No es de llenar cárceles de corruptos del nuñato
Se debe recuperar los recursos malversado en las dependencias del gobierno pasado de Arturo Núñez, señala Juana María Esther Álvarez Hernández
VILLAHERMOSA, TABASCO. 14 DE.OCTUBRE DE 2019.- No sólo se debe de llenar las cárceles de corrupto, si no recuperar los recursos malversado en las dependencias en el gobierno pasado del perredista Arturo Núñez Jiménez, manifestó Juana María Esther Álvarez Hernández presidenta de la Primera Comisión Inspectora de Hacienda del Congreso del Estado.
Reiteró que aunado a las sanciones administrativas y penales que puedan hacerse acreedores los que malversaron los recursos públicos del poder legislativo “se debe pugnar porque que se recuperen” los dineros del erario malversados.
Señaló que no es nada más llenar las cárceles con “corruptos, sino recuperar los recursos desviados de cualquier dependencia”.
Dijo que en el caso de DiF, que presidió la esposa del ex gobernador de Tabasco, Martha Lilia López Aguilera, donde lo observado es de más de mil millones de pesos, se está haciendo una auditoría especial “pero la idea es recuperar lo perdido”.
Indicó que la situación del Estado amerita el que los dineros desviados regresen a las arcas estatales para seguir apoyando los programas sociales y ayudar a los que menos tienen.
“Porque moralmente, lo que le hicieron al estado difícilmente se cobre”, señaló.
Reiteró que aunado a las sanciones administrativas y penales que puedan hacerse acreedores los que malversaron los recursos públicos del poder legislativo “se debe pugnar porque que se recuperen” los dineros del erario malversados.
Señaló que no es nada más llenar las cárceles con “corruptos, sino recuperar los recursos desviados de cualquier dependencia”.
Dijo que en el caso de DiF, que presidió la esposa del ex gobernador de Tabasco, Martha Lilia López Aguilera, donde lo observado es de más de mil millones de pesos, se está haciendo una auditoría especial “pero la idea es recuperar lo perdido”.
Indicó que la situación del Estado amerita el que los dineros desviados regresen a las arcas estatales para seguir apoyando los programas sociales y ayudar a los que menos tienen.
“Porque moralmente, lo que le hicieron al estado difícilmente se cobre”, señaló.