“No soy traidora”: El Congreso de Ecuador estalla en caos. La Ministra mexicana intenta justificarse
QUITO, 10 de abril de 2024.— La crisis diplomática por la irrupción policial a la Embajada de México en Ecuador alcanzó el miércoles al Legislativo, a donde fueron convocados al menos tres ministros para explicar los hechos.
Los incidentes entre el oficialismo y la oposición marcaron una atropellada sesión en la que el partido con mayor bancada en la Asamblea, la Revolución Ciudadana del expresidente Rafael Correa (2007-2017), cuestionaría a los ministros por el allanamiento a la Embajada mexicana, en el que fue detenido uno de sus integrantes, el exvicepresidente Jorge Glas, acusado de corrupción y que había recibido el asilo político de México.
Los legisladores se cruzaron acusaciones en medio de gritos y constantes interrupciones a las intervenciones iniciales de los asambleístas, previo a la declaración de los ministros, lo que obligó al presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales, Jonathan Parra, a advertirles que podrían ser retirados por la seguridad.
En su intervención, la Ministra del Interior, Mónica Palencia, reivindicó su condición de doble ciudadana ecuatoriano-mexicana y rechazó las voces que la tildan de “traidora a la Patria” por la decisión del Gobierno de allanar la Embajada de México.
La Ministra admitió que a fines de febrero, como máxima autoridad de la policía y debido a una orden de captura vigente dictada por un Juez contra Glas, solicitó a la Cancillería pedir formalmente a la Embajada de México que entregue al exvicepresidente o autorice el ingreso de la policía “con fines de detención”.
Ante la negativa de México, Palencia dijo que su posición fue no insistir y dejar que el tema sea abordado por canales diplomáticos.
Tras el incidente en la Embajada, la Canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld, quién también acudió al llamado de la comisión legislativa, había justificado que el allanamiento fue dispuesto por el Presidente Daniel Noboa ante “un riesgo de fuga inminente” de Glas y tras haber agotado, aseguró, todos las posibilidades de diálogo diplomático con México.
Tras la intervención de Palencia, se produjeron nuevos y acalorados incidentes cuando se esperaba la comparecencia del Ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y ante la decisión de que la sesión sea reservada, por lo que su intervención y la de la Canciller Sommerfeld no fueron públicas.
Parra rechazó el comportamiento de los legisladores y explicó que la sesión debía ser declarada como reservada dado que se receptaría información documentada que por “seguridad nacional” no puede ser abierta al público.
El 5 de abril la policía ecuatoriana ingresó a la sede diplomática mexicana en Quito y capturó al exvicepresidente Glas, lo que le significó una condena mayoritaria y el llamamiento a foros internacionales donde se ha rechazado la violación a normas internacionales por parte de Ecuador.
Tras la detención de Glas, Revolución Ciudadana pidió la renuncia del Presidente ecuatoriano Noboa y anunció una oposición radical en el Legislativo.
Glas, de 54 años, fue trasladado a una cárcel de Guayaquil, donde debe completar la sentencia por dos casos de corrupción. Además, es investigado y tiene orden de prisión preventiva por un caso de presunto peculado en el manejo de recursos para obras de reconstrucción de dos provincias que sufrieron un devastador terremoto en 2016.
México presentará el jueves una denuncia contra Ecuador por el ingreso violento a su Embajada ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
La irrupción de las fuerzas policiales ecuatorianas en la Embajada mexicana en Quito ha sido condenada por una treintena de países de la región y de Europa, y ocho organismos internacionales, entre ellos, la Organización de los Estados Americanos (OEA).
EXVICEPRESIDENTE JORGE GLAS INICIA HUELGA DE HAMBRE EN LA CÁRCEL
Sonia Vera, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, confirmó que el exfuncionario inició una huelga de hambre en la cárcel.
En un mensaje en redes sociales, Vera indicó que el equipo legal que lleva la defensa de Glas “finalmente” pudo tomar contacto con el exvicepresidente, que se encuentra recluido en La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, situada en Guayaquil.
Glas fue detenido que la Policía el pasado viernes al asaltar la Embajada de México donde acababa de recibir asilo por parte del Gobierno mexicano.
Glas fue hospitalizado de emergencia el lunes pasado tras una aparente descompensación que, según un parte policial al que tuvo acceso la defensa, pudo estar causada por una sobredosis de medicamentos, mientras que las autoridades penitenciarias lo atribuyeron a su negativa a ingerir alimentos.
En un fragmento de una videoconferencia con Glas compartido por la abogada, el exvicepresidente narra que los policías que lo detuvieron presuntamente le propinaron una paliza y que eso le impidió sostenerse en pie mientras le leían los derechos, lo que según el detenido está filmado por las cámaras de seguridad de la Embajada mexicana.
Glas se encontraba en la Embajada de México en Quito desde el 17 de diciembre de 2023, a donde había ingresado en calidad de huésped para después solicitar asilo al declararse un perseguido político y víctima de ‘lawfare’ (utilización del aparato judicial contra adversarios políticos), lo que el Gobierno ecuatoriano rechaza enfáticamente.
