De acuerdo con la máxima casa de estudios de México, para el análisis se estudió la costa noroeste del país, es decir Baja California, Baja California Sur, Sonora, Sinaloa y Nayarit.
En el caso de Baja California se detectó que la pérdida fue mínima, ya que hay conjuntos aislados de manglares y no hay perturbaciones antropogénicas asociadas.
Sin embargo, en Sinaloa el descenso fue significativo. De acuerdo con los investigadores, esto se debe principalmente a los efectos como el incremento de acuacultura y el impacto del huracán Willa en 2018.
“En términos generales, hubo mayor pérdida de manglares que ganancia en la extensión de bosque de manglar, ecosistemas que van a existir”, dijo el investigador Flores de Santiago, citado por la UNAM.
Para el estudio se utilizó Google Earth Engine, “una herramienta nueva de clasificación que permite revisar con mayor detalle diferentes tipos de manglar, para lo cual usaron los archivos generados por el equipo.
