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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

LA RESTAURACIÓN Y CONSERVACIÓN DEL PATRIMONIO DOCUMENTAL DE TABASCO


MEMORIA TABASQUEÑA
El proyecto de la Cuarta Transformación tiene el objetivo de que, los ciudadanos adquieran una conciencia histórica de lo que es nuestra cultura e identidad como mexicanos; reconoce la pluralidad cultural del país e impulsa proyectos concretos para que todos los mexicanos, de las distintas clases sociales, tengamos acceso al conocimiento de nuestro pasado, de nuestra historia y de los procesos que definen nuestro presente.
Con esa perspectiva, el Fondo de Cultura Económica (FCE) se reestructuró y bajo la dirección de Paco Ignacio Taibo II, está desarrollando un extraordinario proyecto de edición de libros, promoción de la lectura y, de apertura de librerías. En esa dinámica, el FCE está publicando un número considerable de libros de historia, que nos ayudan comprender nuestro pasado.
Paralelamente, el Archivo General de la Nación (AGN), bajo la gestión del tabasqueño y doctor en historia Carlos Ruiz Abreu, está redefiniendo el carácter coyuntural de los archivos para la rendición de cuentas y, la conservación del patrimonio documental de todo el país; teniendo como base la Ley General de Archivos y la nueva cultura de transparencia que impulsa la 4T.
En ese contexto, desde la propia Presidencia de la República se impulsa el proyecto de Memórica, para que los ciudadanos recuerden y adquieran una conciencia de lo que significan sus experiencias y vivencias, en la construcción y definición de su cultura e identidad. Es un proyecto que, a través de la informática, nos permite tener acceso a una diversidad de contenidos: libros, testimonios, audios, videos, fotos, colecciones, etc., que nos acercan al conocimiento de nuestra historia y, nos permiten recordar y mantener en muestra memoria, nuestra experiencia individual y colectiva.
Eso se hace a nivel nacional y vincula a un sin número de organismos, fundaciones e instituciones preocupadas por rescatar, restaurar, conservar y difundir el patrimonio histórico de los mexicanos. Mientras, en Tabasco se hace muy poco sobre el tema; incluso, en la mayoría de los casos, se ignora y se deja en letra muerta lo que dice la Ley General y Estatal de Archivos: que todas las instituciones y organismos que reciben presupuesto público, son “sujetos obligados” a integrar Sistemas Institucionales de Archivos; dentro del cual, deben estar los Archivos Históricos, cuya función debe ser rescatar, restaurar, conservar y difundir los documentos históricos.
Los archivos históricos, deben cumplir la función de administrar (gestionar) eficientemente los documentos considerados como históricos, porque la Ley General de Archivos les da el estatus de monumentos históricos. En ese rubro, en Tabasco prácticamente no se hace nada; porque, aunque el Congreso del Estado, el Tribunal Superior de Justicia, la Pino Suárez, la SEP y muchas instituciones más, tienen documentos históricos de suma importancia, carecen de proyectos concretos que los rescaten y restauren, conserven y difundan.
En esa dinámica, el quehacer del Archivo General de Tabasco se centra en la capacitación, está condicionado a las inercias burocráticas de la Secretaría de Cultura y está limitado por las propias carencias de infraestructura y materiales. Y el asunto se vuelve más complejo, ante el poco interés de los ciudadanos, las presidencias municipales y las diversas instituciones.
En ese contexto la memoria histórica de Tabasco, que tiene su evidencia en los documentos, se está destruyendo; por ello, el proyecto de la 4T: que los ciudadanos se formen con una conciencia histórica, para que adquieran valores, principios y contenidos sociales, que les ayuden a orientar su vida y los asuntos públicos, es una utopía.
Por ello, el pasado 27 de enero, el día del restaurador, en Tabasco no se realizó ningún evento para hablar sobre el tema; mientras, a nivel nacional e internacional diversas instituciones realizaron actividades para reivindicar el papel coyuntural que tienen los restauradores en el rescate y la conservación de nuestra memoria documental.En Tabasco, en la década de los noventas fuimos pioneros en ese tema, cuando en la José Martí se estableció el Laboratorio de Restauración, Digitalización y Conservación Documental. Actualmente, la UJAT está realizando restauraciones de diversos materiales documentales en el proyecto de rescate de la Colección Francisco J. Santamaría. Así, que su ejemplo, le debe servir a otras instituciones, para establecer propuestas que rescaten sus documentos históricos.



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