El único trámite que ha dado la Ministra Piña Hernández es a otro adeudo del mismo Salinas Pliego que tampoco quiere pagar y que se turnó a la Ministra Lenia Batres Guadarrama por 67 millones de pesos, un monto ínfimo ante los 63 mil millones de pesos que adeuda el presidente del Grupo Salinas, según el Gobierno federal.
Piña Hernández ha guardado silencio sobre dos litigios que se resolvieron en contra de Salinas Pliego en el Vigésimo Tribunal Colegiado del Primer Circuito, el 13 de junio, y en el Décimo Octavo Colegiado de Circuito, el 26 de ese mes, cuya inmediata impugnación del empresario ante la SCJN no han sido asignados a ministros, dos meses después, para que lo resuelvan en definitiva.
Estos dos litigios de Salinas Pliego, que en suma tienen su origen en adeudos de Grupo Elektra desde los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, fue lo que motivó la carta que el Presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó enviar a su nombre a Piña para reclamarle que la tardanza en resolver estos casos “constituye una acción de ilegal protección a las conductas de defraudación fiscal”.
Para su estrategia de no pagar impuestos, Salinas Pliego emplea a abogados que renuncian a hacer carrera judicial para ponerse a su servicio. Un caso es la apoderada legal del Grupo Elektra, Yanet Sandoval Carrillo, quien antes fue secretaria de Acuerdos de la Sala Superior del Tribunal Federal de Justicia Administrativa, en la ponencia del Magistrado Manuel Jiménez Illescas. Sandoval Carrillo, integrantes del despacho Gastelum Abogados, S.C., es quien ha tramitado todos los recursos ante la SCJN, donde el tortuguismo predomina, con o sin paro de juzgadores como el que está en curso.
A un mes de terminar su sexenio, el Presidente López Obrador aprieta a Piña Hernández, pero ella no tiene prisa y congelar los juicios sólo beneficia a Salinas Pliego.
