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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

Tabasqueñas en la Casa Correccional de Mujeres


MEMORIA TABASQUEÑA
El 6 de noviembre de 1853 el periódico oficial de Tabasco publicó el reglamento de “La Casa Correccional de Mujeres de Tabasco”, institución que fue producto de un proyecto político, religioso y cultural del gobierno de Manuel María Escobar y, con la intencionalidad de ejecutar las disposiciones administrativas y jurídicas que estableció el presidente de la república mexicana: Antonio López de Santa Anna a nivel nacional.
Antes de la casa correccional, no existía un lugar exclusivo para las mujeres procesadas por algún delito; esto lo sabemos por los registros que realizaba el escribano José María Morales, quien era Secretario del Tribunal Superior de Justicia, durante sus visitas oficiales a la cárcel pública. Gracias a estas actas oficiales, podemos determinar cuándo y en qué circunstancias sociales, políticas y legales, se dio el inicio a la propuesta de crear La Casa Correccional de Mujeres de Tabasco.
Con Santa Anna en la presidencia de México, durante su último periodo de gobierno (1853-1855), se expidieron decretos y leyes que garantizaran el control militar, administrativo, territorial y social en todo el país. En Tabasco, con la imposición del gobernador Manuel María Escobar, se reestructuraron las disposiciones legales locales, de acuerdo a los intereses de un grupo conservador, en los que estaban Fray Eduardo de Moncada, Manuel de Regil, Miguel Dondé, Alejandro Loreto, José Dolores Castro, entre otros.
Las mujeres tabasqueñas durante el gobierno de Santa Anna
Antes de la llegada de Escobar a la gubernatura de Tabasco en junio de 1853, en las actas del Tribunal Superior de Justicia que se publicaban en el periódico oficial El Tabasqueño, solo colocaban la cantidad de mujeres detenidas en la cárcel, el Hospital Civil o en el Hospital Militar de San Juan Bautista; sin que se diera más información al respecto. En los meses siguientes a que Escobar ocupó el poner, continuaron los reportes sobre la detención de hombres y mujeres, muchos de ellos, liberales y federalistas; sin embargo, hay un cambio significativo en política de detención y encarcelamiento, porque paulatinamente se dan a conocer los nombres de los hombres y las mujeres. Es decir, se empiezan a exhibir públicamente.
Para el mes de septiembre, cuando se expidió la “Ley para corregir la vagancia” y de acuerdo a una circular que se publicó en la prensa el 29 de septiembre, se establecieron recursos para la reparación de cárceles de: “…la cabecera municipal de los partidos que ya no tengan la seguridad bastante”. Así, desde ese mes hasta finales de octubre, periodo en que se estaba construyendo la Casa Correccional, en el periódico oficial tabasqueño se publicaron escritos que justificaban la creación de dicha institución y promovían los beneficios para la sociedad.
Entre esos discursos, promovidos por la prensa oficial del gobierno y sus principales ideólogos: Fray Eduardo de Moncada, Manuel de Regil y Miguel Dondé, se establecieron 2 posturas muy claras sobre cómo debían ser las mujeres: la primera correspondía a la mujer instruida con los valores familiares, religiosos y abnegada a la familia y el matrimonio. La segunda postura, clasificaba y trataba sobre aquellas mujeres “corrompidas”, analfabetas, las públicas, cuyos principios morales y éticos estaban ‘perdidos’ por la falta de una guía moral e instrucción y disciplina, que solo la Casa Correccional podía reestablecer de acuerdo a las normas sociales impuestas por la iglesia y el poder del Estado; cuyos ejes eran el conservadurismo y el centralismo.
Así, de acuerdo al acta publicada el 27 de octubre, en “El Tabasqueño”, ya había un amplio número de mujeres que fueron trasladadas a La Casa Correccional de Mujeres de Tabasco, podemos decir que las primeras reclusas fueron: Josefa Padiz, Gertrudis Echegaray, Carlota Campos, Juana Centella, Carmen Cámara (hija), María Josefa Contreras, María Jacinta Ramírez, Juliana Guzmán, Guadalupe Miranda, Eligia de la Cruz, Francisca Luna, Leocadia de la Cruz, Sebastiana Terraes y Juana Morales. Provenientes de Teapa, fueron: Leonarda García, Dominga Pérez, Feliciana Obando.
Así, se consumó un proyecto patriarcal en Tabasco, que bajo la perspectiva de los conservadores, debía encarcelar, exhibir y castigar a las mujeres de los sectores populares; porque esas mujeres, fueron las que ingresaron a La Casa Correccional de Mujeres de Tabasco.
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