidad la Conagua, anotó.
Lamentó que la “codicia” y los “negocios” de la CFE y las empresas privadas estén por encima de la seguridad de los tabasqueños.
Hay pruebas científicas y técnicas acerca del deliberado manejo de presas para favorecer a empresas extranjeras en detrimento de la seguridad de la población, indicó.
Manifestó que anualmente el gobierno federal está presupuestando 63 mil millones de pesos para la compra de energía a compañías privadas extranjeras, lo que habla del gran negocio.
Explicó que en tiempos de sequía las presas llegan a estar a 120 por ciento de su capacidad y no desfogan ni producen electricidad, y ahora provocan daños al turbinar en época de lluvias.
