En respuesta, Trump decidió imponer aranceles del 25% a todos los productos colombianos, entre otras medidas.
“La negación de estos vuelos por parte de Gustavo Petro ha puesto en peligro la seguridad nacional y pública de los Estados Unidos (…) En una semana, los aranceles del 25% se elevarán al 50%”, dijo Trump en su plataforma Truth Social.
El mensaje enseguida dio la vuelta al mundo, generando sorpresa e indignación en la nación latinoamericana, donde Petro recordó que “hay 15.660 estadounidenses establecidos en Colombia de manera irregular”.
Por ello, el presidente colombiano llamó a estas personas a presentarse a las autoridades migratorias correspondientes para “regularizar su situación”.
Los ciudadanos norteamericanos que lo deseen pueden estar en Colombia, yo creo en la libertad humana.
Pero están irregulares más de 15.666 y por las leyes colombianas deben regularizar su estadía.
Desde hace unos días, el Gobierno de Trump había informado sobre el comienzo de las deportaciones masivas de migrantes irregulares, algo que había prometido reiteradamente durante la campaña electoral que lo llevó a obtener el triunfo en los comicios residenciales de noviembre pasado frente a la demócrata Kamala Harris.
El 25 de enero, Washington envió a México a 2.000 personas migrantes detenidas en territorio estadounidense por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Según el republicano Trump, los flujos migratorios ilegales provenientes de México, Centro y Sudamérica son una “invasión”.
Dos de los vuelos con deportaciones masivas de parte de Estados Unidos estaban dirigidos, precisamente, a suelo colombiano. Pero Bogotá denegó el acceso. Inmediatamente después, Petro emitió el siguiente mensaje en redes sociales:
Los EEUU no pueden tratar como delincuentes a los migrantes Colombianos.
Desautorizo la entrada de aviones norteamericanos con migrantes colombianos a nuestro territorio.
Acto seguido, el mandatario estadounidense Donald Trump escribió lo siguiente en sus redes sociales:
“Me acaban de informar de que dos vuelos de repatriación procedentes de Estados Unidos, con un gran número de delincuentes ilegales, no han podido aterrizar en Colombia.
Esta orden fue dada por el presidente socialista de Colombia, Gustavo Petro, quien ya es muy impopular entre su pueblo.
La negativa de Petro a estos vuelos ha puesto en peligro la seguridad nacional y la seguridad pública de los Estados Unidos, por lo que he ordenado a mi Administración que tome inmediatamente las siguientes medidas de represalia urgentes y decisivas”.
Dichas medidas de Washington contra el país sudamericano son las siguientes, según Trump:
Aranceles de emergencia del 25% sobre todos los bienes que entren en Estados Unidos.
En una semana, los aranceles del 25% se elevarán al 50%.
Prohibición de viajar y revocación inmediata de visados a los funcionarios del Gobierno colombiano y a todos sus aliados y simpatizantes.
Sanciones de visa a todos los miembros del partido (Colombia Humana), familiares y simpatizantes del Gobierno colombiano.
Inspecciones reforzadas de Aduanas y Protección Fronteriza de todos los nacionales colombianos y de la carga por motivos de seguridad nacional.
Sanciones de Tesorería, Bancarias y Financieras de la IEEPA a ser impuestas en su totalidad.
“No me verán jamás quemando una bandera gringa”
Tras su negativa a recibir los vuelos procedentes de Estados Unidos, Petro ordenó el uso del avión presidencial de su país para un “retorno digno” de los migrantes. Además, convocó a una reunión urgente de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) para analiza la situación.
“[El presidente Gustavo Petro] ha dispuesto el avión presidencial para facilitar el retorno digno de los connacionales que iban a llegar hoy al país en horas de la mañana, provenientes de vuelos de deportación”, detalló la Presidencia colombiana.
“Esta medida responde al compromiso del Gobierno de garantizar condiciones dignas. De ninguna manera los colombianos, como patriotas y sujetos de derechos, han sido ni serán desterrados del territorio colombiano”, añadió.
Pese a las tensiones entre Washington y Bogotá, Petro aclaró que jamás lo verán quemar una bandera estadounidense y dio el siguiente mensaje en su red social X.Los ciudadanos norteamericanos que lo deseen pueden estar en Colombia, yo creo en la libertad humana.
Pero están irregulares más de 15.666 y por las leyes colombianas deben regularizar su estadía.
