Nunca se ha hecho justicia luego de masacre de Acteal: Las Abejas
La impunidad resultante sigue afectando la vida y la coexistencia comunitaria en el municipio tzotzil de Chenalhó, advierte la organización.
La mesa directiva de la organización Las Abejas, que insiste en ser “las auténticas Abejas de Acteal”, declaró ayer sábado que realmente nunca se ha hecho justicia por la masacre ocurrida el 22 de diciembre de 1997, y la impunidad resultante sigue afectando la vida y la coexistencia comunitaria en el municipio tzotzil de Chenalhó, Chiapas.
En tanto, los ejidatarios tzeltales adherentes de la Sexta declaración de la selva Lacandona en San Sebastián Bachajón, Chilón, exige justicia y no impunidad por el asesinato de su dirigente Juan Vázquez, ocurrido el pasado 24 de abril a las puertas de su domicilio, en un hecho relacionado directamente con su papel en la resistencia contra el mega turismo en las cascadas de Agua Azul y por la defensa del territorio de San Sebastián ocupado a la fuerza y mediante maniobras ilegales con la complicidad de autoridades ejidales.
Por motivos similares están presos tres indígenas más de Bachajón (Antonio Estrada, Miguel Vásquez y Miguel Demeza), en sendos penales, bajo cargos ridículos que desnudan a la justicia chiapaneca, especialmente sus ministerios públicos y los gobiernos municipales (en este caso, que no es el único, los de Chilón y Ocosingo).
Mañana lunes, en la comunidad de Cumbre Nah Choj, sede de los adherentes a la Sexta de San Sebastián, se efectuará un homenaje a Vázquez Guzmán “a dos meses de su asesinato político”. Justamente el 25 de junio hubiera cumplido 33 años. Ese día iniciará la “Campaña mundial Juan Vázquez Guzmán vive, la lucha de Bachajón sigue” convocada por el Movimiento por Justicia del Barrio de Nueva York, grupos solidarios del Reino Unido, Calcuta (India) y Alisal (California), a la cual se han ido sumando muchas organizaciones como el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) notificó recientemente a los ejidatarios que, derivada de su petición y medidas cautelares enviadas el 26 de mayo, solicitó información al gobierno mexicano sobre el despojo al ejido y de las agresiones y amenazas contra los tzeltales.
El próximo día 25 está señalada la audiencia constitucional del amparo 274/2011 ante el Juez Séptimo de Distrito en Tuxtla Gutiérrez, para resolver por segunda ocasión sobre el despojo de las tierras del pueblo de Bachajón, luego que la primera sentencia fuera declarada ilegal por el Tercer Tribunal Colegiado al resolver el amparo en revisión 118/2013.
En tanto, desde Perú, Hugo Blanco, director de la revista Lucha indígena, apuntó con pertinencia: “Hasta la fecha no hay ningún avance en las investigaciones que permita dar con los autores materiales del crimen; por el contrario, el hostigamiento y la persecución son una constante. A unos días del asesinato de Vázquez Guzmán, Jorge Luis Llaven Abarca, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Chiapas, anunció la capacitación que el Ministerio de Defensa de Israel en México brindará a la policía local”.
Desde los tres niveles de gobierno, agrega, “había interés de que el compañero no siguiera haciendo su trabajo. Hay una averiguación previa en curso, pero no detenidos. El autor material escapó. Fueron personas que conocen el lugar, que tenían su ruta de escape bien definida”, y una muy probable protección oficial.
En Chenalhó, injusticia y agresiones
Las Abejas recordaron: “Después de la masacre de Acteal y gracias al apoyo de la sociedad civil nacional e internacional el gobierno tuvo que ceder un poco a las exigencias de justicia y metió a la cárcel a un grupo de 87 personas que fueron los autores materiales de la masacre. Eso fue todo lo que hizo el gobierno, pero ésos no eran todos los paramilitares, hubo muchos culpables de robos, quema de casas, amenazas, agresiones que fueron la causa de los miles de desplazamientos, pero no fueron a la cárcel ni fueron castigados de ninguna manera, porque el gobierno no quiso investigar lo que pasó antes del 22 de diciembre.
“Algunos de esos paramilitares que no fueron a la cárcel son los que ahora causan problemas a los católicos de la Colonia Puebla y se sienten seguros porque ya vieron que la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio la libertad a sus compañeros. El gobierno tampoco quiso investigar a los autores intelectuales y claro que no los iba a investigar porque eran ellos mismos”.
Para Las Abejas, “el plan del gobierno es reprimir a los que no está de acuerdo con sus ideas del neoliberalismo, a quienes defienden los derechos de los pueblos originarios, los derechos de la madre tierra y los derechos del pueblo de México”. Ese plan, añaden, “lo vemos que tiene dos lados: las ‘balas de plomo’, como las que usó en Acteal, Aguas Blancas, Chavajeval, Atenco, y contra todos los que se atreven a protestar, y las ‘balas de azúcar’, que compran organizaciones y líderes con apoyos, obras públicas, cargos en el gobierno y otras limosnas, con la condición de que cierren la boca”.
Ahora, sostiene la organización, con Enrique Peña Nieto, las “balas de azúcar” se preparan con la Cruzada contra el Hambre, “apoyada por las mismas trasnacionales que se llevan nuestras riquezas y son la causa del hambre del pueblo”. En esta línea ha operado la cooptación de un grupo de Las Abejas desde 2008, quienes con el tiempo se han aliado a los grupos que asesinaron a sus familiares hace cerca de 16 años.
Demandan justicia al gobierno federal. Y al presidente municipal de Chenalhó, José Arias Vázquez y a las demás autoridades competentes, “que no sigan repitiendo la historia de 1997, que escuchen los reclamos de los católicos de Puebla y cumplan su deber de defender la justicia y el derecho para que la violencia no vuelva a adueñarse de nuestro municipio”.