Tras la consumación del Plan C, anunciado desde el año pasado por el Presidente Andrés Manuel López Obrador, la oposición compuesta por los partidos de derecha quedó reducida a un papel muy limitado. Y es que no solo no tienen los votos para frenar las reformas constitucionales propuestas por AMLO, Claudia Sheinbaum y Morena, sino que ni siquiera les alcanza para presentar acciones de inconstitucionalidad frente a la Suprema Corte de Justica de la Nación (SCJN).
De acuerdo al artículo 105 de la Constitución Mexicana, una acción de inconstitucionalidad es un mecanismo de control constitucional que busca anular normas generales que contradigan la Constitución o tratados internacionales suscritos por México. Sin embargo, para presentar este recurso es necesario el 33% del total de integrantes del órgano que haya expedido la norma impugnada.
En este caso, si se buscara presentar un recurso contra la Reforma al Poder Judicial debería presentarse por el 33% de la Cámara de Diputados o de Senadores. Empero, al PRI, PAN y MC, no les alcanzan sus legisladores para presentar este recurso.
En San Lázaro, el PAN cuenta con 72 diputados, un 14.4% del total de 500, el PRI con 35, MC con 27, el PRD con uno, y hay un legislador independiente. En total, suman 136 diputados, apenas un 27.2% del total, muy lejos del 33% requerido.
Mientras que en el Senado, son necesarios 43 legisladores y legisladoras para presentar dicha acción. Lo que quiere decir que para presentar una acción de inconstitucionalidad, necesitarían que todos los senadores opositores se sumen; con solo uno que no lo haga, perderían el porcentaje necesario. Y en el caso de la Reforma Judicial, el voto a favor de Miguel Ángel Yunes, quita uno de los senadores a la oposición, por lo que no podrían presentar el recurso legal.
Cabe recordar que la acción de inconstitucionalidad fue el arma predilecta de la oposición para frenar las reformas a leyes secundarias presentadas por el gobierno. Sin embargo, en la anterior legislatura, Morena y sus aliados no contaban con la mayoría calificada, cosa que cambió tras la elección del pasado 2 de junio.
Lo cierto es que la oposición tendrá una participación limitada, ya que Morena y sus aliados no solo tienen mayoría simple en la Cámara de Diputados, lo que les permite aprobar leyes secundarias,, sino que también cuentan con la mayoría calificada para reformas constitucionales.
