MEMORIA TABASQUEÑA
Una carta de Manuel Mestre Ghigliazza al Presidente Francisco I. Madero
El 18 de noviembre de 1911 el gobernador de Tabasco Manuel Mestre Ghigliazza le dirigió una carta al Presidente de la República: Francisco I. Madero, que había sido electo el 15 de octubre y había ocupado su cargo el 6 de noviembre de ese mismo año. El objetivo de esa carta fue para felicitarlo por haber asumido el puesto del Poder Ejecutivo; y para recordarle, que 15 días antes ya le había enviado otra carta, en la que le informaba sobre la situación política de Tabasco; y que entendía, que posiblemente no se la había contestado por estar ocupado por tantas felicitaciones.
En esa carta, Mestre le dice a Madero que él, habiendo sufrido en carne propia las acciones de la pasada dictadura, no puede “…menos de experimentar grandísima e inefable emoción, hoy que contemplo elevado hasta la cumbre de la Primera Magistratura Mexicana al glorioso y noble defensor de nuestras libertades públicas, que supo arriesgarlo todo y sacrificarlo todo por la dignificación de su pueblo.”
De manera directa, le dice que en Tabasco ha terminado el periodo electoral municipal y que su gobierno: “… se enorgullece de haber sido liberal y demócrata en estas luchas como ninguno lo fuera en esta Entidad Federativa. (acompaño á Ud. Un reporte del Periódico Oficial que algo le ilustrará é éste respecto). Nunca tuve ridículas pretensiones de ser un gran gobernante pero en lo que á religioso apego á los textos legales no cedo el paso á ninguno, y espero que al entregar el mando al pueblo tabasqueño, habrá de proclamarlo así con toda justicia.”
Mestre Ghigliazza le dice que la plaza de Tabasco está bajo su mando con el apoyo del 31 batallón, que recientemente sometió a los reyistas “pagados y alentados” por Policarpo Valenzuela. Le menciona que los reaccionarios, “con maquinaciones perversas” han escandalizado en la prensa por medio del español José Gurdiel Fernández, quien se encontraba ya preso y acusado de difamación grave. En esta parte de la carta Mestre remata diciendo: “… mi gobierno está alerta y dispuesto á reprimir con la mayor energía el más leve desorden.”
Con ello Mestre dice que está apoyado en los batallones militares que se encuentran en Tabasco y que, a todos aquellos que se han manifestado por el antiguo régimen o por el reyismo, les ha exigido que manifiesten una posición de apego a la investidura que él representa como gobernador. Por los cual, señala que los miembros del ejército en Tabasco son: “… dignos jefes, no son futuros pretorianos, sino gente caballerosa, leal y discreta, con la que en todo tiempo puede contar el Primer Magistrado de la República.”
No omite el gobernador, decirle al Presidente, que el erario público se encuentra en crisis, a consecuencia de la última plaga de langostas que afectó los campos y plantaciones de diversos municipios; y desde luego, por las acciones propias de la revolución y, sobre todo, de los contrarrevolucionarios reyistas y adeptos del exgobernador Valenzuela.
Antes de concluir la carta y despedirse del presidente, Mestre Ghigliazza le dice de manera directa: “excusado es decir á Ud. que no se olvide sus promesas sobre la canalización de la Barra de Frontera, lo cual permitirá que entre un río de oro á beneficiar a mis gobernados. Todos esperamos, repito que no nos olvide Ud.; pues da en ello la salvación inmediata de Tabasco.”
Dos días después de esa carta, el 20 de noviembre, en el Periódico Oficial de Tabasco, se publicó el decreto emitido por Madero en el que modificó el artículo 127 de la Constitución federal, reformando los artículos 78 y 109, estableciendo que el Presidente y Vicepresidente de la República duraría en su cargo seis años, tomarían posesión el 1ro de diciembre y no podrían ser reelectos.
También que todos los estados de la república asumían como forma de gobierno el republicano, serían representativos y populares, y que los gobernadores durarían en su función lo mismo que el Presidente de la República. Con la publicación de ese decreto, Madero cumplió con el primer objetivo de su lucha y Mestre Ghigliazza lo refrendó en Tabasco: el de “Sufragio efectivo, no reelección”.