MEMORIA TABASQUEÑA
Napoleón Pedrero Fócil: garridista, poeta y periodista olvidado
Estudiando la historia de Tabasco, en diferentes fuentes documentales, me he encontrado con infinidad de poemas escritos por diversos autores. Eso me ha permitido sostener la hipótesis de que la historia de la poesía y la literatura en Tabasco, está todavía por escribirse; ya que, hasta la fecha, algunos libros que abordan ese tema, no incluyen muchos de los poemas, cuentos o novelas cortas, que me he encontrado en revistas, periódicos o archivos.
También, he sostenido el planteamiento de que: las instituciones culturales de Tabasco deben ser más equitativas y reconocer, recordar y reivindicar a sus poetas, cuentistas e intelectuales, de una manera más plural; porque solo recuerdan y festejan en actos cívicos a unos cuantos e ignoran a una diversidad de tabasqueñas y tabasqueños, que realizaron diversas aportaciones literarias, académicas o sociales.
Entre esos sujetos olvidados están: Napoleón Pedrero Fócil, Raúl Zepeda Santa Ana, María Eugenia Puig, Ana Santa María, Alicia Delaval, Gutiérrez Eskildsen, Trinidad Malpica, etc. De Todos ellos, hace falta indagar y rescatar sus diversas obras; también, hace falta construir una narrativa que nos explique y nos permita comprender su quehacer social diverso, para rebasar las narrativas de los datos, fechas y de la retórica que emite juicios de valor sobre su historia.
Entre ellos, Napoleón Pedrero Fócil debe ser revalorado por su activismo social, práctica comprometida y por su creación literaria durante el garridismo. Debe ser recordado cada 25 de marzo, porque en esa fecha, asumiendo su identidad garridista y exponiendo sus ideas políticas y su creatividad poética, fue asesinado junto con 11 compañeros más; mientras hacía campaña como candidato a diputado federal por el primer distrito, como parte del Frente Rojo.
Napoleón Pedrero fue brutalmente silenciado el 25 de marzo de 1937, cuando fue detenido, torturado y asesinado en la ranchería Cuauhtémoc, del municipio de Centla Tabasco, junto con sus compañeros de militancia política, que reivindicaban su origen e ideología garridista.
No solo tenemos que recordar a Napoleón Pedrero, por el solo hecho de que fue asesinado salvajemente, su cuerpo y el de sus compañeros desaparecidos y, encontrados 20 años después (en 1957). También debe ser recordado porque dejó constancia de su quehacer periodístico: en Redención (el periódico garridista); La Voz del Estudiante (la revista de la Asociación de Estudiantes Libres del Instituto Juárez); La Vanguardia (de la que fue jefe de redacción); El Avión y la revista Provincia (de la que fue director). Fuentes en las que sus poemas y sus ideas aparecen constantemente y, nos permite acercarnos a la cosmovisión de una generación que transformó Tabasco. Por ello, al cumplirse 86 años de su asesinato, debemos recordar quién fue Napoleón Pedrero, para ello, podemos recurrir a las fuentes que he señalado o, leer el libro que se titula Napoleón Pedrero, palabra interrumpida: Semblanza, antología y testimonios, de Luis Zepeda y publicado por el gobierno de Tabasco en 1987.
En este libro, tenemos los datos biográficos necesarios para saber quién fue Napoleón Pedrero, que nació en 1906 y en una cuna humilde, perteneció a una clase social baja, fue parte del pueblo, que se liberó y construyó un futuro posible con la Revolución Mexicana. Sabemos que fue autodidacta, que desde niño tuvo que trabajar y en su juventud ser el sostén de su familia. Fue un joven que se incorporó a la administración publica durante el garridismo y, se alimentó de la cultura y educación social que se dio en esa época en Tabasco.
En el libro de Luis Zepeda, hay una muestra de sus poemas, que es insuficiente, ante la diversidad de trabajos que Napoleón Pedrero publicó en los diversos medios ya señalados. Por ello, deberá realizarse otro, que integre toda la obra poética de Napoleón Pedrero, para que se conozca y comprenda en su justa dimensión y de manera objetiva, el quehacer literario del poeta que mataron a los 31 años de edad.
Al mismo tiempo, en el recuerdo y reivindicación de Napoleón Pedrero, junto a su quehacer periodístico y literario, también debemos construir una nueva narrativa sobre su detención, asesinato y la desaparición de su cuerpo; cuyo trasfondo tiene el autoritarismo, la impunidad y el silencio.