MEMORIA TABASQUEÑA
Precisiones sobre el rescate, la investigación y la difusión de la historia tabasqueña
En los últimos dos años, diversas instituciones: la UJAT, Secretaría de Cultura, el municipio del Centro y la Academia de Historia de la UJAT han realizado diversos esfuerzos, para rescatar, promover la investigación histórica y difundir el pasado y la cultura e identidad de los tabasqueños. En ese proceso, La Verdad del Sureste ha cumplido una función social significativa publicando más de un centenar de trabajos de carácter histórico; con el objetivo de que los ciudadanos tomen conciencia de lo que significa su acontecer histórico y, con la idea de que participen en el proceso de que: “juntos hagamos la historia” de nuestro país.
En ese contexto, la diversa y significativa historia de los tabasqueños se ha rescatado, investigado y difundido desde diferentes perspectivas, que van desde las simples transcripciones de documentos y publicación de imágenes, realizadas por aficionados a la historia; hasta los trabajos académicos realizados por historiadores con grado de licenciatura, maestría o doctorado. Entre ambos polos, se han publicado interesantes trabajos por eruditos en el pasado y en la cultura de Tabasco, en los que se incluyen datos e información histórica coyuntural para entender del acontecer tabasqueño.
Los aficionados a la historia siguen haciéndose pasar por historiadores en Tabasco, le hacen creer a funcionarios públicos, instituciones, empresas y medios de comunicación, que el transcribir documentos y en publicar datos y fechas es hacer historia. Los aficionados a la historia en Tabasco son un sector importante que, siguen reproduciendo una idea tradicional, oficialista, elitista y discriminatoria del pasado. Porque carecen de la formación teórico-metodológica, para darle un tratamiento académico a las fuentes con la que trabaja el historiador. Porque son incapaces de construir una narrativa científica desde la lógica y el discurso de los métodos de la historia.
Los eruditos que publican trabajos sobre el pasado y la cultura de Tabasco, que comúnmente se formaron en otras ciencias diferentes a la histórica, son sujetos que han realizado diversas aportaciones para el rescate, investigación y difusión de la historia; reconocen que no son historiadores, que no conocen ni aplican los métodos de la investigación histórica; pero los historiadores debemos reconocer que sus esfuerzos prácticos e intelectuales en la recuperación de documentos y la publicación de datos y hechos históricos, significan verdaderas aportaciones para que los ciudadanos tengan un acercamiento y ‘conocimiento’ sobre la historia de Tabasco.
En esa dinámica, los historiadores de profesión y con formación académica sólida han avanzado en el rescate, investigación y difusión de la historia local; y tendiendo como plataforma la Licenciatura de Historia de la UJAT, la Academia de Historia de la DACSyH y más de quinientos egresados; los historiadores se encuentran desarrollando su profesión en los archivos locales, los museos, las bibliotecas y en algunos medios de comunicación. En el sistema educativo local, en la enseñanza y difusión de la historia, los historiadores están cumpliendo un rol coyuntural, ya que están contribuyendo a que las nuevas generaciones de tabasqueños se formen bajo los parámetros de la didáctica de la historia, que selecciona los contenidos, que se enseñan y se aprenden en las clases de historia, bajo criterios estrictamente académicos.
En Tabasco, los historiadores locales tendrán que seguir haciendo camino para consolidar los procesos de rescate, investigación, enseñanza y difusión de la historia. Les compete a los historiadores demostrar con hechos, prácticas y proyectos, que tienen la formación sólida para ejercer su profesión y para contribuir a que los ciudadanos adquieran una conciencia histórica, en la que conozcan su pasado, que le sirva como base para comprender su presente, para actuar sobre él y, para responsabilizarse de la realidad y sus problemas, haciendo historia.
No podemos dejar de expresar, que en ese objetivo y contexto, el suplemento de La Verdad del Sureste: “Memoria Tabasqueña” seguirá cumpliendo la función social de difundir la historia de Tabasco y de México, teniendo como principio básico el ejercicio profesional y comprometido de los historiadores. Porque la historia es un instrumento indispensable para contribuir a la transformación social, es un saber que contribuye a la toma de conciencia, a la socialización y al desarrollo de la vida comunitaria.
En ese contexto, la diversa y significativa historia de los tabasqueños se ha rescatado, investigado y difundido desde diferentes perspectivas, que van desde las simples transcripciones de documentos y publicación de imágenes, realizadas por aficionados a la historia; hasta los trabajos académicos realizados por historiadores con grado de licenciatura, maestría o doctorado. Entre ambos polos, se han publicado interesantes trabajos por eruditos en el pasado y en la cultura de Tabasco, en los que se incluyen datos e información histórica coyuntural para entender del acontecer tabasqueño.
Los aficionados a la historia siguen haciéndose pasar por historiadores en Tabasco, le hacen creer a funcionarios públicos, instituciones, empresas y medios de comunicación, que el transcribir documentos y en publicar datos y fechas es hacer historia. Los aficionados a la historia en Tabasco son un sector importante que, siguen reproduciendo una idea tradicional, oficialista, elitista y discriminatoria del pasado. Porque carecen de la formación teórico-metodológica, para darle un tratamiento académico a las fuentes con la que trabaja el historiador. Porque son incapaces de construir una narrativa científica desde la lógica y el discurso de los métodos de la historia.
Los eruditos que publican trabajos sobre el pasado y la cultura de Tabasco, que comúnmente se formaron en otras ciencias diferentes a la histórica, son sujetos que han realizado diversas aportaciones para el rescate, investigación y difusión de la historia; reconocen que no son historiadores, que no conocen ni aplican los métodos de la investigación histórica; pero los historiadores debemos reconocer que sus esfuerzos prácticos e intelectuales en la recuperación de documentos y la publicación de datos y hechos históricos, significan verdaderas aportaciones para que los ciudadanos tengan un acercamiento y ‘conocimiento’ sobre la historia de Tabasco.
En esa dinámica, los historiadores de profesión y con formación académica sólida han avanzado en el rescate, investigación y difusión de la historia local; y tendiendo como plataforma la Licenciatura de Historia de la UJAT, la Academia de Historia de la DACSyH y más de quinientos egresados; los historiadores se encuentran desarrollando su profesión en los archivos locales, los museos, las bibliotecas y en algunos medios de comunicación. En el sistema educativo local, en la enseñanza y difusión de la historia, los historiadores están cumpliendo un rol coyuntural, ya que están contribuyendo a que las nuevas generaciones de tabasqueños se formen bajo los parámetros de la didáctica de la historia, que selecciona los contenidos, que se enseñan y se aprenden en las clases de historia, bajo criterios estrictamente académicos.
En Tabasco, los historiadores locales tendrán que seguir haciendo camino para consolidar los procesos de rescate, investigación, enseñanza y difusión de la historia. Les compete a los historiadores demostrar con hechos, prácticas y proyectos, que tienen la formación sólida para ejercer su profesión y para contribuir a que los ciudadanos adquieran una conciencia histórica, en la que conozcan su pasado, que le sirva como base para comprender su presente, para actuar sobre él y, para responsabilizarse de la realidad y sus problemas, haciendo historia.
No podemos dejar de expresar, que en ese objetivo y contexto, el suplemento de La Verdad del Sureste: “Memoria Tabasqueña” seguirá cumpliendo la función social de difundir la historia de Tabasco y de México, teniendo como principio básico el ejercicio profesional y comprometido de los historiadores. Porque la historia es un instrumento indispensable para contribuir a la transformación social, es un saber que contribuye a la toma de conciencia, a la socialización y al desarrollo de la vida comunitaria.