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La Verdad del Sureste

MEMORIA TABASQUEÑA

FRANCISCO J. SANTAMARÍA: ENTRE LA REIVINDICACIÓN Y EL OLVIDO


MEMORIA TABASQUEÑA
En los últimos años, a nivel nacional, el nombre de Francisco J. Santamaría se ha vuelto popular, porque en “Las Mañaneras”, las conferencias que da el presidente de México: el Lic. Andrés Manuel López Obrador, lo ha mencionado varias veces, lo ha reivindicado como un ejemplo, resaltando su labor intelectual, su pasión por los libros y, su quehacer como funcionario público.
Mientras eso sucede a nivel nacional, en Tabasco, en la memoria popular de la clase media, los sectores escolares e intelectualizados y, en la de algunos funcionarios, la referencia y la reivindicación del “Maestro Santamaría” es algo cotidiano. Es decir, se recuerda y se menciona constantemente su nombre y, algunas de sus obras.
Así, indudablemente, Santamaría esta presente en la memoria de los tabasqueños: entre las conversaciones de los políticos; las clases de los estudiantes de ciencias sociales: abogados, historiadores, sociólogos comunicólogos y pedagogos; se comenta y discute su obra entre escritores y poetas; existen escuelas, calles, bibliotecas, etc., con su nombre.
Dentro de esa reivindicación, la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco esta realizando el Proyecto Integral de Rescate y Aseguramiento del Material Bibliohemerográfico de la Colección Especial Francisco J. Santamaría, que constituye la última biblioteca que integró y luego donó a la UJAT el “Maestro Santamaría”. El Proyecto está restaurando, encuadernando, catalogando, digitalizando todo el material, con el objetivo de que sea consultado, a través de una plataforma virtual, por los tabasqueños y cualquier habitante de México y el mundo.
Pero, al mismo tiempo que se da esa reivindicación, sobre Santamaría no existe ningún otro programa cultural o de investigación, que promueva o indague sobre su vida, que difunda permanentemente su obra, que apoye la realización de estudios que nos permitan profundizar sobre su quehacer jurídico, periodístico, lexicógrafo, bibliógrafo, político, educativo, etc. Porque, oficialmente, dentro de las políticas culturales locales, Santamaría permanece casi muerto, apenas es recordado el día de su nacimiento y fallecimiento.
Como ejemplo de ello, basta recordar que el primero de marzo se cumplieron 60 años del fallecimiento de Santamaría; acto que fue abordado en la UJAT con una ceremonia digna y, que fue recordado en el Centro Cultural de Villahermosa con dos platicas sobre la vida y obra del llamado “Juez Lince”. Pero no escuche en la radio las reseñas sobre la vida de Santamaría; menos, vi en la televisión local las capsulas o documentales sobre el tema. Y también, los periódicos no publicaron suplementos o artículos sobre el autor de “Apuntes y datos para la historia del periodismo en Tabasco”.
Así, con Santamaría ocurre algo peor que con Pellicer. Porque en Tabasco Pellicer es recordado en el contexto de su nacimiento y muerte: entre el 16 de enero al 16 de febrero de cada año. Entre cuyas fechas se realizan las Jornadas Pellicerianas, que empezaron como un evento regional, luego se volvieron nacional y, hoy son un evento que promueve el turismo intelectual, ósea, son internacionales. Es decir, oficialmente Pellicer es recordado durante un mes al año. Santamaría es recordado, oficialmente, solo dos días al año.
Eso sucede en Tabasco, entre otras cosas, porque la planeación cultural se da de manera sexenal y tiene orientaciones diferentes, cada vez que cambian a un secretario de cultura. Es decir, el pragmatismo, la falta de profesionalismo y la utilidad política definen las políticas culturales que se han realizado en Tabasco en las últimas tres décadas.
Esa es la principal causa de que Francisco J. Santamaría y, muchos otros tabasqueños y tabasqueñas permanezcan casi en el olvido. Porque las viejas generaciones los recuerdan y los reivindican dentro del contexto cotidiano; pero las nuevas generaciones, salvo los que los tienen que estudiar en las escuelas, carecen de conciencia de lo que fue su historicidad.
Finalmente, Francisco J. Santamaría esta esperando a alguna institución que edite sus obras completas; anda a la búsqueda de investigadores que analicen su nombre y apellido; su vida como estudiante en el Instituto Juárez, su papel en la elaboración de la constitución de Tabasco de 1919; que recuperen sus artículos periodísticos y, que nos hagan comprender su quehacer como maestro, juez y político.
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