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  • Miércoles 25 de Febrero de 2026

«Nunca fuimos niños»: delincuencia organizada arrebata infancias en México al reclutarlos

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Paola Piña


Ciudad de México, 4 de mayo de 2025.- Más de 30 mil niños son reclutados por el crimen organizado en México.
Su promedio de vida, una vez que ingresan al narcotráfico, es de apenas entre uno y tres años.
Estas alarmantes cifras fueron presentadas por la organización Reinserta durante la proyección de su cortometraje “Nunca fuimos niños”, una producción que busca visibilizar la grave crisis de reclutamiento infantil que afecta al país.
Este cortometraje, producido por The Maestros en colaboración con Rainbow Lobster y basado en una idea original de MADE, tiene una duración de apenas cuatro minutos, pero logra plasmar de manera cruda y contundente la realidad de miles de niñas y niños cuyas infancias son arrebatadas por la delincuencia organizada.
Durante la presentación, Daniel, beneficiario del programa de Reinserta, compartió su testimonio como víctima del reclutamiento infantil. A los 12 años comenzó a vender drogas y, apenas un año después, ya portaba armas.
Aunque fue detenido en diversas ocasiones, las autoridades lo liberaban con facilidad debido a la colusión con el crimen organizado.
No fue sino hasta los 18 años que fue finalmente privado de su libertad.
Daniel explicó que su decisión de integrarse al narcotráfico estuvo motivada por una profunda carencia económica: en su hogar había escasez de alimentos y, además, enfrentaba violencia familiar.
Asegura que, de haber contado con mejores condiciones durante su infancia, su destino podría haber sido distinto.
Hoy, lamenta que el crimen le haya arrebatado su niñez.
También señaló un fenómeno cada vez más visible: la creciente participación de niñas en el narcotráfico.
Ya no son solo los niños quienes cometen delitos como el robo, el asesinato o el reclutamiento de más infantes; ahora también hay niñas y adolescentes involucradas en estas mismas actividades delictivas.

NIÑAS Y
ADOLESCENTES EN LA DELINCUENCIA
ORGANIZADA: UNA CRUDA REALIDAD
Ante esta realidad, Saskia Niño de Rivera, cofundadora de Reinserta, comentó que mediante la recopilación de datos y entrevistas realizadas por la organización, han identificado que a las niñas el crimen organizado les exigen demostrar mayor violencia que a los varones, como una forma de probar que tienen las mismas “capacidades”.
Se ha documentado que niñas y adolescentes son forzadas a transportar drogas hacia Estados Unidos.
Lo hacen ocultas en su equipaje, mediante la ingesta de cápsulas o introduciendo “huevos” de droga en la vagina.
Si estas cápsulas se rompen, pueden morir por sobredosis.
Esta actividad representa el eslabón más débil y vulnerable de la cadena delictiva.
Las mujeres en este rol suelen vivir en condiciones de alta vulnerabilidad social y económica, y llegan ahí por necesidad, adicción a sustancias psicoactivas o por vínculos familiares o sentimentales con narcotraficantes.
La Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM) ha confirmado que niñas y adolescentes también participan en actividades ilícitas como el sicariato, aunque en menor proporción que los varones.
No obstante, destaca que en los últimos años esta participación ha ido en aumento dentro de las organizaciones criminales.
Otras formas de reclutamiento forzado de niñas y adolescentes incluyen la trata de personas.
Estas prácticas son tan herméticas que incluso dentro del crimen organizado existen subgrupos encargados exclusivamente de estas actividades, sin mezclarse con el resto de la estructura criminal.
Dentro de estas redes, son muy pocas las adolescentes que logran ascender en la jerarquía de las organizaciones delictivas, ya que no es común que se les permita acceder a posiciones de poder.
De acuerdo con Saskia Niño de Rivera, cerca de 500 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado, por lo que el estado necesita poner frente a la profunda carencia de políticas públicas integrales que atiendan y prevengan este fenómeno.
A pesar de los llamados a tipificar el reclutamiento infantil como delito, esto aún no se ha concretado.
La falta de una legislación específica mantiene un vacío legal que impide que los grupos criminales sean juzgados por esta causa.