Los incidentes entre el oficialismo y la oposición marcaron una atropellada sesión en la que el partido con mayor bancada en la Asamblea, la Revolución Ciudadana del expresidente Rafael Correa (2007-2017), cuestionaría a los ministros por el allanamiento a la Embajada mexicana, en el que fue detenido uno de sus integrantes, el exvicepresidente Jorge Glas, acusado de corrupción y que había recibido el asilo político de México.
Los legisladores se cruzaron acusaciones en medio de gritos y constantes interrupciones a las intervenciones iniciales de los asambleístas, previo a la declaración de los ministros, lo que obligó al presidente de la Comisión de Relaciones Internacionales, Jonathan Parra, a advertirles que podrían ser retirados por la seguridad.
En su intervención, la Ministra del Interior, Mónica Palencia, reivindicó su condición de doble ciudadana ecuatoriano-mexicana y rechazó las voces que la tildan de “traidora a la Patria” por la decisión del Gobierno de allanar la Embajada de México.
La Ministra admitió que a fines de febrero, como máxima autoridad de la policía y debido a una orden de captura vigente dictada por un Juez contra Glas, solicitó a la Cancillería pedir formalmente a la Embajada de México que entregue al exvicepresidente o autorice el ingreso de la policía “con fines de detención”.
Ante la negativa de México, Palencia dijo que su posición fue no insistir y dejar que el tema sea abordado por canales diplomáticos.
Tras el incidente en la Embajada, la Canciller ecuatoriana Gabriela Sommerfeld, quién también acudió al llamado de la comisión legislativa, había justificado que el allanamiento fue dispuesto por el Presidente Daniel Noboa ante “un riesgo de fuga inminente” de Glas y tras haber agotado, aseguró, todos las posibilidades de diálogo diplomático con México.
Tras la intervención de Palencia, se produjeron nuevos y acalorados incidentes cuando se esperaba la comparecencia del Ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, y ante la decisión de que la sesión sea reservada, por lo que su intervención y la de la Canciller Sommerfeld no fueron públicas.
Parra rechazó el comportamiento de los legisladores y explicó que la sesión debía ser declarada como reservada dado que se receptaría información documentada que por “seguridad nacional” no puede ser abierta al público.
El 5 de abril la policía ecuatoriana ingresó a la sede diplomática mexicana en Quito y capturó al exvicepresidente Glas, lo que le significó una condena mayoritaria y el llamamiento a foros internacionales donde se ha rechazado la violación a normas internacionales por parte de Ecuador.
Tras la detención de Glas, Revolución Ciudadana pidió la renuncia del Presidente ecuatoriano Noboa y anunció una oposición radical en el Legislativo.
Glas, de 54 años, fue trasladado a una cárcel de Guayaquil, donde debe completar la sentencia por dos casos de corrupción. Además, es investigado y tiene orden de prisión preventiva por un caso de presunto peculado en el manejo de recursos para obras de reconstrucción de dos provincias que sufrieron un devastador terremoto en 2016.
México presentará el jueves una denuncia contra Ecuador por el ingreso violento a su Embajada ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).
La irrupción de las fuerzas policiales ecuatorianas en la Embajada mexicana en Quito ha sido condenada por una treintena de países de la región y de Europa, y ocho organismos internacionales, entre ellos, la Organización de los Estados Americanos (OEA).
EXVICEPRESIDENTE JORGE GLAS INICIA HUELGA DE HAMBRE EN LA CÁRCEL
Sonia Vera, abogada del exvicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, confirmó que el exfuncionario inició una huelga de hambre en la cárcel.
En un mensaje en redes sociales, Vera indicó que el equipo legal que lleva la defensa de Glas “finalmente” pudo tomar contacto con el exvicepresidente, que se encuentra recluido en La Roca, la cárcel de máxima seguridad de Ecuador, situada en Guayaquil.
Glas fue detenido que la Policía el pasado viernes al asaltar la Embajada de México donde acababa de recibir asilo por parte del Gobierno mexicano.
Glas fue hospitalizado de emergencia el lunes pasado tras una aparente descompensación que, según un parte policial al que tuvo acceso la defensa, pudo estar causada por una sobredosis de medicamentos, mientras que las autoridades penitenciarias lo atribuyeron a su negativa a ingerir alimentos.
En un fragmento de una videoconferencia con Glas compartido por la abogada, el exvicepresidente narra que los policías que lo detuvieron presuntamente le propinaron una paliza y que eso le impidió sostenerse en pie mientras le leían los derechos, lo que según el detenido está filmado por las cámaras de seguridad de la Embajada mexicana.
Glas se encontraba en la Embajada de México en Quito desde el 17 de diciembre de 2023, a donde había ingresado en calidad de huésped para después solicitar asilo al declararse un perseguido político y víctima de ‘lawfare’ (utilización del aparato judicial contra adversarios políticos), lo que el Gobierno ecuatoriano rechaza enfáticamente.